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Entrevista a Mark Burton, defensor de derechos humanos en los Estados Unidos

«Todavía es posible que Simón regrese a su país»:

Fuentes: Colombia Informa

Luego de conocer este 27 de diciembre la muerte de Alix Pineda, madre de Ricardo Palmera -Simón Trinidad-, publicamos esta entrevista realizada a finales de 2019 a Mark Burton, abogado del rebelde de la exinsurgencia Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-. Trinidad se encuentra extraditado en Colorado -Estados Unidos- y es víctima de un montaje […]

Luego de conocer este 27 de diciembre la muerte de Alix Pineda, madre de Ricardo Palmera -Simón Trinidad-, publicamos esta entrevista realizada a finales de 2019 a Mark Burton, abogado del rebelde de la exinsurgencia Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-. Trinidad se encuentra extraditado en Colorado -Estados Unidos- y es víctima de un montaje judicial, con testigos falsos y pruebas amañadas.

Mark Burton es un defensor de derechos humanos en los Estados Unidos. Actualmente es miembro de la dirección nacional del Consejo de Paz de su país y es el representante legal de Simón Trinidad, un combatiente de las exinsurgencia FARC, ilegalmente extraditado bajo un montaje judicial. Burton acompañó el proceso de paz en La Habana -Cuba- y ahora acompaña la lucha del pueblo venezolano contra el bloqueo y el injerencismo estadounidense.

¿Quién es Simón Trinidad?

Esta es una pregunta un poco compleja, porque él es muchas cosas. Lo primero, es que él viene de la sociedad colombiana un poco privilegiada, entonces es una persona que ha vivido bien la primera parte de su vida. Pero siempre ha tenido en su corazón los intereses de la gente más pobre: los campesinos, los trabajadores. Era un luchador, pero un luchador de excelencia, porque era una persona completamente comprometida con su lucha, con ideas muy firmes, complejas. También es una persona de buena voluntad, de buena persona. Es mi cliente, pero también lo considero mi amigo.

Hay quienes le hacen homenajes a Simón Trinidad. Jorge Enrique Botero, uno de los fundadores de teleSUR, escribió ‘Simón Trinidad. El hombre de hierro’, la biografía de su defendido. ¿Por qué personas de distintos sectores de la sociedad colombiana quieren visibilizar a Simón?

Botero es un gran periodista de Colombia, un cronista de la guerra civil, de la lucha armada y todo eso. Y ha hecho muchos documentales y artículos sobre la lucha armada en Colombia. Pero, Botero siempre tenía algo especial en su corazón para Simón Trinidad, porque él hizo la biografía de Simón, conoce a toda su familia, investigó toda su vida y todavía sigue siendo un admirador de Simón Trinidad, preocupado por sus condiciones en la prisión, por su libertad y todo eso. De verdad, esto no es sorprendente, la verdad es que muchas personas admiran a Simón Trinidad. Conocerlo es admirarlo, porque es un hombre inteligente, humano, y también con mucha firmeza en sus ideas políticas y sociales. No hay mucha gente así en la vida. Es una persona que en la peor cárcel de los Estados Unidos no han podido doblegarlo. Es una persona que con su firmeza, con sus ideas, con su carácter, solo con eso vale la admiración.

El montaje contra Trinidad

En su primer viaje a Venezuela se le quebraba la voz cuando hablaba de las condiciones carcelarias de Simón Trinidad, su vida y sus luchas. Recuerdo que alguien intervino y dijo «si él está llorando es porque Simón es una buena persona». ¿Por qué un gringo defiende, se dedica a la defensa de un colombiano?

Bueno esta tristeza, y lágrimas y todo eso son cosas complejas. Son lágrimas de tristeza, porque él está en la cárcel, solo, en medio de los Estados Unidos, muy lejos de su país, su familia, sus amigos, su vida. Pero también son lágrimas de frustración, porque él es una persona tan capaz y con tanto conocimiento y sabiduría. Es muy frustrante que esté en una cárcel por razones políticas. Por eso. ¡Y también lágrimas de rabia! Porque lo que pasó con él fue tan injusto, tan horrible, que me da frustración, tristeza, rabia, todo mezclado.

El 3 de mayo de 2019 habló de Simón Trinidad en Dossier, con Walter Martínez. Hicieron énfasis en el montaje que Álvaro Uribe y compañía fraguaron contra él, también dijo que tiene documentos que prueban el fraude. ¿Puede contarnos cómo empezó todo esto?

Simón fue una víctima de muchos montajes. Podemos decir que montajes en Colombia y en Estados Unidos. En Colombia, cuando Simón entró en las FARC en 1987, era conocido como un profesor, un intelectual, no como un mando alto. Todos los documentos que tengo de inteligencia militar, de la Policía colombiana, dicen eso: que él era un intelectual. Pero, a finales de 1998 en los diálogos del Caguán, él fue un interlocutor por parte de la guerrilla, por su inteligencia, por sus conocimientos, por sus estudios.

Él comenzó a tener una figura más pública que antes. Él mismo charlaba con el Gobierno, con diplomáticos de otros países y con los medios de comunicación. Entonces su imagen se hizo más conocida. Como en el año 2002 falló el proceso de paz del Caguán, empezó una guerra sucia para quemar el campo porque el gobierno de Uribe [2002-2010] pensaba que para matar a las FARC tenía que matar a los pueblos que apoyan a las FARC: a los campesinos, a la gente. Entonces había una guerra financiada por [Bill] Clinton y [George] Bush para hacer una guerra contra la población, una guerra contra la población rural colombiana.

Esta guerra incluyó una cacería de brujas contra la guerrilla y contra Simón para castigarlo por su papel en los diálogos, por darle una imagen favorable a las FARC. El establecimiento empezó a decir que Simón era un gran mando de las FARC, del Estado Mayor Central, para acusarlo de haber cometido crímenes como autor intelectual, diciendo que él era un mando que diseñó crímenes de guerra. Pero todo es mentira, Uribe y su inteligencia decía que él era el número 26 del Estado Mayor Central, pero solo había 25 integrantes en esta instancia.

Él mismo ha estado litigando estos casos, y ha ganado varios. Porque las cortes se han dado cuenta de que no era un mando grande. Pero cuando fue capturado en Quito el 1° de enero de 2004, gracias a Wikileaks sabemos que el 4 de enero hay un mensaje para Washington del embajador estadounidense en Colombia que dice que Uribe quiere enviar a Simón a Estados Unidos, pero no hay ninguna investigación o caso sobre él.

Debido a esto Uribe empezó a construir un caso diciendo que mientras Simón estaba en el Caguán él estaba conspirando para enviar cocaína a los Estados Unidos, luego quisieron involucrarlo con el caso de los contratistas estadounidenses que fueron prisioneros de guerra de la insurgencia. Él tampoco tuvo nada que ver con esto.

Diálogos de paz, estigmas y solidaridad bolivariana

Vinieron los diálogos de paz en La Habana y no fue posible llevar a Simón a la mesa. Con el escalamiento actual del conflicto, ¿cómo es posible repatriar a Simón Trinidad?

Siempre ha sido el deseo de mucha gente que Simón fuera llevado a los diálogos de paz de La Habana con el Gobierno colombiano. Esto no se logró. Ahora también hay mucha gente que quiere ver a Simón allá en Colombia. Ahora es un poco más complicado porque el proceso de paz está en serios problemas. Hay una parte de las antiguas FARC que retomó las armas y piensa que no vale la pena seguir con este proceso de paz porque no hay garantías. Otros dicen que sí, que vale la pena, que es posible luchar legalmente.

Pero, todavía es posible que Simón regrese a su país. Mira, ¿qué va a pensar la gente de Colombia si Simón Trinidad llega allá? Va a tener más confianza en el proceso de paz. Hay varias maneras de hacerlo: hay un acuerdo internacional entre Colombia y los Estados Unidos, allí se puede hacer algo porque ambos países tienen buenas relaciones. También Colombia puede extraditar a Simón por los casos que ahora le abrieron en su país.

Cuando estuve en Colombia se hizo obvio que Colombia quiere escuchar su voz para el proceso de reincorporación. He hablado con la Comisión de la Verdad y ellos quieren hablar con Simón. Ellos creen que Simón es una persona muy importante, que tiene mucho que aportar al pueblo colombiano sobre su historia y sobre el futuro colombiano. También me reuní con Patricia Linares, presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP- y esta jurisdicción también quiere que Simón esté allá para que haga parte del proceso.

Pero, yo dudo que las autoridades gringas vayan a dejar a Simón participar. Entonces vamos a tener una pelea aquí. He pedido la visita para Simón de un abogado colombiano, Diego Martínez, y la prisión nos la negó, pero esto no fue suficiente, las autoridades migratorias ni siquiera lo dejaron entrar. Por eso estamos buscando la mayor unidad posible para la campaña por la libertad de Simón, con todas las fuerzas que se puedan juntar. También estamos buscando unidad para todos los prisioneros y prisioneras políticas colombianas. Por eso necesitamos la unidad de todas las fuerzas bolivarianas para brindar solidaridad.

Hay personas que no manifiestan solidaridad con Simón Trinidad por el temor que genera la asociación que se hace de las guerrillas colombianas con el terrorismo y el narcotráfico. Se puede pensar que manifestar solidaridad con Simón implique avalar la lucha armada o a las nuevas FARC (Segunda Marquetalia). ¿Si una persona no está de acuerdo con la lucha armada ni con el narcotráfico cómo puede hacer solidaridad con Simón Trinidad?

Bueno, sí hay personas que piensan que Simón Trinidad es un símbolo de la luchar armada. Pero esto es lo de menos. Hay gente que ve a Simón Trinidad de varias maneras. Antes era como guerrillero, de las FARC. Con el tiempo y gracias a la información que ha salido del proceso de paz de La Habana, y también porque la propaganda de Uribe no funciona tan bien como antes, ahora lo ven como un símbolo de otras cosas: una Colombia en paz, una Colombia con más justicia social.

Hay mucha gente también que recuerda lo que antes era Simón: el profesor universitario y doctor en Economía, en la Universidad Popular del Cesar. Una persona muy instruida en Economía, especialista en el tema agrario y varias otras cosas. Y también un hombre que estaba en favor de la paz desde más joven, como cuando luchó en el partido que fundó con Imelda Daza, Causa Común; luego en la Unión Patriótica.

No toda la gente ve a Simón Trinidad como un símbolo de la lucha armada en la guerra civil, él es un símbolo que va más allá. Bueno, la gente de la izquierda lo aprecia mucho, pero también otra gente lo aprecia como un símbolo de paz, justicia social y con mucho amor por su país.

La cantora venezolana la Chiche Manaure escribió la canción Simón Trinidad. ¿Por qué cree que una venezolana le hace este tipo de homenajes?

Ella compuso una canción titulada Simón Trinidad. En la letra de esta canción lo compara con las montañas de Colombia como algo fuerte, inmenso y bonito. Es una imagen muy grande, pero después dice que el imperio, como los Estados Unidos, lo encarcela, y quita los sueños de la gente latinoamericana. Es muy poética, y la imagen es que el imperio robó -por ahora, en todo caso- algo fuerte, importante, bonito, como las montañas colombianas. Y robó también algo a todos los latinoamericanos.

Para mí no es una sorpresa que una cantora venezolana elogie a Simón Trinidad porque él es una figura y un personaje colombiano, pero más allá de eso es un ejemplo para toda América Latina. Simón en su vida anterior tenía una vida cómoda, pero dejó todo por la lucha, por la justicia social y por la soberanía de su país. Él ha hecho su lucha de una manera totalmente desinteresada. A pesar de toda la represión, encarcelamiento, él sigue con sus ideas de una América Latina soberana como lo proponía Bolívar para una sociedad justa.

Por eso una cantora venezolana como la Chiche Manaure, pero también poetas como Marcos Ana, el prisionero político más antiguo del franquismo, hablan de este patriota de América Latina, porque es una figura que se puede decir que es heroica, es un ejemplo de un luchador desinteresado por la soberanía de la región.

Tomado de https://prensarural.org/spip/spip.php?article25003