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Así lo dice la gente

Salvador Allende: un gran chileno

Fuentes: Rebelión

Salvador Allende se impuso por estrecho margen en el mediático concurso televisivo «Grandes Chilenos». Varias reflexiones surgen de este ‘episodio’: Allende es un personaje que genera apasionadas controversias. Lo previsible era por tanto que no fuera el ganador de este concurso, apelando a la tradicional idea de que a los chilenos les gusta evitar los […]

Salvador Allende se impuso por estrecho margen en el mediático concurso televisivo «Grandes Chilenos». Varias reflexiones surgen de este ‘episodio’:

Allende es un personaje que genera apasionadas controversias. Lo previsible era por tanto que no fuera el ganador de este concurso, apelando a la tradicional idea de que a los chilenos les gusta evitar los conflictos, le hacen el quite a la polémica, privilegiando lo políticamente correcto y la búsqueda de consensos. Votar por Allende, como lo hicieron millones de personas, era una toma de posición sobre la historia reciente del país y sobre conflictos que aún permanecen vigentes: el carácter de la democracia, el modelo económico y la participación ciudadana, por citar algunos ejemplos. Era más fácil prever el triunfo de una figura histórica jugada por los consensos, representativa de las instituciones tradicionales (Iglesia) o instaurada desde la memoria oficial, que copan los textos escolares y las historias de bolsillo. No fue así. Al parecer entramos en una era donde se valora más la defensa de ideales, en rechazo al hacer política en la medida de lo posible.

Allende y la mayoría de los 10 personajes que llegaron a la final del concurso, están vinculadas con ideas progresistas, son militantes de la política y la cultura en pro de la defensa de los derechos y reivindicaciones del mundo popular, se rebelaron contra el orden establecido, siendo por ello desplazados también de las historias oficiales. Sin embargo pese a este desplazamiento, hoy cuentan con el reconocimiento de la memoria social. Esa memoria, que actúa soterradamente las más de las veces, hoy tuvo la oportunidad de expresarse mediáticamente a través de la web, de mensajes de texto u otros mecanismos de votación. Cada voto por Allende, Neruda, Violeta, Gabriela Mistral, Víctor Jara, Manuel Rodríguez, Lautaro, Carrera o incluso el Padre Hurtado, era un voto contra esas historias oficiales que impregnan las aulas escolares, y que al alero de la dictadura, se levantaron como la ‘verdad histórica’. Por eso este concurso revivió ‘la batalla de la memoria’, ahora no en los circuitos estrechos de la academia, sino que en la expresión ciudadana, especialmente juvenil.

Allende consolida la derrota ética, política e histórica del pinochetismo. Su legado junto al de la Unidad Popular, empieza a ser recuperado y valorado. Esto que la Concertación no se atrevió a hacer, lo hace hoy la gente. El esquema de acuerdos entre ‘honorables’, entre cuatro paredes, sobre el que se rige la ‘real politik’, es rechazado por las grandes mayorías. Los mismos que hoy se resisten a inscribirse y a votar, para no legitimar el statu quo, se volcaron a votar en este concurso. Esto es una bofetada a la clase política. Además se dieron el lujo de dejar fuera a Portales, O’Higgins, Montt, Ibáñez y Alessandri. Vale decir, hay un cuestionamiento implícito a la forma en que se ha construido el trayecto de la república. Hay que tomar nota a propósito de los 200 años.

Con vino tinto y empanadas, este ’18’, Allende nuevamente triunfa, Allende nuevamente presente.

– Alexis Meza es vicerrector académico de la Universidad ARCIS y autor de Salvador Allende: Discursos (Escaparate Ediciones, 2008).