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Reconocidos intelectuales y organizaciones progresistas estadounidenses hacen llamado a nuevo presidente colombiano para impulsar la paz

Fuentes: Alliance for Global Justice

Más de 120 intelectuales, organizaciones progresistas y activistas estadounidenses urgieron al presidente electo colombiano, Juan Manuel Santos, a establecer «un diálogo constructivo regional entorno al conflicto interno en Colombia y su impacto en países vecinos», en una carta pública que le fué entregada el 7 de agosto de 2010, día de su toma de posesión. […]

Más de 120 intelectuales, organizaciones progresistas y activistas estadounidenses urgieron al presidente electo colombiano, Juan Manuel Santos, a establecer «un diálogo constructivo regional entorno al conflicto interno en Colombia y su impacto en países vecinos», en una carta pública que le fué entregada el 7 de agosto de 2010, día de su toma de posesión. La información la suministró en una nota de prensa la organización estadounidense Alliance for Global Justice (Alianza para la Justicia Global).

Entre los firmantes de la carta se encuentran afamados intelectuales estadounidenses como Noam Chomsky y Cornel West, el reconocido periodista y cineasta Saúl Landau, el ex senador de la Asamblea Legislativa del estado de California y reconocido activista por los derechos civiles Tom Hayden; y el miembro principal del Consejo General de los Trabajadores Siderúrgicos Unidos (USW, por sus siglas en inglés), Dan Kovalik.

En la carta se hace un llamado al presidente electo Santos «a comenzar un nuevo capítulo en la historia colombiana, su relación con los ciudadanos de su país y con sus vecinos». También se critican las políticas de militarización del gobierno del presidente Uribe «que han cobrado un enorme precio humano y material, especialmente para las comunidades afrodescendientes e indígenas de Colombia».

«En los últimos días de su gobierno, el presidente Uribe una vez más escogió provocar a un vecino -en este caso Venezuela- en lugar de propiciar un diálogo necesario», explica la carta. «Con la decisión de su gobierno de hacer acusaciones no comprobadas ante la OEA en contra del gobierno de Chávez en un momento crucial de transición, que debería ofrecer una oportunidad única para colocar las relaciones con Venezuela en un nuevo camino, Uribe una vez más demostró que prefiere el conflicto antes que el diálogo», puntualiza la misiva.

La carta también resalta que la decisión de Uribe de firmar en 2009 un acuerdo con Estados Unidos «que intensifica la presencia militar estadounidense en Colombia, ha provocado más tensiones con países de toda Suramérica, los cuales históricamente han sido cautelosos con cualquier forma de presencia militar estadounidense en la región».

Representantes de importantes centros de pensamientos en Estados Unidos como el co-director del Centro de Investigaciones Económica y Política (CEPR, por sus siglas en inglés), Mark Weisbrot, también firman la carta, así como importantes líderes de la comunidad latina organizada en Estados Unidos como el presidente del Instituto Willie Velásquez, Antonio González.

Copias de la carta están siendo enviadas al Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y expresidente Argentino, Néstor Kirchner, así como el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez.

CARTA A SANTOS de intelectuales EEUU preocupados por la PAZ de COLOMBIA
www.piedadcordoba.net

7 de agosto de 2010

Presidente Juan Manuel Santos
Casa de Nariño
Carrera 8 N° 6-26
Edificio Administrativo: Calle 7 N° 6-54
Bogotá, Colombia Estimado presidente Santos: Nosotros y nosotras, los abajo firmantes, expresamos nuestro apoyo absoluto al establecimiento de un diálogo constructivo regional entorno al conflicto interno en Colombia y su impacto en países vecinos. Consideramos que este diálogo, basado en la confianza mutua y el respeto, es esencial para la construcción de una paz duradera en Colombia y para la estabilidad regional. Organizaciones de la sociedad civil en Estados Unidos y América Latina, así como organismos regionales, incluyendo la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), han trabajado incansablemente para abrir las puertas al diálogo y buscar un enfoque más exhaustivo a la sangrienta guerra civil colombiana de más de 60 años. Lamentablemente, el gobierno de Uribe se enfocó, por el contrario, en una política de militarización que ha cobrado un enorme precio humano y material, especialmente para las comunidades afrodescendientes e indígenas de Colombia. Lo exhortamos como Presidente, a comenzar un nuevo capítulo en la historia colombiana, su relación con los ciudadanos de su país y con sus vecinos.

El gobierno de Uribe deja un oscuro récord de derechos humanos que es producto directo de la llamada política de seguridad democrática, implementada por primera vez en 2003. Junto a las más de 20 mil muertes de combatientes, miles de civiles han perdido la vida, de acuerdo a grupos de derechos humanos. Más de 2 mil muertes extrajudiciales presuntamente perpetradas por las Fuerzas Armadas de Colombia están actualmente bajo investigación de la Fiscalía General de ese país.

Mientras tanto, el número de desplazados internos en Colombia ha alcanzado a millones; y cientos de miles de colombianos y colombianas han buscado exilio en países vecinos. El ex presidente Uribe también ha dejado un triste record en el ámbito de la política internacional, debido a las acciones problemáticas que ha tomado su gobierno en la arena política y su rechazo a consultar a países afectados antes de realizar estas acciones. La decisión de su gobierno en 2008 de invadir y bombardear el territorio ecuatoriano sin ninguna consideración de la soberanía de ese país produjo una crisis regional que continúa teniendo repercusiones en la actualidad. Su decisión en 2009 de firmar un acuerdo con Estados Unidos, que intensifica la presencia militar estadounidense en Colombia, ha provocado más tensiones con países de toda Suramérica, los cuales históricamente han sido cautelosos con cualquier forma de presencia militar estadounidense en la región.

En los últimos días de su gobierno, el presidente Uribe una vez más escogió provocar a un vecino -en este caso Venezuela- en lugar de propiciar un diálogo necesario. Con la decisión de su gobierno de hacer acusaciones no comprobadas ante la OEA en contra del gobierno de Chávez en un momento crucial de transición, que debería ofrecer una oportunidad única para colocar las relaciones con Venezuela en un nuevo camino, Uribe una vez más demostró que prefiere el conflicto antes que el diálogo. Sin embargo, queremos expresar nuestra esperanza de que la situación interna y las relaciones externas de Colombia pueden mejorar y mejorarán.

Presidente Santos, indudablemente sobre usted pesa una parte de la responsabilidad por las políticas de seguridad implementadas por Uribe, dado que fue el ministro de Defensa de Colombia desde 2006 hasta 2009. No obstante, sus declaraciones previas a la toma de posesión sugieren que puede estar dispuesto a pasar la página para empezar a escribir un nuevo capítulo. Es nuestro deseo, tanto para Colombia como para la futura estabilidad de la región, que ahora que asume la presidencia busque revisar de forma significativa las dañinas políticas de seguridad implementadas por el expresidente Uribe, y trabaje en serio para reconstruir las relaciones con el resto de la región. La esperanza para un cambio real en Colombia se divisa en el horizonte. Exhortamos categóricamente al nuevo gobierno colombiano a fomentar un diálogo mejorado y la paz negociada, tanto en Colombia como con los países vecinos, mientras los colombianos y colombianas avanzan hacia la construcción de una nación más pacífica y democrática. Nada menos se le debe a los miles de colombianos y colombianas que han sido víctimas de este conflicto sangriento o aquellos quienes han sido desplazados o exilados en tierras extranjeras por más de medio siglo.

 Sinceramente,

Padre Roy Bourgeois, fundador, Observatorio de la Escuela de las Américas (School of the Americas Watch)
Noam Chomsky, profesor emérito, Instituto de Tecnología de Massachussets
Cornel West, Universidad de Princeton
Marjorie Cohn, profesor de la Escuela de Derecho Thomas Jefferson y secretario general de la Asociación Internacional del Abogados Democráticos
Daniel Kovalik, miembro principal del Consejo General de los Trabajadores Siderúrgicos Unidos, AFL-CIO
Tom Hayden, Centro de Investigación para la Paz y la Justicia, ciudad de Culver, California
Bill Fletcher, Jr., BlackCommentator.com*
Mark Weisbrot, co-director del Centro de Investigación Económica y Política (Center for Economic Policy and Research)
Chuck Kaufman, co-coordinador nacional de National Co-Coordinator de Alianza para la Justicia Global (Alliance for Global Justice)
Antonio Gonzalez, presidente del Instituto William C. Velásquez
Katherine Hoyt, Ph.D., co-coordinadora nacional de la Red Nicaragua (Nicaragua Network)
James Jordan, coordinador nacional de la Campaña por los Derechos Laborales (Campaign for Labor Rights)
Alfred L. Marder, presidente, Consejo de Paz de Estados Unidos (US Peace Council)
Yifat Susskind, directora de Política y Comunicaciones, MADRE
Tom Burke, Red de Acción Colombia (Colombia Action Network)
John I. Laun, Presidente, Red de Apoyo Colombia (Colombia Support Network)
Cecilia Zarate- Laun , co-fundadora, Red de Apoyo Colombia (Colombia Support Network)
Blase Bonpane, Ph.D., director, Oficina de las Américas (Office of the Americas)
Dale Sorensen, director, Destacamento Inter-religioso sobre las Américas (Marin Interfaith Task Force on the Americas)
Urszula Masny-Latos, Gremio de Abogados Nacionales (National Lawyers Guild), Capítulo Massachussets
Judy Somberg, abogada, Cambridge, Massachussets, Gremio de Abogados Nacionales (National Lawyers Guild)*
Gregory Wilpert, Fundación Rosa Luxemburg *, Nueva York, Nueva York
Tim Jeffries, Proyecto de Amistad (Bend-Condega Friendship Project)*
Saul Landau, periodista y cineasta, California
Erin Cox, Centro para la Justicia Octavo Día (8th Day Center for Justice), Chicago, Illinois
Barbara Larcom, Casa Baltimore/Limay
Dave Schott, Memorial Baltimore Phil Berrigan Capítulos Veteranos para la Paz (Baltimore Phil Berrigan Memorial Chapter Veterans for Peace)
Diana Bohn, co-coordinator, Centro Nicaragua para la Acción Comunitaria (Nicaragua Center for Community Action [NICCA]), Berkeley, California Gunnar and Xiomara Gundersen, Círculo Bolivariano de Oregon
Lee Siu Hin, coordinador nacional, Red Nacional de Solidaridad con los Inmigrantes (National Immigrant Solidarity Network)
Joan W. Drake, Liga Internacional de Mujeres para la Paz y la Libertad (Womens Int’l League for Peace and Freedom), Washington, DC
Francis J Skeith, Pax Christi Texas
Edward L. Osowski, Iglesia St. Francis Xavier, La Grange, Ilinois, Comité para la Paz y Justicia (Peace Justice Committee)*
Lucia Solano, PetroBronx, Bronx, Nueva York
Stephen V. Kobasa, Acción Colombia (Colombia Action), Connecticut
Viviana Arrieta, Estudiantes por una Sociedad Democrática (Students for a Democratic Society), Universidad Wilbur Wright, Chicago, Illinois
Deborah McCullough, Los Samaritanos Tucson (The Tucson Samaritans), Tucson, Arizona
Polly Mann, miembro de la junta, Mujeres en contra la Locura Militar (Women Against Military Mandes), Minneapolis, Minnesota
Ana Zambrano, directora, Colombia Vive
Babette Grunow, Comité de Solidaridad con América Latina, Milwaukee, Wisconsin
Megan Hise, coordinador, Justicia Global (Global Justice),
Comité de Solidaridad con América Central Pórtland, Oregon
Andy Klatt, Colombia Vive, Boston, Massachussets
Roberta Frye, Asociación de Bibliotecarios, AFSCME 2626*
Immanuel Ness, Universidad de Brooklyn, City University of New York
Adrienne Pine, professora asistente de antropología, Universidad Americana
Héctor Perla Jr., professor asistente, Estudios Latinoamericanos de la Universidad de California, Santa Cruz
Dr. T.M. Scruggs, prefesor emérito, Universidad de Iowa
James J. Brittain, profesor, departamento de Sociología, Universidad de Acadia, Nova Scotia, Canadá
Marcos Mendoza, Organización de Solidaridad y Socialismo Internacional, Cincinnati, Ohio
Colectivo Compañeros y amigos de Manuel Colom, Guatemala
Arnold Matlin, M.D., Comité Rochester sobre América Latina (ROCLA)*
Michael Cipoletti, director de programas internacionales Amigos de los Estudiantes, Boston, Massachussets
Peter Bohmer, facultad, Universidad de Estado The Evergreen John E. Coleman, professor emérito de clásicos, Universidad University
Katherine Borland, professor asociado, Estudios Comparativos en Humanidades,
Universidad del Estado de Ohio Newark
Roger D. Harris, Destacamento de las Americas*
William S. Stewart, professor emérito de Ciencias Políticas, Universidad del Estado de California, Chico
David A. Smith, profesor de Sociología, UC-Irvine
Julie Levine, Alianza para la Paz Topanga (TPA)
Maureen Shea, profesor asociado de español, Universidad Tulane
Jaymie Lujan-Exley Peat, miembro de la junta directive del noroeste, Testigos para la Paz (Witness For Peace)
Rev. Ann Marie Coleman, Chicago, Illinois
Chris Benson, Loves Park, Illinois
Colleen Rose, Novato, California
Debra Evenson, abogado
Ann Legg, Woodstock, Illinois
Robert Roth, Eugene, Oregon
George Pauk MD, Washington DC
Kenneth Trauger, clero jubilado, Iglesia Unida de Cristo, Lancaster, Pennsylvania
Bruce A. Millies, Bainbridge Island, Washington
Arnold August, Montreal, Quebec, Canadá
Ellen E Barfield, Baltimore, Meryland
Michael Adler, Gainesville, Florida
Cindy Forster, Universidad Scripps
Michael Brennan, San Antonio, Texas
Gloria E. Quiñones, El Barrio, Nueva York
Chris Ford, Esq., Los Angeles, California
Katie Sue Campbell, Asheville, Carolina del Norte
L. Kent Bendall, Meriden, Connecticut
Frederick Royce, Gainesville, Florida
Rev. Anne Sayre, Decatur, Georgia
David Atwood, Houston, Texas
Catherine Madden, Detroit, Michigan
Adam Bristow, Alexandria, Virginia
Hannah Frisch, Chicago, Ilinois
Laura Valdes, New Paltz, Nueva York
Ed Chiera, Oakland, California
Karen Leu, Little Rock, Arkansas
Orlando Acevedo, Laredo, Texas
Lina Rodriguez, Brentwood, Nueva York
Glenn Gill, Tor C, Nuevo México
Charles Van Wey, Seattle, Washington
Rachel Deierling, Tucson, Arizona
Walter Tillow, Louisville, Kentucky
Victoria J. Furio, Yonkers, New York
Rev. Maurice Restivo, CSB, Angleton, Texas
David A. Davis, Overland Park. Kansas
Luis Cardona Betancourt, Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España
Terry Adcock, voluntario, Returned Peace Corps (Colombia, 1961-63), Austin, Texas
Yehuda Maayan, Los Angeles, California
Scott M. Woods Ph.D., Chandler, Arizona
Greg Merrick, San Diego, California
Victor Coronado, Perth Amboy, New Jersey
Mauna W. Richardson, La Madera, Nuevo México
Jorge Arauz, Philadelphia Pennsylvania
Paula Ewers, Dayton, Ohio
Buddy Bell, Chicago, Illinois
Mark M Giese, Racine, Wisconsin
Patrick Bonner, South Gate, California
PM, Quito, Ecuador
Jerry J. Wharton, Tucson, Arizona
Lois T. Putzier, Tucson, Arizona
Dr. Anabella Bustillos de Hoppe, Seminole, Florida
Luis Hernandez, Los Angeles, California
Rev. Jerry Folk, Madison, Wisconsin
Roberta Thurstin, Park Falls, Wisconsin
Richard Henighan, Seymour, Tennessee
Joyce Smith, Tucson, Arizona
Steven K. Smith, Attorney, Winchester, Virginia
Douglas C. Smyth, Staatsburg, Nueva York
Richa, Grand Rapids, Michigan
Luanne Miller, Friendswood, Texas
Enzo Bard, Baldwin, Nueva York
Norma J F Harrison, Berkeley, California
Luci Murphy, Washington, DC
Barbara Zilles, Iowa City, Iowa
James T. Dette, Weehawken, Nueva Yérsey
Evelyn M. Dette, Weehawken, Nueva Yérsey
Vanessa Pastrana, Bronx, Nueva York
Bradley Boyles SGT US Army (Ret.), Laramie, Wyoming

* Solo para identificación

 Cc: Secretario General de la Unasur, Néstor Kirchner
Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza
Presidente de Venezuela, Hugo Chávez