Recomiendo:
0

Denuncia del ELN

La guerrillera Karina se entregó porque la inteligencia colombiana la amenazó con atentar contra su hija

Fuentes: Insurrección

Con sólo tres días de diferencia ante los espectadores colombianos, desfilaron numerosas imágenes de Karina la guerrillera entregándose en Sonsón y del sargento Paz Morales tomando rehenes en Bogotá. Como expresiones del conflicto interno colombiano, un hilo común sostiene a ambos personajes. A la guerrillera se le presionó a rendirse, con la amenaza que si […]

Con sólo tres días de diferencia ante los espectadores colombianos, desfilaron numerosas imágenes de Karina la guerrillera entregándose en Sonsón y del sargento Paz Morales tomando rehenes en Bogotá.

Como expresiones del conflicto interno colombiano, un hilo común sostiene a ambos personajes.

A la guerrillera se le presionó a rendirse, con la amenaza que si no se entregaba, el DAS atentaba contra su hija, a quien la inteligencia del Estado (DAS) mantiene bajo vigilancia.

Por su parte el sargento Paz Morales se vio obligado a tomar unos rehenes, para dar a conocer, entre otras cosas, una denuncia contra el Estado, quien después de usarlo para atentar contra dirigentes de la oposición, lo deshecha y lo condena a una vejez desamparada.

Tanto la tortura aplicada a la guerrillera, como los atentados perpetrados contra los opositores del régimen son apenas dos muestras de los miles de actos terroristas, que a diario y desde hace décadas comete el Estado colombiano.

Perversión genocida

La elite ha desarrollado su estrategia de terrorismo de Estado contra los movimientos sociales que rechazan éste régimen de minoría oligárquica, contra los partidos y movimientos opositores, contra los pobladores de regiones de influencia revolucionaria y contra personalidades democráticas.

En la década de los 80, cuando atentaron contra el gobernador Navarro, los asesinatos contra los opositores al régimen llegaron a ser 8 mil anuales.

El genocidio político más conocido ha sido el del partido de izquierda Unión Patriótica, que ya lleva más de 5 mil víctimas investigadas, pero el resto de genocidios aun siguen en el olvido.

Los familiares, un objetivo militar

En la década pasada, la maquinaria de guerra oligárquica se ensañó contra los familiares de los dirigentes revolucionarios.

Fueron amenazados, secuestrados, asesinados y desaparecidos varios familiares de los dirigentes de las FARC, Alfonso Cano, Iván Márquez y Pablo Catatumbo entre otros.

A Salvatore Mancuso le encargaron la sucia tarea de perseguir a los familiares del primer comandante del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista. En ‘obediencia debida’, el capo paramilitar asesinó a cinco integrantes de ésta familia.

Igual persecución perpetraron contra decenas de familiares de muchos líderes revolucionarios, en un exterminio que aún está por documentarse y juzgarse.

El documento del Sargento Paz narra su incumplimiento a la orden de asesinar a la señora madre de Jaime Bateman, el comandante del M-19, como venganza y provocación.

Maestros y doctrina

La guerra fría de los EEUU sigue activa en Colombia. Todo disidente es calificado de enemigo interno y atacado por ello. Esta es la doctrina de Seguridad Nacional con la que se alimenta el terrorismo de Estado, desarrollado por el régimen colombiano.

El Libertador Simón Bolívar lo dijo: «El destino del Ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos!»

Una nueva Colombia la lograremos cuando desechemos los maestros y doctrinas imperialistas, para asumir las patrióticas enseñanzas de Bolívar.