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Carta del Coordinador de Derechos Humanos de los Colegios Profesionales al juez Juan Guzmán

«Su actuación en la judicatura es un símbolo»

Fuentes: Rebelión

Una carta abierta al Juez Guzmán, a modo de homenaje por su actuación en el esclarecimiento de los crímenes de la dictadura, dio a conocer el Coordinador de Derechos Humanos de los Colegios Profesionales, que en la misiva hizo presente el retroceso derivado de las últimas decisiones de la Corte Suprema que suprimió los jueces […]


Una carta abierta al Juez Guzmán, a modo de homenaje por su actuación en el esclarecimiento de los crímenes de la dictadura, dio a conocer el Coordinador de Derechos Humanos de los Colegios Profesionales, que en la misiva hizo presente el retroceso derivado de las últimas decisiones de la Corte Suprema que suprimió los jueces especiales y negó el desafuero de Pinochet en el caso Prats. Los profesionales agrupados en esta organización defensora de los derechos humanos, plantean su inquietud por el curso de la investigación sobre la Operación Colombo, de la que este año se cumplen 30 años, y finalmente manifiestan su confianza en la contribución del Juez Juan Guzmán al campo de los derechos humanos, desde sus nuevas funciones como académico y conferencista.
 
A continuación el texto de la carta abierta suscrita por los representantes de los colegios profesionales que agrupan a asistentes sociales, de arquitectos, administradores públicos, bibliotecarios, contadores de Chile, fonoaudiólogos, médicos veterinarios, matronas, periodistas, y profesores, además del colectivo de ingenieros por los Derechos Humanos.

Señor

Juan Guzmán Tapia

Ex Juez de la República

Estimado señor Guzmán:

Al alejarse de sus funciones en el poder judicial, deseamos manifestarle nuestro más sincero respeto y aprecio por su labor desempeñada como Ministro de fuero en las causas de derechos humanos que le fueron encomendadas. Para nosotros, su actuación en la judicatura es un símbolo de lo que esperamos de todos los profesionales de este país, en cuanto a su capacidad para contribuir a restablecer los valores que Chile perdió en dictadura y que en democracia no logra aún recuperar plenamente. Con valentía e integridad moral, arriesgando como pocos su carrera en el cumplimiento de sus funciones; resistiendo múltiples presiones de los poderes fácticos, usted cumplió su deber y acogió el clamor de verdad y justicia de quienes durante décadas fueron desoídos por los tribunales. Como profesionales que trabajamos en pro del respeto de los derechos humanos, esa es la actitud que esperamos de los hombres y mujeres que hemos tenido el privilegio de recibir una formación universitaria y por tanto somos acreedores a una especial responsabilidad ante la sociedad en el ejercicio de nuestras diferentes funciones.

Con el primer procesamiento realizado en Chile al ex dictador Augusto Pinochet, así como con las investigaciones y encargatorias de reo, usted fue develando crímenes, y estableciendo métodos y complicidades propias de la lógica represiva, en sus diversas etapas. La Caravana de la Muerte formó parte del inicio del terror, pero luego vino la utilización sistemática de la desaparición forzosa, en operativos de exterminio contra el partido Comunista (calle Conferencia), el MIR (Operación Colombo) y la resistencia organizada en el exterior (Operación Cóndor). Se coronó estos crímenes con el encubrimiento y lanzamiento al mar de desaparecidos (Operación Retiro de Televisores). Esa acuciosa investigación lo sumergió a usted en los abismos de la «noche profunda» que ha mencionado en sus escritos, y le hizo dar un vuelco en su forma de ver nuestra historia reciente, y acercarse a ella a través de los ojos de los vencidos. Al mismo tiempo eso permitió que usted corroborara ante la sociedad la existencia de los horrores denunciados desde mucho antes por sobrevivientes y familiares de los caídos en dictadura.

Ello constituyó el inicio de una reparación moral indispensable, que tiene que ver con la búsqueda del fin de la impunidad imperante y que permitió logros importantísimos, como el encarcelamiento del ex Director de la DINA, Manuel Contreras y sus secuaces, merced a una sentencia de otro juez digno, el ministro Alejandro Solís, por la desaparición de Miguel Angel Sandoval Rodríguez.

Las señales que últimamente ha entregado la Corte Suprema, sin embargo, no van en ese mismo sentido. La Corte no aceptó el desafuero de Pinochet en el caso Prats. Tampoco fueron desaforados los ex ministros del régimen. Por otra parte, si bien es cierto la Corte Suprema debió echar pie atrás en su intento de cerrar en el breve plazo los juicios de derechos humanos, determinó que no habrá jueces especiales que aseguren el avance de las investigaciones. Nosotros sabemos que los jueces dignos constituyen excepciones en el poder judicial, constituido en su mayoría por magistrados más sensibles a las presiones que a los reclamos de justicia de los sectores más postergados. En ese marco, lamentamos su alejamiento, y nos preocupa la continuidad de esas investigaciones.

Pero entendemos que como catedrático y conferencista usted podrá también cumplir un rol muy relevante exigiendo a la justicia cumplir su cometido respecto de las sentencias en los casos investigados. ¿O deberemos aceptar que a Pinochet sólo se le condene por delitos económicos y se le exculpe como el máximo responsable de la Operación Cóndor organizada para exterminar a los opositores a la dictadura más allá de nuestras fronteras?

Nos inquieta también la continuidad de la investigación sobre la Operación Colombo, de la que se cumplirán 30 años en junio próximo sin que el episodio represivo como tal esté esclarecido y con sólo un caso con sentencia, en un conjunto de 119 desapariciones. Colombo está muy vinculado a la Operación Cóndor, ya que como usted estableció, la DINA ideó un montaje a través del cual los desaparecidos figuraban como asesinados en Argentina, Brasil y Paraguay, países que luego fueron formalmente integrantes de la operación Cóndor, la alianza transnacional para delinquir.

¿Podrá el ministro Víctor Montiglio investigar estos casos, si además, por orden de la Corte Suprema, debe continuar trabajando, sin dedicación exclusiva, en los 160 tomos de los procesos Caravana de la Muerte, Operación Cóndor y Calle Conferencia?

Después de haberse sumergido por años en el horror de la dictadura, no dudamos de su compromiso con el «nunca más» en los nuevos ámbitos en que se desempeñe, donde sus sentencias y juicios serán acogidos con el respeto ganado en su difícil cometido.

Reiterándole nuestro mayor aprecio y consideración, le saludamos con la emoción de una despedida y la esperanza de un reencuentro en la defensa de los derechos humanos

Luis Astorga Jara

Coordinador de Derechos Humanos de los Colegios Profesionales de Chile

Capitulo de Derechos Humanos del Colegio de Asistentes Sociales, Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Arquitectos, Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Administradores Públicos, Comision de Derechos Humanos del Colegio de Bibliotecarios, Comision de Derechos Humanos del Colegio de Contadores de Chile, Reg. Metropolitano, Comision de Derechos Humanos del Colegio de Fonoaudiólogos, Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Médicos Veterinarios, Capitulo de Derechos Humanos del Colegio de Matronas, Departamento de Derechos Humanos del Colegio de Periodistas, Departamento de Derechos Humanos del Colegio de Profesores, Colectivo de Ingenieros por los Derechos Humanos.