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Análisis

Elecciones en Colombia: «Que todo cambie para que todo permanezca»

Fuentes: Rebelión

1. Lo mismo que antes Una nueva liturgia electoral y con ella unas nuevas frustraciones para unos y alegrías desbordadas para otros. Un vistazo sin mayores pretensiones nos dice que la maquinaria uribista está aceitadita y lista para consolidar aún más el proyecto de la Seguridad Democrática, por supuesto con sus emblemáticas detenciones masivas, su […]

1. Lo mismo que antes

Una nueva liturgia electoral y con ella unas nuevas frustraciones para unos y alegrías desbordadas para otros. Un vistazo sin mayores pretensiones nos dice que la maquinaria uribista está aceitadita y lista para consolidar aún más el proyecto de la Seguridad Democrática, por supuesto con sus emblemáticas detenciones masivas, su imparable exilio de miles de colombianos/as y su siempre eterno desplazamiento interno, todo lo cual aderezado con una creciente e incontenible pauperización de amplias capas de la población y con una entrega inconmensurable de los principales recursos naturales con los que cuenta el país a las voraces multinacionales.

Quienes pensaron que el uribismo sin Uribe –y sus putrefactos partidos— estaba muerto se equivocaron. Desde luego cuando oí esto no dude en señalar tanto en voz baja como en voz alta que las noticias que hablan de su muerte son exageradas. Y se equivocaron quienes así opinaron pues una cosa es que la Corte Constitucional haya declarado inexequible el proyecto que garantizaba la reelección y otra que lo que representa Uribe y a quienes representan hubiese agotado su perímetro de maniobra política. No dudo que hubo mucho entusiasmo al saberse que Uribe no iba a una segunda reelección, cosa que sintieron incluso sus más cercanos acólitos pues sabían algunos que la aspiración presidencial ya les pertenecía.

Si esto pasó en el círculo más cercano del uribismo, en el entorno de la oposición y particularmente en los linderos del Polo Democrático Alternativo se dio por hecho que en las elecciones del domingo importantes sectores de la población se levantarían contra los partidos uribistas y que castigarían el empacho y las pacientes relaciones que dichos partidos habían labrado todo este tiempo con el paramilitarismo, la corrupción y el narcotráfico. La realidad, empero, y esto duele reconocerlo, es tozuda. Y lo es pues la caída estrepitosa que algunos analistas auguraban al uribismo terminó siendo un simple deseo. Difícilmente en estos tiempos de pedereste uribismo los agoreros tendrían trabajo: señores y señoras, con el uribismo nunca se sabe, los resultados están a la vista.

Así, si con algo cierto nos encontramos hoy es con un uribismo exultante y lleno de «todo honor» y toda gloria electoral, pues sus tres grandes partidos – el partido de la U, el Partido Conservador y el Partido de Integración Nacional (PIN), nacido éste último de las entrañas de la para-política y en los patios de la cárcel La Picota– concentran gran parte de las curules en el senado – algo más de 60– y gozan de una significativa presencia en la Cámara de Representante. Estos tres partidos y eso hay que subrayarlo, suman más de la mitad de los senadores de Colombia, lo que nos dice que si bien no tienen la misma mayoría que en el 2006, no menos cierto es que siguen mandando en esa célula legislativa. Y esto no es lo peor, lo peor es que estos tres partidos concentran en su interior a no pocos investigados por la para-política, o en su defecto a familiares de los políticos condenados por este mismo hecho, lo que nos señala que se repite esa gran metáfora de Lampedusa que dice: «que todo cambie para que todo siga igual».

2. Radiografía del hecho electoral.

Poca duda cabe que el Partido Conservador y el Partido de la U arrasaron, al menos en la conformación del Senado, lo que nos dice que las políticas del uribismo calan y de modo hondo en importantes sectores de la población, lo cual no deja de advertirnos varias cosa: o bien esa importante mayoría cree en esta forma de hacer política y bendicen los desafueros cometidos por el gobierno y sus ejecutores, o dichos partidos tienen una gran capacidad y dinero para comprar conciencias y lealtades, a tal punto de obtener la votación que obtienen. Es muy claro que gran parte de los candidatos que han salido elegidos por los dos principales partidos uribistas tienen enormes redes y recursos para tener votos cautivos y para cultivar una efectiva relación de patrón cliente con sus electores.

El partido Liberal ha obtenido en esta ocasión 18 curules en el senado y cuenta con una importante representación en Cámara. Si este resultado lo comparamos con las elecciones del 2006 tendríamos que decir que, el Partido Liberal ha aumentado su votación con respecto a las elecciones anteriores (1.457.332 vs 1.754.921), lo que le ha valido aumentar en uno el número de senadores, pasando de tener 17 a contar hoy con 18, pero lejos está de ser aquel glorioso Partido Liberal que obtuviera 29 senadores en las elecciones del 2002. El transfuguismo que ha enfrentado desde que está Uribe en el poder ha mermado su potencial electoral, sin embargo, los votos obtenidos en las elecciones de ahora le alcanzan a Rafael Pardo para presentarse a la primera vuelta.

El Partido Liberal propio es afirmar ha preferido en esta ocasión el cálculo y el equilibrio a la higiene electoral, de otro modo no se explica la presencia de Arleth Casado y otros ingratos personajes entre su listado electoral. Está claro que al Partido Liberal como a otros Partido la pulcritud política es lo que menos le interesa, lo sustancial es el voto, si, el voto, no importa que este esté impregnado de narco-paramilitarismo o del más avieso clientelismo político. Lo rescatable de lo sucedido con el Partido Liberal es la escogencia de Piedad Córdoba, quien ha sobrevivido al linchamiento mediático y a todo tipo de ofensa vertida desde el gobierno y sectores de la sociedad. La escogencia de la Senadora Piedad Córdoba es un aval a su constancia y a su invaluable dedicación en pro de que los rehenes en poder de las FARC regresen sanos y salvos. Desde aquí saludo la escogencia de esta senadora y la insto para que siga en esta particular lucha, por cierto incomprendida en el seno del gobierno, sectores de la sociedad y de su mismo Partido.

El Partido Radical ha experimentado un descenso en el número de Representantes y de votos, derivado de la política de ruptura que vivió esta colectividad, pues varios de sus militantes terminaron en el núcleo duro de los Partidos Uribistas cuando Vargas Lleras decidió «romper» con la coalición de gobierno. El Partido Radical ha obtenido una votación que supera los 880 mil votos, lo que le ha otorgado al menos 8 curules en el Congreso y una escasa Representación en la Cámara de Representante. Este como otros Partidos tiene a todo tipo de indeseables entre sus filas, empezando por Javier Cáceres y Antonio Guerra de la Espriella. Con este guarismo electoral está claro que las posibilidades de Germán Vargas Lleras a la Presidencia se merman.

Dicho lo anterior, si las sociedades políticas tienen su particular estilo como lo señalaba en su día Marcel Mauss, la sociedad que conforman los Partidos Políticos en Colombia – con sus excepciones-tienen su particular estilo: les gusta y tienen por preferencia cultivar el parentesco y la proximidad con el narco-paramilitarismo, el narcotráfico, los agenciadores de las pirámides, los clientelistas, los prevaricadores y los corruptos. Así, al referirnos a los Partidos Políticos en Colombia y a sus políticos bien es traer a colación aquella sentencia de Mark Twain que nos dice y no sin razón que «no conozco ningún grupo que sea más criminal por naturaleza, con la posible excepción de la clase política»

En toda esta breve radiografía hay que decir que, el Polo en esta ocasión ha sufrido un duro retroceso tanto en votos como en curules, pues sólo ha obtenido algo más de 840 mil. Votos, lo que le equivale a 8 curules en el senado, una merma frente a los 11 senadores obtenidos en 2006 cuando obtuvo el 9.5% del total electoral frente a un 7.5% en la actualidad. En esta nueva aventura electoral el Polo estuvo siempre mandando mensajes confusos a la «opinión pública» acerca de su particular modo de agredirse, de no encontrarse y de no pensarse como man-comunidad política que aspira a convertirse en alter-nativa de poder. Sin duda, esos mensajes se pagan caros y ya es hora de que si algún día este Partido aspira a convertirse en algo creíble debe aprender a situarse en el tiempo y el espacio.

Del Polo lo rescatable es que cuando se trabaja con decoro y con un proyecto claro los resultados aparecen, aun en medio de esta sociedad derechizada y paramilitarizada-que hoy existe en el país, y que curiosamente da por malo las tropelías de la insurgencia pero decide callarse frente a los desmanes del paramilitarismo, el narcotráfico y los para-políticos. Un reflejo de lo antes dicho es la alta votación obtenida por el senador Jorge Robledo, quien a lo largo de la legislatura mostró coherencia y no sucumbió a las medias tintas ni se ocultó detrás de ningún artilugio; ni cambió de discurso ante las apremiantes circunstancias a las que se enfrentó. Algo similar ocurrió con Alexander López, quien también mantuvo desde el Polo una actitud decorosa y firme.

El caso de Robledo y López si algo debe enseñar al Polo es que dicho Partido debe apostar por la coherencia y por una manera sistemática y pedagógica de hacer las cosas. No dudo que a este ritmo a dicho Partido le irá peor en las presidenciales y no porque critique a Uribe y a sus políticas, sino porque el discurso de Petro al emular al de Uribe en algunos aparte de la Política de Seguridad Democrática lo que hace es el ridículo y caer además en códigos incomprendidos por sectores que en el país apuestan por una salida negociada al conflicto. Para defender las tesis de Uribe hay personajes más diestros, más honrados y más afines con los malos modales que exhibe la élite violenta que hoy gobierna.

El uribismo, sin duda, no requiere de converso de última hora, así que, se equivoca Petro si pretende colonizar el centro derecha de esta sociedad que cada vez comulga más con el delito y la muerte de todo aquel oponente a lo realmente existente. Sólo espero que el Polo no convierta la ilusión que ha despertado en algunos sectores en una especie de arqueología o en un proyecto quebrado y quebradizo, sobre todo por la falta del más minino sentido de la sensatez política y del no pensarse más como un proyecto político con identidad y objetivos comunes. En Bogotá el Polo es mucho lo que tendría que hacer para no perder la administración de la capital, si es que ya no está perdida. No nos engañemos, más allá de la mala prensa contra el Polo también ha habido incompetencia y exceso de vanidad, lo que se termina pagando más temprano que tarde.

3. El uribismo gana perdiendo y sus indeseables..

El uribismo ha ganado aun perdiendo en número de votos si lo comparamos con las elecciones del 2006. Está claro que nada se convirtió en un obstáculo para el triunfo de los partidos uribistas; ni siquiera les hizo mella el destape y conocimiento de los falsos positivos, los escándalos de los agro-seguros, el negociado de los hijos del presidente, las chuzadas del DAS a distintos miembros de la justicia y la oposición; tampoco surtió efecto negativo el aumento del desplazamiento interno, la voraz corrupción, la para-política, la yidis-política y mucho menos los decretos con los que el gobierno ha querido acabar con la salud de los más necesitados. El Presidente Uribe salió de estas elecciones ileso como lo ha hecho en otras tantas ocasiones. Ha perdido voto, si, pero no los suficientes como para quitarles la hegemonía parlamentaria ¿dónde están los excluidos/as que a diario recogemos en nuestras críticas a este gobierno, por cierto mitad indecencia, mitad cinismo-ilegalidad? ¿Cuántos de éstos excluidos no votaron por este régimen que les oprime, asesina y vulnera?

De este modo, las elecciones del domingo parecen decirnos que en Colombia pasa de todo y no pasa nada, y si esto sucede así y de este particular modo es porque hay sectores bien amplios de la población que nutre con sus prácticas, con sus silencios y hasta con sus complicidades lo realmente existente, todo lo cual lo ven con buenos ojos; unas veces por convicción y otras por algún tipo de mediación o contraprestación económicas, social, política o simbólica. Dicho esto, la situación es de un profundo y singular calado, al punto que mucho hay que hilar para comprender cómo un partido creado en cuestión de meses por ex congresistas detenidos como lo es el PIN, con el silencio cómplice del gobierno, termine obteniendo 8 curules en el senado, lo que convierte a sus senadores elegidos en los herederos de la para-política, como a tanto otros miembros pertenecientes a otros partidos.

De este modo, de la mano del PIN llegan al Congreso, entre otros los siguientes personajes: Nerthin Mauricio Aguilar, hijo del exgobernador del Departamento de Santander, Teresita Romero García, hermana de Álvaro García, Ex senador por el Departamento de Sucre y condenado por la masacre de Macayepo. Igualmente, llega Doris Vega, quien es la esposa de Luis Alberto Gil, ex fundador de Convergencia Ciudadana, ex miembro del M-19 y hoy preso por la para-política. En síntesis, algunos partido políticos pequeños y decentes perdieron con el PIN, partido que a las claras mucho tendrá que hacer para limpiar su imagen de apéndice del narco-paramilitarismo, lo que en cualquier caso no será un problema para el Partido Conservador, el Partido de la U o el Liberalismo llegada la hora de contar con sus votos y sus curules.

Pero la poca higiene política de los Partidos en Colombia no es un hecho potestativo del PIN, pues es de recordar que el Partido Liberal, Cambio Radical y el Partido Conservador tienen entre sus filas a Senadores o representantes a la Cámara electos que, o bien son familiares de políticos condenados, o en su defecto que son ellos/ellas senadores/as o representantes y sobre los cuales pesa una investigación por para-política, lo que nos dice que poca voluntad existe entre el gobierno y los partidos políticos por darle un sentido ético y una moralidad al quehacer de la vida pública en el país, lo que convierte a Colombia en una democracia no sólo genocida, como advierten algunos y no sin razón, sino que ésta transige con el delito, la prevaricación y todo tipo de fechorías. La crisis de los Partidos en el país es clamorosa y hoy por hoy no constituyen ninguna solución a la crisis de legitimidad del sistema, ellos en si son un problema sin capacidad de enmienda en un corto plazo. Esto es tan cierto que, si en Colombia hubiera un mínimo de eticidad política y un autocontrol al interior de los Partidos, seguramente que Luis Felipe Arias no hubiera sido nunca candidato a las primarias por el Partido Conservador y tampoco muchos de los que aspiraron o resultaron electos lo habrían podido hacer.

De esta manera, sólo unos casos a modo de ejemplo nos advierte del tipo de Partidos Políticos que se tiene en Colombia. Así, en el Partido Liberal resultó elegida como senadora Arleth Casado, quien no sólo sacó la mayor votación del Partido Liberal sino que es la esposa de Juan Manuel López Cabrales, el mayor barón electoral del Partido Liberal en la Costa y el país, juzgado, procesado y condenado por para-político. Con el Partido Conservador nada distinto ocurre, pues tiene en su seno entre otros a Olga Lucia Suárez y a Carlos Barriga, la primera es hermana de Oscar Suárez, ex congresista y a quien se le vincula con los paramilitares en Antioquia; el segundo tiene investigación preliminar por al parecer tener vínculos con los paramilitares. El Partido Cambio Radical no le podía faltar su señalado, así que cuenta entre sus filas con Antonio Guerra de la Espriella, senador por el Departamento de Sucre y señalado de tener presuntos vínculos con los paramilitares. Finalmente, el Partido de la U, es decir, el de Juan Manuel Santos, tiene entre otros a nada más ni nada menos que a Dilian Francisca Toro, de quien se dice que tiene presuntos vínculos con narcotraficantes y paramilitares y está investigada.

4. Mockus, Vive.

Por otro lado, sin menos Mockus ha hecho más. Es un déspota ilustrado, sí, pero un déspota que ha sabido ubicarse y también aprender de sus errores del pasado. Pasó de estar muerto políticamente a hacer parte de las quinielas y, por tanto, a convertirse en un fenómeno político que seguramente concitará voluntades y arrastrará a una gran masa que cree que hay que cerrarle y ya el paso al Uribismo sin Uribe. A mi juicio hoy por hoy y con Mockus en la palestra no dudo que los candidatos del Uribismo empezarán a sentir miedo, pues con crece Mockus no sólo supera a todo el uribismo junto sino que podría ser una alternativa cierta y razonada a la fascitización y la indecencia política que ha profundizado Uribe y la banda de prevaricadores y para-político que le acompañan y le aupan. Ha vuelto Mockus y por sus fueros, y lo ha hecho en un momento de necesidad y virtud, compleja fusión que reúne y a todos los efectos una persona como él y más en el preciso instante en el que el uribismo se insinúa victorioso y desafiante. Mockus es una importante referencia ética y moral y en cualquier caso sería una apuesta a acompañar.

5. Los inmigrantes: muchos e invisibles.

Y cerrando el circulo, necesario es referirme a la elección de Representante a la Cámara por los/as Colombianos/as en el Extranjero. Antes de hablar de las listas confeccionadas para este apartado por parte de los Partidos, preciso es señalar que aún hoy no se conoce quien es el ganador de la curul y tampoco se ha visibilizado la votación de esta circunscripción, lo que no deja de ser algo sintomático del comportamiento que exhiben el gobierno y las autoridades electorales acerca del desden con que se mira al inmigrante colombiano. Hasta la presente no he conocido ningún boletín en donde se refleje cuál es la situación en esta particular contienda, hecho lamentable pues la inmigración representa el 10% de la población colombiana y ésta realiza enormes contribuciones económicas y sociales al país, hecho que no parece advertirse dado la absoluta invisibilización de los resultados electorales. Triste condición la del inmigrante nuestro, invisibilizado y perseguido en el extranjero por las políticas xenófobas y racistas que ponen en marcha los gobiernos donde éste se encuentra, y desconocido e invisibilizado también por el gobierno y el Estado colombiano.

Muchos fueron los candidatos que los Partidos Presentaron con el objeto de quedarse con esta curul, lo que hizo que algunos Partidos rayaran en el despropósito al presentar tres candidatos por una sola lista como aconteció con el Polo Alternativo, quien impulso a Mauricio Trujillo, Fernando Garavito y Miguel Puerto, éste último el más capacitado en temas de inmigración y con una trayectoria profesional en este tema en Inglaterra. A mi juicio lo del Polo de cara a esta curul fue surrealista, pues eran muy pocos votos para una sola escogencia, lo que denota la naturaleza del sentido de unidad que se persigue en esta sensibilidad política.

LLegado a este punto debo decir que el MIRA ofrece un marco de interpretación interesante. Aquí les vi conjugar religión y política y también pude constatar el trabajo pedagógico que hicieron en relación de cómo votar, situación harto difícil con el actual tarjetón. Mientras fui a etnografíar el proceso electoral, ví el modo de cómo la gente del Mira estaba organizada. Ya mucho antes me había percatado de ello pues habían hecho un foro en donde se abrieron a discutir con la academia la situación de los inmigrantres en España, cosa que hicieron muy pocos al menos en España. Y no sólo esto, sino que cuando Air Comet dejó a miles de usuarios sin poder viajar en plenas navidades fueron ellos los que cubrieron ese espacio y con lujo de detalles. Por demás aquí tienen una asociación en donde atienden necesidades tanto espirituales como económicas de muchos inmigrantes. No dudo que algo tienen de weberiano y flaco favor nos hacemos si no nos acercamos a tratar siquiera de interpretar como lo han hecho. Así, la gente del Mira trabaja todo el tiempo en esto y no dudo en señalar que son profesionales de la política sin pretenderlo. Y sobre todo saben jugar con un proyecto de partido y con una vocación de objetivo único. Como alguien lo dijo, efectivamente, fue el único partido que tenía una lista cerrada. Creo que de ganar la curul ello bien merecida la tienen, sería un premio a la constancia y al buen hacer, al menos acerca de lo que he visto y he conocido.

Finalmente, en esta ocasión la coacción del voto por parte de los paramilitares incidió menos o no incidió en el resultado final, lo que parece advertirse que lo que imperó fue la compra de conciencia conjugada ésta con la ferviente creencia de que hay que seguir apoyando salidas guerreristas y de profundización de la guerra. Y para hablar de compra de votos, sin duda, allí está la Costa Caribe en donde esto es una práctica habitual, tanto que no pocas personas esperan en esta región este momento para sacarle a los políticos de turno unos cuantos pesos, los que éstos recobrarán con creces ya posesionado y conscientes de que nada les obliga para con sus electores, perdón, sus clientes.

Así y de este modo, se ha cumplido un nuevo proceso electoral y este no ha traído los cambios que el país y la sociedad requieren. Desde ahora vaticino que será más de lo mismo: Investigaciones por para-política, señalamiento a congresistas por nexos con el narcotráfico, corrupción y nuevos encarcelamientos y condenas será lo que presenciaremos de aquí en adelante, lo que nos dice que se ha dilapidado otra oportunidad para depurar los malos modos de asumir la cuestión pública. Por ahora lo único cierto es que se abre la lucha por la presidencia y en juego está el continuar con la profundización de la guerra, la corrupción y demás tropelías, o se piensa en un cambio de cara y de estructura del andamiaje jurídico-político. El margen para el cambio es poco, dado el hecho de la baja votación representada por algunos partidos que representan los proyectos de cambio, sin embargo, el uribismo no las tiene todas consigo y creo que se puede derrotar si las fuerzas que creen en una Colombia distintas a lo realmente existente se lo proponen. El Uribismo ganó las primarias pero de aquí a las generales es mucho lo que puede pasar y seguro que pasará.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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