Recomiendo:
0

Fracaso en el combate a las drogas

Fuentes: Adital

La oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, Acción Social, y Parques Nacionales Naturales de Colombia (UNODC) divulgó esta semana, dos estudios sobre la situación del cultivo ilícito de droga en el país. El primero, Sembramos y ahora cosechamos: Somos familias guardabosques, presenta siete estudios de caso, conteniendo datos científicos y […]

La oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, Acción Social, y Parques Nacionales Naturales de Colombia (UNODC) divulgó esta semana, dos estudios sobre la situación del cultivo ilícito de droga en el país. El primero, Sembramos y ahora cosechamos: Somos familias guardabosques, presenta siete estudios de caso, conteniendo datos científicos y sociales del programa Familias Guardabosques, patrocinado por el gobierno colombiano.

Para Sandro Cavancanti, representante de la UNODC, esas declaraciones «son un testimonio de la urgencia de los colombianos por escapar del estigma del narcotráfico y de los cultivos ilícitos, pero también de la esperanza de contar con opciones alternativas y la búsqueda de productos legales, con mercados rentables para no depender de nuevo de la coca y de la amapola».

El segundo estudio, «Dinámica de los cultivos de coca en los Parques Naturales», muestra las áreas de Parques Nacionales que están siendo usadas para el cultivo de coca y los efectos destructivos de ese cultivo. De los 50 Parques Nacionales Naturales colombianos, 13 tienen cultivos de coca que sumados corresponden a 5.364 hectáreas de tierra.

El informe, divulgado por las Naciones Unidas, afirma que, en realidad, el impacto del cultivo alcanza un área mucho mayor que el de la plantación, pues «la utilización de químicos y otras substancias ajenas al bosque, además de la construcción de caminos, puentes y otras infraestructuras, perjudican a la naturaleza».

Y agregó que la tendencia de disminución de áreas cultivadas que se puede observar entre 2001 y 2004 (caída de 1.022 hectáreas), sufrió una inversión, y de 2004 al 2005, aumentó 803 hectáreas. A pesar de esta inversión, el UNODC celebra el hecho de que 35 municipios se hayan mantenidos lejos del cultivo de coca.

Los informes del UNODC van en contra de las declaraciones realizadas en el II Seminario Internacional sobre Persistencia de los Cultivos de Coca, Marihuana, Amapola: Fracaso de la Política Antidroga, que fue realizado, a comienzos de febrero, por las organizaciones Fensuagro (Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria), ONIC (Organización Nacional Indígena de Colombia), CPDH (Comité Permanente por los Derechos Humanos) y FENACOA (Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias). El objetivo de los organizadores era solucionar el problema de los países productores y consumidores.

En declaraciones a la prensa colombiana, Aidee Moreno, responsable del área de Derechos Humanos de la Fensuagro, dijo que «la política antidroga es un fracaso porque no se ofrecen alternativas a los campesinos y porque los cultivos no disminuyeron; no se ofrecen garantías para sembrar cultivos como la iuca (especie de mandioca), banana o maíz; no existen subsidios, vías de comunicación ni mercado, y por lo contrario, con la hoja de coca, los compradores van a buscar el producto donde están los cultivos. De donde se ve que esa política es un fracaso».

Traducción: Daniel Barrantes – [email protected]