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Salmonicultura y Pesca Artesanal

Sin Dios, sin Ley … y sin trabajadores

Fuentes: Rebelión

El día viernes 27 de Noviembre de este año, el Diario El Mercurio publicó una nota donde anunciaba que se «destrababan» las reformas a la Ley General de Pesca y Acuicultura que permiten, entre otras cosas, la Privatización del Mar de todos los chilenos. El periódico se refería, ni más ni menos, que los Senadores […]

El día viernes 27 de Noviembre de este año, el Diario El Mercurio publicó una nota donde anunciaba que se «destrababan» las reformas a la Ley General de Pesca y Acuicultura que permiten, entre otras cosas, la Privatización del Mar de todos los chilenos.

El periódico se refería, ni más ni menos, que los Senadores de la Comisión de Hacienda habían logrado consensuar una indicación para eliminar, como causal de caducidad de una concesión acuícola, la falta reiterada de las empresas a las normas laborales, un requisito defendido principalmente por el Senador (PS) Pedro Muñoz para aprobar estas reformas.

Es decir, para agilizar la aprobación del paquete de reformas que presentara la Presidenta Bachelet en Enero de este año para convertir a la Ley de Pesca en una Ley de Privatización del Mar, para que las arruinadas empresas salmoneras noruegas, españolas y japonesas se queden con nuestro «futuro esplendor», también permitirá que las empresas salmoneras sigan explotando a los trabajadores encerrados en cámaras de frío a -12º C y durante 12 a 14 horas diarias… estando de pie.

Así, la cacareada «Acuicultura 2.0» tan de moda en el discurso de los Diputados Salmoneros hoy en proceso de re-elección, quedará en condiciones de replicar las mismas condiciones laborales que se observaban en la ya desaparecida Industria Salmonera de Barros e Infante, que a punta de subsidios estatales, explotación laboral y destrucción ambiental se mantuvo a flote durante 20 años, sin poder demostrar jamás que era capaz de sobrevivir SIN el dinero de todos los chilenos que generosamente le regalaba CORFO, SIN la destrucción de los ecosistemas que intervenía y SIN la explotación inhumana de sus trabajadores.

La Salmonicultura fue una Industria que se apropió de todos los derechos de sus trabajadores, persiguió sindicatos y sindicalistas, discriminó a las mujeres embarazadas y a las que tenían niños pequeños, pagó sueldos miserables que no le dieron capacidad de ahorro a sus empleados, inventó empresas de papel para entorpecer las negociaciones colectivas, recurrió a la represión estatal para castigar a sus trabajadores en Huelga y mantuvo un ejército de especialistas en Prevención de Riesgos cuya función era convencer a cada trabajador que la tendinitis que lo afectaba era culpa de sus padres, porque lo trajeron al mundo «mal hecho».

Más de 100 trabajadores salmoneros, señala el video clip EL SEÑOR DE LAS MOSCAS 3.0 disponible en Youtube, murieron en la salmonicultura en Chile en los últimos 7 años…En Noruega NINGUNO.

Esa cantidad de muertes fue el resultado más brutal de los abusos laborales que toleraron los servicios estatales competentes en materias laborales y que no pudieron detenerse porque la Bancada Salmonera de Vallespín, Recondo, Horvath y otros lo impidieron en el año 2006, cuando se investigaba a esta «exitosa» industria por sus abusos laborales y la contaminación del medio marino que causaba.

Ninguna de esas muertes pesan en las conciencias de los que siguen, con votos de los trabajadores, defendiendo los intereses empresariales o la imagen-país para que Chile pueda entrar a la OCDE… y logre créditos más blandos para seguir alimentando ilusiones, como lo fue la Salmonicultura, que ahora necesita apropiarse de nuestro Mar Austral para poder pagar parte de la farra.

En la Figura 1 aparece un Mapa esquemático de toda la variedad de abusos laborales que era capaz de cometer la Industria Salmonera 1.0 en 15 años de registros levantados por este autor.

Ninguno de los derechos laborales fue respetado en ninguna de las 3 regiones más australes del mundo, donde se instaló esta versión acuícola de la Maldición de Malinche. Hoy, los parlamentarios que viven en función de cualquier otro interés que sea distinto a la Soberanía Nacional y a los Derechos de los trabajadores, vuelven a condenar a los futuros trabajadores de la acuicultura intensiva de salmones o de otra especie, a seguir colaborando con las estadísticas de infraccionalidad laboral, de mortandad de trabajadores o de accidentes graves e invalidantes.

Sólo que esta vez, si la Ley de Privatización del Mar que pretende el Gobierno Socialista, es aprobado tal como lo quieren los Bancos (los verdaderos dueños de las salmoneras) la situación de los trabajadores será PEOR que antes: ya no hay Sindicatos y las Federaciones de Trabajadores Salmoneros ahora son asociaciones de cesantes y los trabajadores acuícolas del futuro seguirán muriendo o quedaran lisiados de por vida tras haber, probablemente, re-elegido a los Parlamentarios que consagraron ese futuro para ellos.

MAINSTREAM-Chile: Ejemplo de insustentabilidad social.

El Gobierno Socialista, las empresas salmoneras y sus actuales dueños (los Bancos) siempre se opusieron a que la caducidad de la concesión acuícola por causas laborales fuera parte de esta Ley de Privatización del Mar.

Ello es RAZONABLE para la industria símbolo del Modelo Capitalista de Producción en el país más neo-liberal del mundo, es decir, en el país donde el Estado se deshizo de todas sus responsabilidades sociales para transformarse en el Departamento de Comercio Exterior de la Empresa Privada. Los y las Presidentes de Chile salen en giras internacionales no para promover el desarme, la fraternidad entre los Pueblos o los derechos humanos: salen para promover las exportaciones de la madera y la fruta conseguida a costa de las malformaciones congénitas de los hijos de los trabajadores temporeros o de los salmones conseguidos a punta de subsidios estatales y explotación laboral.

Y esa situación de desamparo en que se encuentran todos los trabajadores chilenos frente a su propio Estado, ha sido aprovechado por las empresas transnacionales para hacer en Chile lo que en sus países de origen sería delito.

MAINSTREAM es una empresa salmonera con capital accionario mayoritariamente en manos del Estado Noruego, que en Chile ha mantenido un historial de violaciones a los derechos laborales que ha sido blanco de críticas en la propia Noruega y centro del documental OVAS DE ORO (Khitano Films, 2005) mundialmente conocido.

Si el parlamento chileno se hiciera cargo de esta realidad, de esta trayectoria de abusos contra sus trabajadores que por ejemplo MAINSTREAM ha cometido y confirmara la causal laboral como motivo para la caducidad de las concesiones acuícolas, ni MAINSTREAM, ni MARINE HARVEST, ni AQUACHILE serían posibles en nuestro país.

En la Tabla de Abusos Laborales al final de este artículo se refleja, en una selección de casos, el drama que significó en Chile ser un trabajador de MAINSTREAM. Y en esos casos, también, se sostiene el título de este artículo: la Industria Salmonera sólo es posible SIN DIOS, SIN LEY y SIN TRABAJADORES, porque a la luz de tanta muerte, de tanta discriminación, de tanto tráfico de influencias para mantener su ritmo de abusos, me es absolutamente claro que lo que necesita una industria como la salmonicultura NO ES un trabajador, sino UN ESCLAVO, dispuesto a que le digan que NO si solicita un aumento salarial de $ 1.- , dispuesto a soportar un baño cada 100 trabajadores y dispuesto a ganar 15 veces menos que un colega noruego… por igual trabajo.

Cuando el Patriótico Parlamento Chileno termine por consagrar la Privatización del Mar Austral, también consagrará una nueva característica del capitalismo Neo-liberal chileno: el resurgimiento de la esclavitud, a 200 años de su abolición.

ESE es el Bi-Centenario que se fragua en la fastuosidad del Palacio que la Dictadura, que importó al Modelo Capitalista Neo-liberal y a la Salmonicultura, instalara en la Ciudad de Valparaíso, el Puerto Principal desde donde zarpa el patrimonio y el futuro de todos los chilenos.

Héctor Kol

Programa Salmonicultura

AGO-Pescadores Artesanales de Aysén

E-mail intervenido: [email protected]