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La brecha educativa rural: Apuntes críticos sobre el transporte escolar en Colombia

Fuentes: Rebelión

El acceso a una educación de calidad es un derecho fundamental de todos los niños y jóvenes en Colombia, independientemente de su ubicación geográfica. Sin embargo, en muchas áreas rurales del país, los niños enfrentan dificultades para acceder a la educación debido a la falta de transporte escolar adecuado.

A pesar de que el transporte escolar es fundamental para garantizar el acceso a una educación de calidad en estas zonas, la falta de planificación y coordinación por parte de las administraciones gubernamentales ha resultado en la exclusión educativa de muchos niños. En esta breve reflexión, se analizará la situación actual del transporte escolar en las escuelas rurales de Colombia, la cada vez más común falta de planificación gubernamental y su impacto en el proceso educativo de los niños.

Partimos de que el transporte escolar en Colombia es una responsabilidad compartida entre el Gobierno Nacional, Departamental y Municipal. A pesar de que se han implementado políticas y programas para mejorar el transporte escolar en las áreas rurales, la falta de planificación y coordinación entre estas entidades ha sido una de las principales causas de la exclusión educativa de los niños que viven en estas zonas.

Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) del 2016, titulado «Bienes y servicios públicos sociales en la zona rural de Colombia: brechas y políticas públicas», la falta de una mancomunidad entre las entidades responsables del transporte escolar ha dado lugar a varias problemáticas en las áreas rurales, como la duplicación de rutas, la falta de vehículos adecuados y la subutilización de recursos disponibles, así como la ausencia del servicio cuando se requiere. Lamentablemente, es común que muchos niños no puedan llegar a la escuela debido a la falta de contratación de transporte, lo que se convierte en un panorama triste y cotidiano al inicio del año escolar. Aunque en algunos casos, los padres de un sector o vereda determinada se reúnen solidariamente para contratar algún tipo de transporte, estos gestos no son comunes debido a la falta de recursos económicos. Esto desencadena que muchos niños solo puedan acceder a la formación educativa cuando el año escolar ya está avanzado, lo que contradice el derecho fundamental a la educación. A diferencia de las áreas urbanas, donde este derecho se cubre medianamente, en muchos contextos rurales solo es un saludo a la bandera.

Lo descrito en el párrafo anterior, sumado a la falta de planificación gubernamental, ha llevado a la exclusión de muchos niños de las escuelas. En 2014, casi un millón de niños y jóvenes en edad escolar estaban fuera del sistema educativo en Colombia, y de ellos, cerca del 70% pertenecía a zonas rurales (Matijasevic, 2014). La exclusión educativa tiene un impacto significativo en el proceso educativo de los niños, ya que limita su acceso a la educación, lo que a su vez afecta su rendimiento académico y su capacidad para competir en el mercado laboral en el futuro.

Es importante destacar que la falta de planificación no solo tiene un impacto negativo en el acceso a la educación de los niños, sino también en su seguridad. Muchos niños que viven en áreas rurales tienen que caminar largas distancias para llegar a la escuela, exponiéndose a situaciones de riesgo en el camino más aun cuando están en zonas de violencia y su integridad física puede llegar a estar comprometida. Sin contar que, la falta de vehículos adecuados y en buen estado para el transporte escolar puede poner en peligro la seguridad de los niños durante el viaje.

Por otro lado, la exclusión educativa en áreas rurales de Colombia también tiene un impacto negativo en la economía del país. Los niños que no tienen acceso a una educación de calidad tienen menos oportunidades para desarrollar habilidades y adquirir conocimientos que les permitan competir en el mercado laboral. Esto se traduce en una menor productividad y, en última instancia, en una menor contribución al crecimiento económico del país.

A pesar de que se han implementado políticas y programas para mejorar el transporte escolar en áreas rurales de Colombia, la falta de planificación y coordinación entre las entidades gubernamentales responsables continúa siendo un problema. Para abordar esta situación, se puede proponer la creación de un sistema de transporte escolar único y centralizado que permita una mejor planificación y coordinación entre las entidades gubernamentales responsables en las áreas rurales. Esto permitiría una mayor eficiencia en la gestión de recursos y la planificación de rutas, evitando la duplicación de rutas y la subutilización de vehículos. Sin embargo, la implementación de esta iniciativa podría enfrentar dificultades (y ser torpedeada políticamente), ya que limitaría la forma de contratación pública que actualmente se hace sobre este servicio, lo cual puede no ser del agrado de las elites quienes tienen poder en las regiones y municipios.

Además, para superar las falencias del sistema de transporte escolar en áreas rurales desde nuestra perspectiva, es crucial realizar un estudio exhaustivo de las necesidades de transporte en estas zonas. Esto permitiría determinar la cantidad y el tipo adecuado de vehículos necesarios para cada ruta. En este sentido, es esencial involucrar a la comunidad local en el proceso de planificación para asegurar que se tengan en cuenta sus necesidades y que se implementen soluciones adaptadas a las condiciones locales. La participación activa de la comunidad local es clave para garantizar el éxito de cualquier iniciativa que se implemente en la mejora del transporte escolar en áreas rurales.

Otra solución es la implementación de tecnologías innovadoras en el sistema de transporte escolar, como el uso de aplicaciones móviles y GPS para la planificación de rutas y la monitorización en tiempo real de la ubicación de los vehículos y la seguridad de los niños. Estas tecnologías también pueden ser utilizadas para mantener a los padres y cuidadores informados sobre el progreso del transporte escolar y el paradero de sus hijos, lo que aumenta la confianza en el sistema de transporte escolar y mejora la seguridad de los niños.

Sin embargo, no podemos perder de vista, que el acceso a la educación no solo implica el acceso físico a la escuela, sino también la calidad de la educación que se recibe. En este sentido, es fundamental que se inviertan recursos en la formación de docentes en las áreas rurales y en la mejora de la infraestructura educativa, para garantizar que los niños tengan acceso a una real y verdadera educación de calidad, Además, es necesario fomentar el desarrollo de habilidades y competencias que les permitan a los niños de las áreas rurales competir en el mercado laboral en el futuro.

En resumen, es esencial garantizar el acceso a la educación para todos los niños y jóvenes en Colombia, independientemente de su ubicación geográfica. El transporte escolar es un elemento clave para lograr este objetivo en las áreas rurales, pero la falta de planificación y coordinación entre las entidades gubernamentales encargadas del transporte escolar ha resultado en la exclusión educativa de muchos niños en estas zonas. Para abordar esta problemática, se deben implementar soluciones innovadoras y sostenibles, como la creación de un sistema de transporte escolar único y centralizado, la implementación de tecnologías innovadoras y la mejora de la calidad de la educación en las áreas rurales.

Esperamos que un gobierno de cambio, bajo el lema «Colombia potencial mundial de la vida», impulse nuevos vientos de transformación en la escuela y promueva una paz comprometida con el cambio social y político. Una paz que se manifieste en acciones solidarias con los más necesitados y que se oponga a una actitud pasiva y conformista frente a las injusticias y desigualdades. Solo así se puede garantizar que todos los niños, aparte de su ubicación geográfica, tengan acceso a una educación de calidad y segura, sentando las bases para un futuro más justo y equitativo en el país.

Referencias

CEPAL (2016). Bienes y servicios públicos sociales en la zona rural de Colombia: brechas y políticas públicas. https://repositorio.cepal.org/handle/11362/38948

Gobierno de Colombia. (1991). Constitución política de Colombia. Recuperado de https://www.constitucioncolombia.com/constitucion-politica-de-colombia-1991/

Matijasevic, M. T. (2015). Educación Media y Superior para poblaciones rurales en Colombia: Posibles diálogos.  https://www.magisterio.com.co/articulo/educacion-media-y-superior-para-poblaciones-rurales-en-colombia-posibles-dialogos


Katherine Tovar Briñez. Licenciada en Ciencias Sociales (UPTC-Colombia), Magíster en Educación (UNAP-Chile), Estudiante del Doctorado en Ciencias de la Educación (UNP-Panama),  Docente adscrita a la Secretaria de Educación de Arauca, labora en la institución IPA-Tame

Edwin Tovar Briñez. Licenciado en Ciencias Sociales (UPTC-Colombia), Magíster en Administración Educativa (UMECIT-Panamá), Doctor en Ciencias de la Educación (UCA-MÉXICO), Estudiante Postdoctoral Researcher en Metodología de la Investigación (IPECAL-México), Profesor Catedrático UPTC

Postdoctoral Fellowship en Metodología de la Investigación Critica, IPECAL -MEXICO: https://ipecal.edu.mx/

Cvlac-RG: https://scienti.minciencias.gov.co/cvlac/visualizador/generarCurriculoCv.do?cod_rh=0000392987&lang=es

ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9116-6839

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