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Entrevista de ANNCOL al comandante guerrillero Iván Márquez en La Habana

«Hay que ver crudamente la realidad para buscar las soluciones a partir de ella»

Fuentes: Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL)

Audio: https://www.box.com/s/0gkppgm83ag02k38hgsr El teléfono suena permanentemente. Periodistas se desesperan por entrevistar a los representantes, guerrilleras y guerrilleros, de la Delegación de Paz de las FARC-EP que se encuentran en la capital cubana desde los primeros días de Octubre. Pero, como decía el mismo jefe de la delegación insurgente en Oslo, los medios alternativos e internacionales que […]

Audio: https://www.box.com/s/0gkppgm83ag02k38hgsr

El teléfono suena permanentemente. Periodistas se desesperan por entrevistar a los representantes, guerrilleras y guerrilleros, de la Delegación de Paz de las FARC-EP que se encuentran en la capital cubana desde los primeros días de Octubre.

Pero, como decía el mismo jefe de la delegación insurgente en Oslo, los medios alternativos e internacionales que realmente se han preocupado por dar una cobertura seria y amplia del inicio del proceso, tendrán preferencia en próximas entrevistas.

Así no se dice, piensa el politiquero, acostumbrado a regalar a los periodistas paquetes ante la Navidad, para así seguir manteniendo una íntima relación con el comunicador social, lo que en los países europeos es equivalente a sobornos y que significa despido y expulsión del sindicato de periodistas si es descubierto.

Y ahí estamos, conversando una mañana en las afueras de la Habana con Iván Márquez, de quien se dice representa una supuesta línea dura dentro del Secretariado.

Los medios de siempre como El Tiempo, Caracol y RCN suenan de nuevo muy aburridos, sacudiendo el polvo de los viejos archivos. O presentan nuevos informes de la inteligencia militar, como por ejemplo el artículo que decía que hay una quiebra en el Secretariado, que el Bloque Sur está desconectado y no obedece a las directrices del Secretariado del Estado Mayor.

No conversamos mucho sobre esos chismes cocinados en el Departamento E-5 del Ejército, sino de temas que tienen que ver con el verdadero proceso de Paz en Colombia.

Dick Emanuelsson (DE): Primeramente agradecemos al Comandante Iván Márquez por atendernos y darnos esta entrevista para ANNCOL. Quisiera comenzar sobre una noticia que apareció en el diario El Tiempo sobre que hoy estamos en el 93 aniversario de la fundación de FAC, la Fuerza de Aviación Colombiana y el mismo presidente Santos, en su Twitter, avisa que van a comprar muchos aviones. Incluso dicen que van a comprar Drones, esos sin piloto, porque han dado muy buen resultado a la institución de FAC durante los últimos años. ¿No es un poco contradictorio eso, cuando estamos frente a los inicios de un Proceso de Paz y el señor Santos habla de que ahora van a gastar muchos millones de dólares en tecnología, justamente, de Estados Unidos?

Iván Márquez (IM): Si, me parece que es una inconsecuencia eso de hablar de paz y hacer anuncios de la adquisición de más material bélico. Sobre todo cuando está plenamente demostrado que es insostenible la guerra para el estado. Los recursos que se están invirtiendo, del presupuesto, son enormes y podrían invertirse para la solución de los problemas sociales, en construir y poner en funcionamiento hospitales, escuelas, atención a la niñez. Es realmente contradictorio mientras se emprende un proceso de paz que algunos funcionarios del gobierno, como el ministro de defensa utilicen un lenguaje guerrerista. Esto no ayuda, por supuesto, a generar un ambiente propicio para generar una conversación de paz, que es un anhelo generalizado en Colombia. El pueblo de Colombia quiere la paz, pero una paz con justicia social, con soberanía, con dignidad y la mejor manera para generarla es buscar un ambiente propicio. La grave problemática social no se va a mejorar con compra de mas aviones, con drones, helicópteros, es que el problema no se soluciona con aviones, con bombas, está demostrado que ese no es el camino. El camino es realmente el de la solución de los gravísimos problemas en el campo económico, social y político que están enfrentando los colombianos. 

DE: Usted mencionó en su intervención allá en la inauguración del Proceso de Paz en Oslo una cifra para el presupuesto militar, para el gobierno y el estado colombiano, una cifra de algo así como el 6%. 

IM: Es más del 6% del presupuesto nacional, en Colombia el presupuesto para la guerra se ha triplicado en los últimos años. Antes era del 2, hoy es de los más altos en el continente, eso realmente es inadmisible en un país donde se tiene tantos problemas de orden social por resolver.

Santos observa la demostración de aeronaves de la FAC durante la ceremonia de los
93 años de la institución. Y

 promete más aviones a los generales.
Foto: Javier Casella – SIG.

DE: Antes de entrar en los problemas políticos, de la tierra, minería, agro, todo lo que se va a discutir también yo quisiera preguntar quién es Iván Márquez, dónde nació, qué hizo que se volviera un comandante, una persona que quisiera saber qué hizo para que el señor Uribe tenga una obsesión con usted, ya que sabemos que es una persona que no le cae nada bien. Por qué se interesó usted en esta lucha política. 


IM: Yo nací en Caquetá, en Florencia, en el sur de Colombia. Departamento del Caquetá que es un departamento que sirvió de refugio a mucha gente que tuvo que desplazarse por cuenta de la época de la violencia, en la década del ’50. Allá hay gente de todo el país, gente que fue a buscar refugio ante las matanzas, las masacres que se dieron en esa época.

DE: ¿Colonizaron esa tierra virgen? 

IM: Si, colonizaron porque es una zona selvática, muy rica en fauna, agua y en riquezas naturales. Debajo del suelo del Caquetá hay muchas riquezas naturales, usted sabe que allí hay petróleo, lo cual es de máximo interés para las transnacionales. 

DE: Lo mismo que en el departamento vecino, Putumayo, donde el mapa de Ecopetrol ya se visualiza como tortas, entregándolo a las transnacionales petroleras. 

IM: No solamente Putumayo, también el Meta, otro departamento vecino. Provengo de una familia muy humilde, una familia común y corriente. Fuimos ocho hermanos hijos de un padre paisa (departamento de Antioquia) Normalmente las familias campesinas son numerosas, hice mis estudios primarios en Florencia, parte también de la secundaria hasta cuarto del bachillerato. Luego estudié en Garzón, departamento de Huila otros dos años hasta culminar el bachillerato. Luego terminé haciendo unos eventos de filosofía, de allí salté a desempeñar tareas como educador. Fui profesor de biología en algunos establecimientos de Caquetá porque hice dos años de magisterio. Pero al mismo tiempo era militante de la Juventud Comunista y por ahí me fui metiendo cada vez más y más en la lucha, me gustaba mucho ir al campo a hablar con los campesinos, a explicar la manera de organización que se impulsaba al interior del partido y de la juventud.

Turbay Alaya llenó las cárceles durante el
Paro Nacional 1977, la tortura era legio

De pronto me convertí en el secretario de organización del regional comunista del Caquetá y empecé a tener una relación con el campo muy estrecha y fui empezando a conocer la guerrilla, ya que en el Caquetá siempre ha habido presencia guerrillera. Estoy hablando en épocas del gobierno de Turbay con una represión tremenda, el estatuto de seguridad, muertos, desaparecidos del movimiento de izquierda, sentí que había una opresión tremenda y no tuve otra alternativa que ingresar a la guerrilla. Primero estuve por allá en el 3 Frente, en esa zona montañosa de la cordillera próxima a Florencia y luego en la zona selvática del Río Caguán, en el 14 Frente. Desplegué una intensa tarea organizativa. Qué más le puedo contar, desarrollo el trabajo, luego fui distinguido con la responsabilidad que es la de ayudantía del Secretariado de las FARC. Esta tarea consistía en llevar las directrices del Secretariado a los frentes, observar como funcionaban, sugerir como abordar las distintas problemáticas para avanzar. Mirar un poco los planes militares y políticos. En fin, esa fue una tarea impresionante y así en esta labor fui designado como miembro del Estado Mayor Central. De la Montaña al Congreso Nacional, ida y regreso Estando en el Caquetá, con el impulso de trabajo de la Unión Patriótica, usted debe recordar que la Unión Patriótica surge de un proceso de paz en los diálogos de la Uribe. FARC se convirtió en plataforma de lanzamiento de ese nuevo movimiento político 


DE: Usted fue incluso congresista. 

IM: Sí, en primer lugar debo decirle que fue el resultado de la fecunda labor del campo, visitando las veredas, reuniéndome con los campesinos, creando Juntas Patrióticas. Luego, empecé a trabajar a nivel departamental. Luego fui de la directiva departamental de la UP. Fuimos trabajando mucho, había mucho fervor popular en la población. Realmente la UP cayó bien entre la gente y tuvo mucho éxito, también tuve la oportunidad de hacer giras nacionales por otros departamentos y capitales del país con Jaime Pardo Leal y otros compañeros de la UP. Vinieron las elecciones y resulté elegido a la cámara de representantes por el departamento del Caquetá 

DE: ¿En qué año fue integrante del Secretariado del Estado Mayor?

IM: Luego de la desaparición física del Comandante Jacobo Arenas, eso fue en agosto del ’90. Yo me encontraba cerca del Remolino del Caguán, en el Billar, seguramente recuerda que el Villar es un lugar bastante nombrado porque ahí se presentó un combate muy fuerte entre las FARC y una de las brigadas móviles donde las FARC capturaron unos 80 militares ahí, esa fue una acción militar impecable. Una buena acción de las FARC, de mucha contundencia. Bueno, yo me encontraba en ese caño de el Billar cuando recibo una llamada del Comandante Manuel Marulanda Vélez diciendo; «mire, le quiero comunicar que usted ha sido nombrado para ser parte del Secretariado de las FARC». Yo quedé pensando, pensando que eso era como un despropósito, que yo no merecía tal honor. Como me quedé unos minutos en silencio me preguntó: «¡Iván! ¿me escuchó»? Yo le expliqué que estaba perplejo y le dije que él disponía de lo que debía hacer.  

DE: ¿De eso ya hace? 

IM: Para responder la pregunta, creo que un cuarto de siglo, ¿no? Estuve al frente del Bloque Sur en Caquetá y el Putumayo, conozco toda esa zona, bonita geografía, la caminé, trepé por la cordillera oriental del Caquetá al Huila, del Huila al Cauca, del Cauca al Putumayo, del Putumayo nuevamente al Caquetá. Recorrí toda esa cordillera del Pato, esa ha sido la geografía que he pateado, he conocido bastante geografía arisca, Luego de estar al frente del Bloque Sur fui designado por el Secretariado para colocarme al frente del Bloque que en ese entonces se llamaba José María Córdoba, Antioquia en el eje cafetero principalmente, parte de Córdoba, Chocó, ahí estuve unos años junto con un destacado miembro de las FARC muy querido por todos, un histórico, Efraín Guzmán con quien trasegué mucho por esa cordillera. Antioquia era un sitio de montañas, de cañones muy profundos y de alturas y de cimas, trabajé mucho por la serranía del Ayapel, fui también al Pacífico. 

DE: Por la cintura de Panamá hacia Centroamérica. 

IM: Exactamente, caminamos, anduvimos por el río Atrato, esa zona magnífica de población negra, indígena, mucho fervor popular despertaba la guerrilla. El Pez y el Agua. También quiero aprovechar para decir que la guerrilla se mantiene por el afecto del pueblo, la guerrilla es aceptada por todos, ya sea por los hogares campesinos como por la gente de las ciudades. Cuando a veces perdemos el contacto de las ciudades, la gente nos busca diciéndonos: «dónde estaban, nosotros los esperábamos, queremos mucho de ustedes, dígannos que podemos hacer, queremos trabajar». Y claro, nosotros estamos ahí con la orientación política. Estamos hablando ahora de Urabá, del Bloque Iván Ríos en homenaje al Comandante también miembro del Secretariado quien fuera asesinado por un infiltrado. Tal vez usted recuerda aquello de la mano, le cortaron la mano, creo que hasta el presidente Santos exhibió la mano como un trofeo, macabramente, mostrando hasta que punto desde el estado se degradó la guerra. Luego estuve en el Bloque Caribe, que ahora, en homenaje a Martín Caballero lleva su nombre. Es decir, he recorrido varias partes del país y estuve en la conducción, la orientación de varios de sus bloques y su gente.

DE: Regresando a la época de la UP; ¿cuándo fue, como dijo Fidel, cuando él visitó a Chile en el año ’71, se sintió los vientos del fascismo, los vientos del sicariato, la muerte por parte del estado colombiano, el terrorismo de estado para apagar lo que el 65% de los colombianos en esa época consideraban a la UP como una alternativa al bipartidismo? 

IM: Eso fue espantoso, ver caer a tantos compañeros, a tanto dirigente valioso, a tanto militante desconocido, porque la UP no solamente era la UP por sus dirigentes sino por el pueblo que la apoyaba. Lo que hubo allí fue una guerra sin cuartel, mataron y mataron gente. Nos hemos enterado hace poco por la entrevista que le hacen a uno de los consejeros de paz de apellido Ossa, que uno de los generales, creo que fue el general Zamudio del Ejército, cuando ellos alarmados por la matanza de dirigentes de la UP, empezando por el candidato a la presidencia, Jaime Pardo Leal, dijeron «maestro, no, eso no puede ser, a ese paso que van las cosas no terminaremos a tiempo con la UP». Claro, viendo todas esas cosas empezamos a considerar seriamente la posibilidad de retornar otra vez al monte. Había mucho seguimiento por las calles de Bogotá, si iba a eventos políticos siempre tenía incidentes con el ejército. Era muy peligroso, no sé por que tanto odio hacia una alternativa política que bien pudo convertirse en una especie de puente para que muchos guerrilleros pudieran desarrollar una actividad política abierta. 
A balazos eliminando el proceso de Paz. Pero eso se frustró por los enemigos de la paz. Fundamentalmente de algunos sectores del ejército que propiciaron el nacimiento del paramilitarismo. El paramilitarismo en Colombia es una estrategia contrainsurgente del propio estado, que busca en primer lugar como disuadir el apoyo a la insurgencia instalando el terror, matando a la gente, encarcelándola. Redadas masivas como en la época de Hitler. Por ejemplo a través de la fiscalía y del ejército detener a 150 pobladores acusándolos de ser apoyos de la guerrilla y del terrorismo, como dicen ellos. Eso es increíble, los suben a un avión esposado y de ahí al bunker de la fiscalía a responder para al cabo de unos años salir porque no se les podía comprobar nada. En Colombia es muy común el empapelamiento de la gente, pero eso lo hacen para asustar y sobre todo en el campo para desocupar el campo. Es decir, como ellos piensan, sería quitarle el agua al pez que en este caso es la guerrilla. Y para que la guerrilla no tenga ningún apoyo logístico de parte de la población y para que no haya más jóvenes que ingresen a la guerrilla. Es decir, una política criminal, cometen crímenes de lesa humanidad, masacres espantosas. En Colombia hay muchas fosas comunes, yo estoy de acuerdo con la senadora Piedad Córdoba cuando dice que Colombia es una gran fosa común repleta de opositores políticos. Esa oligarquía colombiana ha sido siempre una oligarquía intolerante. 

DE: Cómo evitar en este Proceso de Paz que el terrorismo de estado convierta un nuevo movimiento político, como fue la UP, en un esqueleto. Dice Santos y sus asesores, que las FARC pueden bajar de la montaña a la plaza pública para hacer política. Y si logran la mayoría entonces puede hacer su reforma lo que quieren de su programa. 

IM: Es importante conversar, hablar con el gobierno y por eso estamos aquí en La Habana, iniciando un nuevo procedimiento de solución incruenta del problema colombiano. Pero hay que hablar de las causas estructurales que originaron el conflicto.

Iván Márquez con el reportero Dick Emanuelsson

DE: ¿Van a alcanzar hasta junio del otro año como ha puesto un tope, Santos? 


IM: Lo que pasa es que estos son temas que no se pueden despachar en corto tiempo. Hay que hablarlos, analizar bien la situación, sobre todo la situación social que vive la gente. Hay mucha pobreza en Colombia, es una cifra realmente escandalosa, que de unos 44, 45 millones de colombianos, 30 de ellos vivan en la pobreza, y de éstos unos 12 millones en la indigencia Colombia es el tercer país más desigual del mundo, creo que ese es un record vergonzoso.
DE: Su discurso no cayó muy bien allá en Oslo a algún representante del gobierno. Mientras por otro lado todas las expresiones, declaraciones por ejemplo de organizaciones sociales, sindicatos, han dicho que fue un discurso histórico cuando usted habló sobre la realidad de Colombia. 

IM: Es más, las cadenas oficiales de la televisión hicieron algo que no cayó bien al pueblo colombiano y es que tan pronto como la guerrilla iba a dar su rueda de prensa cortaron la señal. Salimos inexplicablemente del aire y la gente protestaba porque para hacer un análisis de la situación tienen que conocer la posición de las dos partes. «Vamos a hablar con la verdad para entendernos» Nosotros estamos explicando nuestra visión de la problemática colombiana, lo que pensamos de la guerra y de la paz. Y es necesario que se nos escuchen como nosotros vamos a escuchar a los medios del gobierno. Algunos desde las élites y de pronto algunos columnistas estipendiados se alarman por lo que estamos diciendo. Nosotros estamos advirtiendo o sugiriendo al gobierno «hablemos con la verdad». La verdad pura y limpia como dijo el Libertador Simón Bolívar. Vamos a hablar con la verdad para entendernos. No podemos construir un proceso de paz sólido, estable, si esas frases son mentirosas. Hay que ver crudamente la realidad para que a partir de esa realidad, tratemos de buscar las soluciones. Estamos siempre dispuestos a interlocutor, intercambiar sobre los problemas del país, pero claro, no solamente nosotros. Queremos que en la mesa de negociaciones el pueblo colombiano a través de distintas organizaciones exponga esos sueños de paz. Cómo quiere ver a Colombia, para nosotros es fundamental que el pueblo diga cómo es que vamos a marchar, que nos tracen la ruta. Esta paz no la vamos a resolver gobierno guerrilla. No, es escuchando al pueblo. El gobierno no quiere escuchar al pueblo y lo que venga de allí le parece bochinche, ruido innecesario y para nosotros es lo elemental Una Asamblea General Constituyente Luego, sobre esas bases discutiremos algún acuerdo, nosotros queremos que a lo que se acuerde en la mesa se le de fuerza constitucional, fuerza legal. Pensamos que una buena manera de lograrlo es darle más adelante, posibilidades a una Asamblea General Constituyente donde todos los sectores de la sociedad sean los que decidan como nos vamos a regir. Queremos una nueva legalidad, una nueva constitucionalidad, que sea propia para que los colombianos podamos reconciliarnos. Nosotros buscamos siempre la reconciliación Consideramos a Colombia una gran familia y si lo es tenemos que ser muy solidarios, tiene que haber igualdad, posibilidades de educación, derecho a la salud. El gobierno dice que el universo de acceso a la salud es muy grande pero mentira, tiene que haber asistencia médica gratuita. Queremos una educación gratuita, salud y educación gratuita por que no buscar la manera de diseñar planes que permitan garantizar la vida.

2ª parte de la entrevista a Iván Márquez: «Colombia toda tiene que organizarse para defender el futuro» 

Iván Márquez en la inauguración en Oslo el 18 de Octubre

DE: Es notorio que el gobierno no quiere abrir las puertas para que el pueblo sea partícipe de estos Diálogos. En el primer punto sobre la tierra, que se va a discutir el 15 de noviembre (fue cambiado para el 19), ¿cómo meter al pueblo? Hago la comparación, por ejemplo, cuando estaba la lucha en Toribio, en el Cauca, cuando los indígenas, campesinos, mujeres, subieron al Cerro Berlín y sacaron a los militares de allá. ¿Se necesita ese tipo de correlación de fuerzas para que el gobierno entienda la seriedad de este proceso?   


IM: Pues realmente para que el gobierno escuche el pueblo tiene que movilizarse. Creo que no hay otra manera de hacer entender a las elites gobernantes que al pueblo se lo debe escuchar. ¿Como no se va a involucrar el pueblo con un tema como es el de la tierra y el territorio que tiene que ver con toda la nación? El pueblo necesariamente tiene que opinar porque se trata de asuntos como el de la soberanía alimentaria.   Como es que este pueblo se va a alimentar, habiendo tanta tierra apta para la producción agrícola. ¿Como es posible que no podamos producir alimentos para todos porque al gobierno se le ocurre que las tierras hay que entregarlas para explotación minero energética, entregarlas a las multinacionales? Entonces eso involucra a todo el pueblo.

DE: Santos dice que él quitó las banderas de la tierra a las FARC. Las organizaciones de ganaderos, latifundistas, terratenientes, no duraron ni siquiera dos horas después del discurso de usted (en Oslo) y salieron a decir que esas cifras (que mencionó Márquez) no son válidas.

IM: Las banderas de la paz eso no nos lo arrebata nadie, están firmemente en manos de las FARC como las banderas socialistas, eso no lo puede arrebatar nadie. Tenemos que defender nuestro territorio. Colombia toda tiene que organizarse para defender el futuro. Nosotros no podemos entregar nuestras riquezas naturales a las transnacionales, cuando allí están, precisamente, los recursos que van a ayudarnos a resolver los problemas económicos y sociales que padece la nación.  

La resistencia de las masas  

DE: Yo digo, entonces, Puerto Gaitán, Chimbo, Urabá la zona bananera donde estaba Chiquita pagando millones de dólares a los paramilitares para que ellos limpiaran esa zona ¿de eso, qué dice usted?   

IM: Ahí estaba reflejada la inconformidad popular. Esa empresa canadiense petrolera, la Pacific ¿cómo hizo para llegar allí? Ellos tenían ya el terreno identificado, ubicado muy bien, tras casi dos décadas de actividad paramilitar. Los carrancistas, los grupos paramilitares de Víctor Carranza (el barón esmeraldero) comenzaron a masacrar y a desplazar a la población para alcanzar el ambiente de «tranquilidad» que deseaba la multinacional para empezar a explotar el recurso petrolero que había allí, en Puerto Gaitán.   Y mire como están pagando de mal a los trabajadores, de unos 13 mil trabajadores solo 500 están contratados por la empresa. 1500 están subcontratados, trabajo precario, es como si estos trabajadores fueran esclavos. Se les da un tratamiento de esclavos.

DE: ¿Es el famoso mercado laboral «flexible» como dicen los neoliberales?   


IM: Si, la flexibilización laboral que es la más grande injusticia que hay.   

DE: La jornada laboral…  

IM: La jornada laboral, eso es terrible. Ellos trabajan como 21 días por unos poquitos de descanso. Es una explotación en ese campo de los trabajadores.   

 Y como usted menciona el Quimbo. El Quimbo es un municipio del departamento del Huila, ahí van a construir la represa y están sacando a la gente de esa represa. Como dijimos en el discurso de presentación en Oslo; la están sacando a patadas. Es una manera de decir, es la policía que está sacando a la gente con palos, con garrotes, del territorio donde ha vivido por décadas, donde han construido relaciones sociales, familiares. Donde está su entorno de afectos, que ha construido una relación muy amigable con la naturaleza, que sabe de las colinas, que produce la tierra, que mantiene unas relaciones comunitarias muy arraigadas donde ha construido solidaridades y de pronto, de la noche a la mañana llega el gobierno colombiano y le dice «usted se tiene que ir de allí».

Llegan con la multinacional para producir energía que van a exportar hacia Centroamérica y usted se tiene que ir de allí. Dónde queda el arraigo de la gente con la tierra donde han nacido, donde han enterrado a sus padres, donde surgieron sus primeros amores, donde tuvieron a sus hijos. Es un desarraigo terrible, esto no puede ser.   Los indígenas expulsan el Ejército   Y usted menciona el gran conflicto social que hay en el Cauca, ahí están los indígenas, los afros y los campesinos, defendiendo el territorio. También los quieren sacar de allí porque en la zona del Cauca hay muchas riquezas naturales en el subsuelo. También es la lucha por el territorio.  


La población desarmando las trincheras del Ejército en Toribio (Cauca)

Los indígenas defienden muy bien su territorio, eso tiene que ver con la vida de ellos. El campesino también quiere tener su tierra para ponerla a producir, las comunidades afro también, ellos están ubicados en esa zona que se extiende hacia el pacífico. Es un lugar de mucha biodiversidad y riquezas naturales.   Esto hay que defenderlo, a nosotros nos gustaría ver surgir en el Cauca una modalidad de lucha solidaria, hermanada entre negros, indígenas y campesinos, sería la mejor manera de defender su territorio.   Pero miremos también otros casos de conflictos muy fuertes como el que se da en una población del Bajo Cauca llamada Marmato, allí hay una multinacional canadiense del oro, Medoro Resources y quiere sacar a la gente del pueblo.   Criminalizar al minero artesanal para robar el oro   Décadas y décadas en esa tierra pero ahora resulta que parece que debajo de las construcciones, de las viviendas, hay oro. Entonces, a la empresa se le ocurrió que había que sacar a la gente de ahí (vea http://www.eje21.com.co/cultura-secciones-54/23244.html?task=view). Porque cree que allí puede establecer la mina de oro a cielo abierto más grande del territorio y dicen también que es una de las más grandes (reservas) del mundo. Así fue como han empezado a criminalizar la minería artesanal, lo que la gente ha hecho toda la vida para subsistir. Sacar el oro de las vetas, o de aluvión, con sus bateas pero ahora dicen que esa minería es ilegal. Comenzaron a criminalizar y ahora dicen que es la minería que apoya al terrorismo y los quieren acabar definitivamente. Esto es una locura, un gobierno atacando a los débiles para defender a los poderosos, como ocurre con esa multinacional canadiense.  

La tierra al servicio al gran capital internacional   


DE: Usted dice también que de los 114 millones de hectáreas del territorio colombiano, solo 4.5 millones son aptos para agricultura.  

IM: 38 millones de hectáreas de esos 114 millones para la explotación petrolera. En Colombia no hay una medida confiable, pero se estima que entre 12 y los 21 millones de hectáreas de tierras aptas para la producción agrícola solamente el 4.7% está siendo utilizada para la agricultura y cada vez está bajando mas esta cantidad.   Ahora donde está la producción agrícola está superponiéndose el mapa de la producción minero-energética.   Es decir, Colombia tiene serios problemas para la producción de alimentos para el consumo y por el que nosotros nos resistimos a esa pretensión de Santos de acabar la economía campesina. Y nosotros queremos protegerla porque es la que va a dar la alimentación del pueblo. Es la que va a garantizar la soberanía alimentaria. 

Miguel López, habitante en la localidad Usme en el sur de Bogota, se enterró con otros dirigentes
populares el 2005 en protesta contra la política de miseria, terror y de guerra

Y ocurre que en Colombia, y a pesar de ser un país productor de alimentos, está importando 10 millones de toneladas de alimento al año.   Nosotros no podemos depender de importación de alimentos porque Colombia tiene tierras apta para esto, pero ahora al gobierno se le metió en la cabeza la explotación minera y entonces está entregando nuestra soberanía a las trasnacionales mineras para que las explote, para que explote nuestro subsuelo, para que explote la superficie y lo que llaman el sobrevuelo.   Para que surjan en Colombia las plantaciones para la producción de biocombustibles palma aceitera, caña, maíz, para producir etanol y no se que otros biocombustibles que derivan de la producción de estos productos.   Es decir, el maíz, la caña ya no es para alimentar a la gente sino para alimentar los automóviles, los aviones y todas estas cosas. Es muy grave pero además, quieren utilizar el territorio para plantaciones forestales, quieren producir otras cosas.   

En estas explotaciones de las forestales y la agro industria y sobre todo, la palma, ahí se van a verter muchos agroquímicos. Se va a producir una intoxicación del medio ambiente, se van a envenenar las aguas, se va a compactar la tierra.   En poco tiempo, estas tierras que están sometiendo a este tipo de explotación van a quedar improductivas, infértiles, realmente a nosotros nos preocupa todo esto pero nos preocupa grandemente la explotación que quieren hacer de las riquezas que hay en el subsuelo.   El gobierno colombiano quiere titular tierra del campesino, nosotros no nos oponemos a la titulación, a lo que nos oponemos es al cálculo pérfido del gobierno que consiste en entregarle un título al campesino para que después pueda vender o arrendar a las transnacionales, nos parece que eso es injusto, es un engaño que se le está haciendo al campesino.   Hay una cantidad de desplazados en Colombia, cerca de 6 millones de desplazados. Nosotros, lo que queremos es que los desplazados vuelvan a sus campos de los que fueron desarraigados, es allí donde conocen como deben trabajar esa tierra.

DE: Pero como va a ser posible eso si el gobierno de Juan Manuel Santos hace concesiones por 20 ó 30 y hasta 50 años (en favor a las transnacionales). Le voy a dar un ejemplo, entrevistamos a la senadora Piedad Córdoba y mostró hace un tiempo, un periódico del Chocó donde dice que de las 56 toneladas de oro que se sacan de la tierra colombiana anualmente, 28 vienen del chocó. Y allí Chocó hay en discusiones 428 concesiones no solamente a transnacionales sino también a intereses oligarcas nacionales. Entonces, como es que ellos tienen esa concesión y el campesino es el que resulta expulsado.   

IM: Mire, nosotros siempre decimos que es una trampa la que se le ha tendido al campesino, lo ilusionan con el título. Es como decir: usted quédese tranquilo donde está, en el cinturón de miseria de Bogotá, Medellín, de Cartagena, que a usted le vamos a pagar una mensualidad por la tierra que usted nos va a arrendar.

Y es cierto, a 20 ó 30 años. Por eso dijimos, en Oslo, que al cabo de 20 ó 30 años nadie va a tener en cuenta quien es el verdadero propietario y el propietario es la transnacional.   Lo que se está dando aquí en este caso es una suerte de despojo legal del campesino. La tierra primero fue despojada por mecanismos violentos con el Plan Colombia, con el ejército de Colombia, con el paramilitarismo del estado. Porque ya lo dijimos, el paramilitarismo es una estrategia contrainsurgente del estado, con la que prepararon el territorio para la invasión trasnacional, para el saqueo de nuestras riquezas minero estratégicas para la explotación de los recursos naturales y para las plantaciones.   El rol de Santos. Fue preparado el terreno. Cuando se produce el desplazamiento de la gente vienen las trasnacionales. Hubo desplazamientos violentos, lo que Santos está haciendo es quitarse las salpicaduras de sangre. Santos participó del gobierno de Uribe, fue ministro de defensa del señor Uribe, el gobierno que se caracterizó por los falsos positivos. Yo a veces pienso y le digo a mis compañeros, pero bueno, aquí todo el mundo habla de los falsos positivos y de unos militares -o no- mandos medios, a los que están condenando por sus participaciones en estos crímenes de lesa humanidad que son los falsos positivos y que consistían en matar gente, sobre todo jóvenes desempleados. Era recogerlos en un punto del país y llevarlos a otro extremo de Colombia, matarlos, uniformarlos y decir que eran guerrilleros muertos en combate. ¿Para qué?, para poder recibir una recompensa en dinero, para recibir ascensos y para recibir vacaciones.   Entonces, las brigadas militares llegaron a eso, a matar civiles para presentarlos como guerrilleros y de paso decirle al mundo que el Plan Colombia está obteniendo unos resultados extraordinarios. Claro, ellos miden el éxito en litros de sangre, eso es malo, muy malo. Esta oligarquía colombiana es criminal.   


DE: Usted mencionó, justamente, el asesinato del comandante Alfonso Cano que estaba cercado. Según toda norma internacional de las leyes y convenciones, esa persona debe ser capturada y no fusilada.  

IM: Mire, sobre ese tema nosotros preferimos hablar un poco más adelante y lo vamos a hacer como Secretariado de las FARC para presentar una argumentación bien sólida, pero sí, todo el mundo vio o escuchó al presidente Santos en una asamblea de la ONU afirmar que lo tenían rodeado -a Alfonso Cano- y que él dio la orden de eliminarlo. Así lo dijo, eso es algo muy grave.   En Colombia no hay pena de muerte, no se ha aprobado esa pena pero en la práctica si. Pero lo que yo le estaba comentando en torno a los falsos positivos es que quien firma la directiva 029 que es la que le da rienda suelta a estos falsos positivos, sobre todo en la última etapa del gobierno del señor Alvaro Uribe Vélez, es el ministro Camilo Ospina. Pero por otro lado nos preguntamos ¿qué fiscal está adelantando la investigación por estos crímenes de lesa humanidad? ¿Necesita el ministro saber quien es el fiscal y como va el caso? Hay algo que a nosotros nos llama la atención, para nada se vincula el nombre del jefe inmediato de ese ministro de defensa y que es el señor Álvaro Uribe Vélez. El país debe saber qué es lo que está pasando, esos son los verdaderos artífices, los verdadero responsables, los autores intelectuales de los falsos positivos, no esos mandos medios que los ilusionaron con ascensos, vacaciones o dinero. Realmente es una decisión pérfida la del estado colombiano al propiciar con este tipo de instructivo a las fuerzas armadas por propiciar los crímenes de lesa humanidad tal como el país y el mundo lo conocen.   

DE: El fiscal general de la República ha dicho que si se va a otro país (los integrantes de la delegación de Paz de las FARC-EP en la Habana) se va a revocar el levantamiento de la orden de captura. Acá están un poco como rehenes. Es un poco curioso si comparamos, incluso, con San Vicente del Caguán donde también el ejército del gobierno de Pastrana al final, para evitar que la prensa internacional llegara para las negociaciones, puso un decreto que impedía a la prensa internacional llegar a ese lugar. Aquí hay mucha prensa muy interesada sobre el proceso. ¿Cómo se podría traer al pueblo colombiano como protagonista en este proceso (a la Habana)?  

IM:
Mire, la decisión o el anuncio del fiscal es sorprendente, desconoce el Acuerdo de La Habana. Se acuerda que el gobierno del presidente Santos y la guerrilla de las FARC, ahí dice que la mesa de la paz, podrá sesionar en cualquier otro país. Uno no se explica por qué el fiscal pretende confinarnos al territorio de los dos países que son Cuba y Noruega. Pero resulta que el mismo acuerdo dice que podemos sesionar en cualquier otro país. Hoy precisamente digo que podríamos sesionar en Colombia o en un país europeo.   

DE: ¿Venezuela o Chile?   

IM: Claro, Venezuela y Chile son acompañantes en este proceso, es mucho lo que el pueblo colombiano le debe al empeño de paz para Colombia por parte del gobierno de Venezuela. El presidente Chávez ha aportado todos los recursos para que en Colombia lleguemos a una solución del conflicto por la vía del diálogo. Agradecemos también lo que está haciendo Chile, porque lo que hacen esos dos países es rodear este momento, rodeando a los asistentes, a los guerrilleros, que tienen todas estas amenazas como las que está profiriendo innecesariamente el fiscal de Colombia. Agradecemos a Cuba que ha hecho un gran esfuerzo, que quiere la paz, lo sentimos. Creo que le ha dado un trato en el mismo plano a los voceros del gobierno como a los de la guerrilla. Cuba facilita todo, presta territorio, está pendiente de dónde van a ser la reuniones, está pendiente que los voceros de las dos partes tengan todo lo necesario para estar cómodamente ubicados.   Cuba tiene un fuerte discurso de paz que nosotros escuchamos. Estamos de acuerdo en buscarle una salida política al largo conflicto que afecta a los colombianos y en el que llevamos 6 décadas. Este conflicto es de los más largos y es necesario encontrar una salida política. Ojalá el gobierno colombiano interprete esta necesidad y no ponga tantos obstáculos. Qué bueno sería que en esta mesa se sentara también Simón Trinidad, ese hombre sabe mucho de paz, imagínese todos esos años que estuvo en el Caguán buscando la paz con la palabra, buscando entenderse. Y es un hombre que tiene un sentimiento muy depurado de lo que debe ser la búsqueda de la paz mediante el diálogo. Decimos que ojalá que el gobierno de Colombia y el de Estados Unidos propicien la presencia de Simón Trinidad.   

DE: Termino con otra pregunta: se dice también que Santos ha estado un poco presionado por el ala uribista y que en Colombia, durante 4 ó 5 años buscaba también a las FARC para entablar algún tipo de proceso a su gusto. ¿Usted puede confirmarlo?   

IM: Si, absolutamente, plenamente puedo afirmar que el señor Álvaro Uribe Vélez nos envió una misiva pidiendo conversar con nosotros. Nosotros dimos una respuesta y esa respuesta en su oportunidad la conoció todo el país porque fue pública.  

Dos presidentes, un ex y un actual pero que representa la misma política de guerra, según Iván Márquez


Uribe por debajo de cuerda nos contactó y eso no se puede negar, Santos lo que ha hecho es seguir por esa línea trazada por Uribe.   


DE: Bueno comandante, solo nos queda desear de todo corazón éxito a este proceso. 

IM: Nosotros le agradecemos a ANNCOL y quisiera a través de esta señal de ANNCOL invitar a todos los sectores políticos y sociales de Colombia a que participen en la búsqueda de esta solución política, diplomática.   Acá los estamos esperando en La Habana, el gobierno tiene que propiciar las condiciones para que los distintos sectores políticos y sociales viertan su opinión en torno a la paz.   Necesitamos el concurso de todos los colombianos para lograr la paz, que es la única manera de que la paz sea estable y duradera como dice el discurso que está consignado en el acuerdo de La Habana.   Esta no es la paz de un presidente o de la guerrilla, es la paz de todos, es una cuestión colectiva y un sueño colectivo y entre todos tenemos que construirla.