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«Las salmoneras son pan para hoy pero hambre para el mañana»

Fuentes: Rebelión

DECLARACIÓN PÚBLICA SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE INSTITUTO DE FOMENTO PESQUERO El Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto de Fomento Pesquero, desea expresar toda su solidaridad con los habitantes de la Isla de Chiloé y en forma especial con los mariscadores y pescadores artesanales, con los cuales nos une un lazo común: el profundo amor […]

DECLARACIÓN PÚBLICA
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE INSTITUTO DE FOMENTO PESQUERO

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto de Fomento Pesquero, desea expresar toda su solidaridad con los habitantes de la Isla de Chiloé y en forma especial con los mariscadores y pescadores artesanales, con los cuales nos une un lazo común: el profundo amor y respeto por nuestro mar. La marea roja y el vertimiento al mar de miles de toneladas de salmones muertos, contaminados, en descomposición y con antibióticos en magnitudes desconocidas, dejan al descubierto un hecho ineludible como país y es «la manera deplorable en que estamos explotando nuestros recursos naturales». Esto no sólo afecta a los recursos pesqueros, cuya gran mayoría (70%) se reconocieron oficialmente como «en situación de colapso», también se tiene las termo-eléctricas y el impacto de las mineras que utilizan ingentes cantidades de agua, destruyendo glaciares y finalmente contaminando nuestras playas con metales pesados, que hacen insostenible la vida para los organismos marinos, poniendo en peligro la salud de la población y de las comunidades que subsisten de ellos. Si bien generan miles de puestos de trabajo, las salmoneras son «pan para hoy pero hambre para el mañana».

Estas empresas son transnacionales con capitales extranjeros, que llegaron a explotar nuestros mares de aguas prístinas y realizan una actividad totalmente anti natura, sobrecargando la capacidad de carga del ambiente y produciendo una gran contaminación en estuarios y fiordos en donde se encuentran sus centros. Bajo sus jaulas y en su entorno, es tal el nivel de contaminación, que se generan verdaderos desiertos marinos, donde la vida en su naturaleza prácticamente no existe. Por otro lado, el impacto de los cientos de miles de salmones escapados o «liberados» de los centros de cultivo, que son especies foráneas altamente carnívoras, sigue siendo de magnitud desconocida. Estimamos que las demandas de los habitantes de Chiloé son justas y dan cuenta del sufrimiento que están padeciendo, propiciado por una normativa laxa y políticas del Estado que apuntan a favorecer a las trasnacionales que se enriquecen a costa de la trasgresión sistemática de las normas de cultivo con estándar internacional, el uso indiscriminado de antibióticos y el trabajo mal remunerado producto de la necesidad de nuestra gente.

Frente a esta grave situación, se puede concluir que el Estado sería doblemente responsable por su incumplimiento; esto es: a) No está cumpliendo con el deber constitucional de «velar porque el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación no sea afectado y por la conservación de la naturaleza» (Artículo 19; N°8 de la Constitución Política de la República). b) No está cumpliendo con respetar el Desarrollo Sostenible del Sector, establecido por la ONU en el Principio 3º de la Declaración de Río (junio de 1992), conocida también como «Cumbre de la Tierra» y cuyo objetivo fue «Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades». Hacemos un llamado al Gobierno a considerar las demandas de los pescadores. Sabemos que los recursos son escasos, pero cuando uno ve que los honorables del Congreso en un día se suben el sueldo en dos millones de pesos, cuando se movilizan unidades policiales con viáticos a la zona, cuando se despilfarran millones de dólares en leyes secretas que han favorecido por años a los militares y perjudicado al pueblo en mejor salud, vivienda y educación, es del todo justo destinar recursos dignos para las trabajadoras y trabajadores del mar de nuestro país, que son los que verdaderamente producen y hacen Patria.

Contacto:   Juan Olivares Cayul (Presidente) +56998175470 [email protected]

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