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Elecciones, poder y responsabilidades de la izquierda

Fuentes: Rebelión

En Colombia el tema electoral, -entre otros aspectos-, constituye otro escenario de las luchas sociales y revolucionarias del Pueblo, que junto a las experiencias más diversas y del movimiento popular, reclama escenarios propios para el ejercicio de sus derechos políticos. Hoy que han crecido las formas de articulación de una gran diversidad social, y que […]

En Colombia el tema electoral, -entre otros aspectos-, constituye otro escenario de las luchas sociales y revolucionarias del Pueblo, que junto a las experiencias más diversas y del movimiento popular, reclama escenarios propios para el ejercicio de sus derechos políticos.

Hoy que han crecido las formas de articulación de una gran diversidad social, y que sus luchas son más visibles, y pueden avanzar en el terreno unitario, es indispensable consolidar mayores elementos de ruptura con el régimen  oligárquico, y hacia un programa democrático-revolucionario.

Las izquierdas «endógenas», «con sectarismos nuevos», o fragmentadas, y sin lazos estratégicos «esenciales con las masas», deben romper con su egolatría, y dar paso al pensamiento transformador, permitir crecer los lazos unitarios –  con protagonismo de clase-, organizativos, de solidaridad y cooperación, que potencien la emergencia de la cultura y la movilización popular-revolucionaria; hay que terminar con las cáscaras formales de una izquierda que coquetea siempre con el poder.

Hoy está sobre la mesa el reto de la Liberación Nacional, pero desde la autodeterminación social, la izquierda debe avanzar en la unidad, y con la autonomía del nuevo sujeto, que en rebelión asume la situación real del país para transformarlo radicalmente.

Estimular con much@s una nueva «culturalidad política» y un nuevo escenario ético a la necesaria conciencia, son imprescindibles para las transformaciones libertarias, el pueblo tiene claras las múltiples razones que sustentan al presente ejercicio del poder – también en sus rutas de izquierda-, para oponerle realmente la «razón» que le subvierta.

Colombia es hoy más desigual, profundamente excluyente, y su burguesía más criminal; hoy se profundiza la alienación en la que viven las grandes mayorías, crece la exclusión, afinando los mecanismos del poder, cobrando enorme actualidad, y en relación directa con la intensa agudización de todas las miserias, saqueos y genocidio en nuestra nación.

Desentrañar en unidad las anteriores circunstancias y darles respuestas, podrían ser «una clave orientadora» para construir una nueva fuerza o realidad con el ejercicio del poder, un nuevo poder, un poder «fundante», definitivo y/o determinante en la justicia popular, contra las redes de la dominación y/o circuitos de explotación, que exige a las izquierdas el surgimiento de otro poder, la destrucción del «vigente», y no su remozamiento desde los postulados del Estado opresor, del cual nos diferenciamos como hombres y mujeres viv@s y seres histórico-culturales, con posibilidades «fundantes», con asideros sociales acumulados en nuestras luchas emancipatorias, como con identidades complejas y heterogéneas, para determinar por nosotro@s mismos, de manera constituyente, sin proyectos de vida ajenos, desde nuestras luchas, con palabras, acciones y pensamientos propios, exigiendo y recreando las más diversas transformaciones y revoluciones de nuestra historia, resueltas con la firmeza y la legitimidad popular.

Aspectos que sin embargo aún, no logran imponer la revolución popular; pero tampoco el fin de esta, pese a que el imperio ha sabido explotar, – como lo hizo con la URSS- las debilidades y crisis de las izquierdas, reemplazando a estas con pseudo-izquierdas burocráticas, académicas, «desmovilizadas», o como en Colombia, de doble cuño.

De todas maneras, el poder no ha borrado la conciencia del pueblo Colombiano, y la renovación de sus luchas, – este- es fiel al Marxismo revolucionario, a Bolívar, o a Camilo Torres R – entre otr@s-, y vuelve a la carga contra el orden capitalista, creciendo – pese a todo-, la lucha de clases con nuevos proyectos anticapitalistas.

Hoy el Marxismo forma una conciencia creciente de la necesidad de la revolución por parte de de amplias masas del proletariado y del pueblo, como la única vía para enfrentar y vencer la barbarie para-militar y capitalista en Colombia.

Lo cual exige hoy forjar una mayor conciencia crítica capaz de descifrar revolucionariamente el actual orden de cosas, superar las contradicciones con la perspectiva socialista, pero ajena a vulgarizaciones izquierdizantes, metafísicas o deterministas, que en vez de crecer la unidad en torno al Marxismo, lo entregan al Estado como su ideología, además de – claro está- acomodándose al sistema imperante y al orden capitalista como filosofía transnacional.

No hay terceras vías, ni «humanización del capital», ni «fin de las clases», tampoco de la lucha de clases; y menos el «fin de las revoluciones», pues los que realmente están sublevándose son los pueblos contra la esclavitud asalariada, por la Liberación Nacional, contra el capital, la narco-oligarquía y el imperialismo.

Pues a propósito de la «izquierda moderna y civilizada» con su «circo electorero», esta se encontrará cada vez más «sepultada» frente a la revolución, que debe reafirmarse siempre junto al pueblo y con mayor unidad, ante los complejos problemas históricos, militares, sociales, políticos, religiosos, étnicos y culturales de las masas, que hoy exigen una revolución socialista que termine con el Estado como órgano de dominación capitalista, y que realmente
reemplace radicalmente las relaciones de producción capitalistas, – que impiden la Liberación Nacional-, la socialización de los medios de producción, de los productos, del poder político y del conocimiento.

Es decir una revolución socialista sin izquierdas domesticadas, pero si profundamente unitarias, radicales, cualitativas e integrales, rumbo a la construcción de una comunidad de personas libres, revolucionarias y humanistas.

Y donde en esta dialéctica real, histórica y concreta, de pueblo e insurgencias indomables, se recree efectivamente el socialismo en las actuales circunstancias históricas, geográficas, políticas y militares.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.