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Paz total, Estado, hegemonía y nueva constitución

Fuentes: Rebelión

Una cosa es la hegemonía contrainsurgente y anticomunista del enemigo interno que se ha encarnado en el Estado colombiano desde los comienzos mismos de la guerra fría estadounidense y otra cosa es una hegemonía alternativa popular y democrática.

…Pero en el ámbito interno, el gobierno Petro, a pesar de sus buenas intenciones, parece hasta ahora un catálogo de todas las soluciones ineficientes que ha inventado durante décadas nuestra clase dirigente para no resolver nunca la inaplazable crisis colombiana. Frente a la escasez de recursos para la inversión, reformas tributarias; frente a la desbordada violencia, mesas de negociación; frente al escandaloso modelo agrario, la promesa siempre postergada de compra y distribución de parcelas; frente a la ineficiencia de las leyes, la irrisoria fe en que la solución son nuevas leyes; y frente a la desesperación de la sociedad, creer que las promesas son ya las transformaciones”… . William Ospina. El Espectador. 04.12.2022.

El escritor Ospina, a horcajadas entre la política y la literatura, esboza la anterior opinión en su habitual columna periodística, donde resalta el importante papel que tiene el Estado colombiano en la vieja crisis que agobia a la sociedad , y en la necesidad de su transformación profunda para salir del túnel donde nos encontramos. Obviamente Ospina es un escritor literario, no un politólogo, ni menos un político al estilo de Vargas Llosa, quien dañó seriamente su literatura con sus salidas politiqueras reaccionarias y antipopulares. Suerte que Ospina no ha seguido y ojalá se guarde de seguir. 

La llaga donde Ospina, esta vez pone el dedo, es de gran contundencia por lo honesta pero por sobre todo por las acertadas sugerencias, y por las grandes contradicciones que hace flotar y poner al orden del día: Una cosa es el gobierno y otra el Estado, esto ya es sabido en toda Latinoamérica en carne propia; la última herida en el Perú. Una cosa es el llamado poder político y otra, el verdadero Poder económico con sus poderes fácticos que siguen llevando la muerte en matanzas, o “gota a gota”, a las comunidades y regiones que lo resisten.. Todo esto también es sabido desde hace tiempo, antes de que el gran clásico Leninista y Gramsciano (hoy olvidado) Nicos Poulantzas lo desmenuzara en sus libros clásicos, los que a pesar de su olvido sigo recomendando como lecturas formativas básicas (1) 

Una cosa es la hegemonía contrainsurgente y anticomunista del enemigo interno que se ha encarnado en la superestructura de la formación social colombiana es decir en el Estado colombiano desde los comienzos mismos de la guerra fría estadounidense, y ahí está el 9 de abril de 1948 para demostrarlo, y, otra cosa es una hegemonía alternativa popular y democrática que en la coyuntura sistémica global actual aspira a hacer de Colombia un país soberano y en paz con todo el mundo.

Una cosa es bloque de poder burgués terrateniente (bautizado popularmente como oligarquía bipartidista cipaya, término que todavía algunos continúan usando, y otros sustituyeron por el postmoderno de élite), que se estructuró a lo largo de las guerras civiles bipartidistas del siglo XIX, se legalizó en la constitución de 1886 y se consolidó en la primera mitad del siglo XX. Otra cosa es el florido y abigarrado bloque de poder formado después del “bogotazo de 1948”, que actualmente domina a la sociedad colombiana, que estudios sociológicos serios como el de Vilma Liliana Franco. 2008, caracterizaron en su disimilitud como bloque de poder contrainsurgente (BPCi) por la superestructura Estatal militarista, contrainsurgente y mediática que optaron como cohesión y pegante es decir como hegemonía dominante de interés general de toda la sociedad.  

Una cosa fue la constitución clerical, autoritaria y reaccionaria de 1886, que como reflejo de la lucha de clases de aquella época legalizó el bloque de poder burgués terrateniente formado en el siglo XIX. Y, otra cosa es la constitución neoliberal y aperturista de 1991, que a pesar de algunos reconocimientos en los derechos del hombre establecidos por la revolución francesa, sirvió para legalizar definitivamente el nuevo bloque de clases emergente, en especial la “lumpenburguesía” mafiosa, paramilitar y corrupta, que se abrió a paso hacia el Poder con masacres, despojos y desplazamientos, y a bombazos contra aquel Estado caduco del 86. Catálogo constitucional multipropósito que también sirvió para formalizar la guerra integral y contrainsurgente del Estado contra las insurgencias de más de 30 años de duración, hasta hoy(recordemos sus inicios con el ataque a Casa Verde en diciembre 1990 cuando se convocó la constituyente, la ofensiva contra el ELN, y los procesos de pacificación que siguieron). Pero que también sirvió para elevar a principio social general aquella recomendación maternal de la madre de Pablo Escobar “haga plata mijo, a las buenas o a las malas pero haga plata”, que caracteriza a lo que en Colombia se llama la cultura “traqueta”. La teoría de los dos metales: plata y plomo, elevada al nivel supraestructural general. La corrupción generalizada que analiza Ospina y que apabulla, explota y despoja a todo el pueblo trabajador colombiano. 

Con esto, vuelvo a insistir: Una hegemonía alternativa, popular que haga de Colombia un país soberano y en paz con todo el mundo; no puede “saltar con pértiga” (o “con garrocha” como decimos en Colombia) por sobre tres temas 1. El asunto del bloque de poder contrainsurgente (BPCi) dominante y su relación con las clases explotadas. 2. El asunto del Estado y su relación con la hegemonía; tema desmenuzado en extenso por Poulantzas en ( 2). 3. El asunto de una constituyente democrática y popular, que me tomo el atrevimiento de volver a recordar en el siguiente video: 

Y para reforzar una provechosa y positiva la discusión, concluyo con aquella recomendación Leninista tan citada por el movimiento comunista,tan obviada en la realidad :

...Sin teoría revolucionaria tampoco puede haber movimiento revolucionario. Jamás se insistirá bastante sobre esta idea en unos momentos en que la prédica de moda del oportunismo se une a la afición por las formas más estrechas de la actividad práctica.. ..V.I. Lenin ¿ Qué Hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento 1902. 

( 1) Bibliografía general recomendada: 

-Poulantzas, Nicos. Poder político y clases sociales en el Estado Capitalista . Siglo XXI. México 1969. 471 Págs. El concepto de hegemonía páginas 169 y ss. Otros temas: El concepto de Política, concepto de Poder, clases sociales y Poder del Estado. El Estado capitalista. Tipos, formas. Estado en transición. La burocracia. La lucha de clases. 

-Poulantzas, Nicos. Fascismo y dictadura. Siglo XXI. México. 1971. 427 Págs. Libro indispensable para analizar en la realidad actual colombiana el papel del narco para militarismo colombiano como “Freikorps nazis”. 

-Poulantzas, Nicos. Las clases sociales en el capitalismo actual . Siglo XXI . México 1976. 312 Págs. El asunto del Imperialismo y las clases sociales especialmente las clases medias o pequeña burguesía.

–Poulantzas, Nicos: Estado, Poder Y Socialismo. Siglo XXI. 1979. España.326. Págs. Según el teórico actual sobre el Estado Bob Jessop, un clásico insustituible.

(2) Poulantzas, Nicos. Hegemonía y dominación en el Estado moderno. En Cuadernos Pasado y Presente N° 48. 1969. Argentina. Especialmente páginas 43 y siguientes. 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.