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Comunicado desde el Hospital Penitenciario

Presos Políticos reinician huelga de hambre

Fuentes: Rebelión

«Los Prisioneros Políticos Rodriguistas Jorge Espínola y Jorge Mateluna, que el 24 de junio finalizamos una huelga de hambre de 74 días, hemos decidido, a partir de las 00:00 horas de hoy lunes 19 de julio, retomar esta herramienta de lucha para continuar exigiendo la libertad de todas y todos los prisioneros políticos. Reiniciamos la […]

«Los Prisioneros Políticos Rodriguistas Jorge Espínola y Jorge Mateluna, que el 24 de junio finalizamos una huelga de hambre de 74 días, hemos decidido, a partir de las 00:00 horas de hoy lunes 19 de julio, retomar esta herramienta de lucha para continuar exigiendo la libertad de todas y todos los prisioneros políticos. Reiniciamos la huelga de hambre dejando inconcluso el proceso de recuperación, para estar una vez más en la primera línea de combate. Nuestra cultura y amor siempre han estado motivados por el apego a la vida y, si hoy tenemos que retomar esta forma de lucha es por el deber que nos asiste como revolucionarios en prisión.

Es la forma de expresión que tenemos en este momento para concretar la libertad y responder, al mismo tiempo, a la falta de verdad y vergonzosa actitud con que algunos parlamentarios concertacionistas han tomado el tema de nuestra libertad.

Hace pocos días el país ha sido testigo de cómo el Senado volvió a jugar con las ilusiones y sentimientos de nuestros seres queridos. El proyecto de Ley de Indulto fue votado y, a pesar de necesitar sólo 24 votos para su aprobación (se abstuvieron 21), quedó rechazado en su articulo principal por la burlesca ausencia de varios senadores de la Concertación e institucionales (que estaban a favor), quienes previamente gritaron a los cuatro vientos por el indulto.

Denunciamos ante el mundo que si el proyecto fracasó en esta fase fue por exclusiva responsabilidad de los senadores ausentes, de la propia concertación y también del gobierno de Lagos, que luego de tanta ‘voluntad’ manifestada en el transcurso de la huelga de hambre de 74 días, relajó su involucramiento al destinar a un subsecretario que no supo cumplir con la coordinación necesaria para asegurar una votación favorable.

Cabe preguntarse: ¿existe realmente voluntad? De la derecha poco y nada esperamos, pues conocemos de sus afanes: cambiar votos por la oficialización de la impunidad para violadores de los Derechos Humanos, intercambio al cual no estamos dispuestos. Por ello, la responsabilidad primera debe ser asumida por la clase política oficialista.

Hoy, la libertad mediante el proyecto se encuentra en la Cámara de Diputados, luego de que -nuevamente- se buscara una forma para seguir haciendo viable su tramitación. Son los diputados, entonces, los llamados a dar curso favorable a esta iniciativa. Nuestra demanda es la que por justicia corresponde: la aprobación del proyecto de ley y la implementación de soluciones en manos del Ejecutivo, en el tiempo más breve posible.

Al finalizar la huelga anterior, dijimos estar dispuestos a hacer sacrificios similares o mayores a esa histórica lucha. Y aquí estamos, con nuestros cuerpos, con nuestra vida para reclamar nuestro derecho a ser libres luego de 12 años de injusto encierro y excesivo castigo. Fácil sería refugiarnos en las palabras de los que nos piden no arriesgar nuevamente la vida, ampararnos en los reportes médicos que nos advierten que tendremos pocos días de aguante por el desgaste reciente, o en la conformidad de ya haber dado una batalla que permitió -junto con las movilizaciones externas- poner en escenario político la problemática de nuestra prisión, pero en las luchas verdaderas es necesario poner el pellejo. En las luchas verdaderas no hay cuotas de participación que nos eximan de seguir luchando.

Sabemos que los días pasados fueron de enorme desgaste, producto de las incesantes movilizaciones callejeras realizadas por compañeros, familiares, amigos y organizaciones de todo tipo. Pero sabemos que acudirán nuevamente a este llamado. A movilizarse con más fuerza, a demostrar que al pueblo organizado se le debe tomar en cuenta.

Los convocamos a redoblar los esfuerzos, a exigir con actos concretos la libertad de todos y todas los prisioneros políticos. Los llamamos a seguir solidarizando aquí o en cualquier latitud del mundo, tal como lo hicieran hace poco, a seguir siendo partícipes y protagonistas de esta causa que se resiste a más años de encierro.

¡Qué ninguna voz calle y ningún puño alzado se rinda! ¡Basta ya, libertad ahora a todas y todos los prisioneros políticos!

¡Libertad a los hermanos mapuches en prisión!