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El trasfondo de la operación camaleón y su incursión en la opinión publica

Liberación o nube de humo

Fuentes: Rebelión

Al observar con detenimiento, se alza una nube de humo (operación camaleón) que ciega al observador ingenuo de la situación política por la que pasa el país en estos días: una posible intrusión y ataque del ejecutivo hacia la rama judicial. A vuelo de pájaro, ¿qué se esconde detrás del nubarrón de humo?, las chuzadas […]

Al observar con detenimiento, se alza una nube de humo (operación camaleón) que ciega al observador ingenuo de la situación política por la que pasa el país en estos días: una posible intrusión y ataque del ejecutivo hacia la rama judicial.

A vuelo de pájaro, ¿qué se esconde detrás del nubarrón de humo?, las chuzadas del DAS, interceptaciones telefónicas a políticos, magistrados y periodistas, las primeras condenas por los casos de desaparecidos del Palacio de Justicia, el fallo que condena a ex funcionarios de la Uiafi, Mario Aranguren y Luis Eduardo daza por las «chuzadas», a prisión.

Frente a dichos fallos y escándalos, el ejecutivo ha lanzado una campaña de críticas y desprestigio, cuyo fundamento no tienen ningún sustento probatorio. Según el fiscal Guillermo Mendosa, «Son manifestaciones estériles, que no cambian el rumbo de las decisiones tomadas por el poder judicial».

Como contraparte a los escándalos y fallos que dejan mucho que desear del gobierno actual y los anteriores, se alza en los medios de comunicación, la operación camaleón, que aparte de ser la liberación de 4 prisioneros de guerra, busca desviar la atención de los colombianos frente a dichos episodios.

La puesta en escena de la operación se puede analizar desde diversos ámbitos, el electoral, político y militar. Faltando sólo días para las elecciones, es relevante su influencia en la elección de voto de los colombianos que, al ver dicha maniobra, sienten que la política de Seguridad Democrática da resultados, a nivel político, polariza la opinión de los colombianos frente a las acusaciones que se le hacen a funcionarios del Estado, haciendo ver que el gobierno es bueno y por último en el aspecto militar, mitiga la avalancha de críticas que ha sufrido, por el suceso del Palacio de Justicia y los «falsos positivos».

De lo anterior surgen inquietudes. ¿Es premeditada la puesta en escena de la «operación camaleón»? ¿Continuará el ejecutivo desprestigiando las decisiones de la rama judicial? ¿Hay intereses políticos de por medio en la operación camaleón? Todas estas preguntas quedan al lector.

El pueblo colombiano no se debe hacer el de la vista gorda frente a las cuestiones que le competen, al igual que debe de tener los ojos abiertos frente a los sucesos que se le presentan a través de los medios de comunicación, que sólo buscan polarizar su opinión.

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Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.