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Países y alianzas emergentes: actualidad y perspectivas

Fuentes: Rebelión

En estos momentos el sistema internacional se encuentra en una fase de transición, que se expresa en los cambios que están ocurriendo en la correlación de fuerzas entre diferentes actores. La actual crisis económica ha fungido como catalizador de estas transformaciones, pues ha demostrado que el mundo no puede ser gobernado por un consorcio de […]

En estos momentos el sistema internacional se encuentra en una fase de transición, que se expresa en los cambios que están ocurriendo en la correlación de fuerzas entre diferentes actores. La actual crisis económica ha fungido como catalizador de estas transformaciones, pues ha demostrado que el mundo no puede ser gobernado por un consorcio de pocos países. La estructura institucional de la gobernanza económica y política mundiales se ha tornado obsoleta, ya que los países que se encuentran en posiciones claves de las principales organizaciones internacionales, no siempre son los más representativos desde el punto de vista demográfico, económico y financiero. En ese contexto han aparecido nuevos protagonistas en la escena global que demandan un rol mayor en la toma de decisiones sobre los asuntos del planeta.

Esta tendencia se manifiesta en la acción de naciones o grupos de naciones en el desempeño de algunos foros u organizaciones internacionales. Entre ellas figuran el Grupo de los 20 de las economías más desarrolladas, la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), el Grupo de los 20 de los países en vías de desarrollo dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Grupo BRIC y el Foro Trilateral IBSA.

El BRIC, sigla que corresponde a Brasil, Rusia, India y China, como concepto tiene su origen en un estudio realizado por el economista norteamericano Jim O’Neill, quién pronosticó que en el año 2050 el potencial conjunto de estos países superaría el peso de EEUU y el resto de Occidente en la economía global.

Entre los rasgos comunes del BRIC resaltan sus dimensiones continentales, la presencia de una enorme población, la abundancia de recursos naturales y particularmente un crecimiento relevante del PIB y de su comercio. En la actualidad los integrantes del BRIC constituyen el 42% de la población planetaria, alrededor del 15% del PIB mundial y casi el 30% del comercio global.

Desde el año 2009 el BRIC ha comenzado a reunirse anualmente, funcionando como un bloque político informal. Como resultado de ello se han establecido acuerdos bilaterales y multilaterales de cooperación en áreas diversas (ciencia, tecnología, defensa, energía, comercio, inversiones, etc.) Paralelamente los miembros del BRIC han comenzado a actuar concertadamente en diversos escenarios en torno a demandas de interés común como: la democratización y reforma de la ONU, la regulación del capital financiero, la modificación del funcionamiento del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, la creación de un nuevo sistema monetario internacional y la sustitución del dólar como divisa de reserva mundial, así como la búsqueda de un «nuevo consenso global» alternativo al conocido Consenso de Washington. Podría decirse que el BRIC agrupa a los cuatro países más influyentes del Sur político del mundo, cuya acción también se refleja de una u otra manera en otros foros y escenarios actuales.

Uno de estos espacios es la Organización de Cooperación de de Shanghái (OCS), creada en 2001 por Rusia y China y que cuenta además con la participación de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. En la misma aparecen como observadores Pakistán, India e Irán. La OCS es un pacto de seguridad regional enfocado en la lucha contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo. Los ejércitos de los países miembros han llevado a cabo maniobras conjuntas tanto en el marco de la alianza como de forma bilateral entre Rusia y China. La entidad cuenta además con mecanismos de cooperación económica en las áreas del comercio, la energía y las finanzas. La OCS es vista como un contrapeso a EEUU y a la OTAN en Asia Central que busca limitar la influencia y la presencia occidentales en esa región.

Por otra parte, el Grupo de los 20 de las economías más desarrolladas (G-20), formado en 1999 e integrado por el G7 + Rusia, 11 países emergentes (entre los cuales aparecen China, India y Brasil) y la Unión Europea (1); se ha convertido en un foro de cooperación y consultas acerca de temas relacionados con el sistema financiero internacional. Desde el año 2009 el G-20 ha desplazado al G-8 como foro de discusión de la economía mundial, lo que demuestra el peso creciente de los países emergentes en las discusiones económicas internacionales.

En cambio el Grupo de los 20 de los países en vías de desarrollo (PVD) dentro de la OMC es un bloque de 22 naciones en desarrollo establecido en  agosto de 2003 durante la V Conferencia Ministerial de la OMC, celebrada en Cancún. El interés de este grupo (2) es la negociación de bienes agrícolas y en particular la eliminación de las distorsiones que caracterizan las políticas agrícolas de los países desarrollados. Ésta fue la primera vez que se articuló un grupo de PVD, la mayor parte de los cuales son economías de gran tamaño dentro de esa organización comercial. La firme posición de este grupo en el marco de la OMC ha impedido que los países desarrollados hayan podido imponerle sus objetivos y es una de las causas principales del estancamiento de la Ronda de Doha.

Por último, el Foro Trilateral IBSA (India, Brasil, Sudáfrica) creado en 2003 tiene como propósito el de promover la cooperación en comercio, inversión y diplomacia económica entre tres de los principales polos políticos y económicos del Tercer Mundo. Comenzó a reunirse a partir de 2006 y ha establecido áreas de cooperación común en las áreas del uso pacífico de la energía nuclear y el comercio. Entre los objetivos comunes que se han propuesto promover a nivel internacional están: la conclusión de la Ronda de Doha de la OMC en términos favorables para los PVD, la reforma de la arquitectura financiera internacional, el fortalecimiento de la ONU y en particular la reforma del Consejo de Seguridad. Han puesto además un énfasis particular en la lucha contra el hambre y la pobreza con la creación de un fondo de ayuda trilateral para tal fin en países del Sur.

A pesar de su creciente presencia, el impacto real de estos países y alianzas emergentes en el futuro es aún incierto. Aunque los pronósticos que se manejan son positivos, éstos siempre pueden estar sujetos a imprevistos (guerras, desastres naturales, epidemias, estancamiento económico, etc.) que pueden eclipsar su evolución. Si bien en la actualidad prima la cooperación entre este grupo de naciones, existen numerosos motivos de rivalidad entre ellos (liderazgo regional, reforma del Consejo de Seguridad, competencia económica, diferendos fronterizos, acceso a fuentes de materias primas) que pueden ser susceptibles de ser manipulados por las potencias imperiales tradicionales para debilitar su eventual cooperación. Algunos críticos han señalado que las actuales naciones emergentes no han seguido un modelo de desarrollo diferente al de los patrones de consumo de los países capitalistas avanzados, lo cual pudiera hacer inviable su progreso a largo plazo desde el punto de vista ambiental y de los recursos naturales. No obstante lo anterior, y sea cual sea el grado de materialización de los pronósticos, lo cierto es que el mapa geopolítico del mundo de mediados del siglo XXI, no será seguramente el mismo que el vigente hoy día.

Nelson Roque Valdés es periodista especializado en temas internacionales del canal televisivo Cubavisión Internacional.

Notas:

Integrantes del G20: G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia), + 11 países emergentes (Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, República de Corea, Sudáfrica, Turquía) + Unión Europea.

2 Los países miembros son: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Egipto, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Perú, Filipinas, Sudáfrica, Tailandia y Venezuela.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.