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Los “juegos liberales” engendran una revuelta religiosa global

Una bomba danesa con turbante

Fuentes: Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso para Rebelión por Andrés Urruti

Una bomba danesa con turbante

 
 
 
 
En el mundo islámico se ha encendido una campaña de protestas contra la ofensa a lo más sagrado para los musulmanes. En la base del conflicto están las caricaturas del profeta Mahoma, aparecidas en uno de los periódicos daneses. El profeta Mahoma, en uno de los dibujos, lleva un turbante en forma de bomba con la mecha encendida; en otro dibujo está representado como un beduino armado con un cuchillo. El mensaje de las viñetas está absolutamente claro: la religión islámica llevaría implícita, dentro de sí, la carga del terrorismo. De modo que el «humor» danés ha resultado extremadamente malintencionado y ofensivo para los sentimientos de los creyentes, a la vez que se aprovechaba para asociar Islam y terrorismo (una vez más).
Se podrían haber evitado mayores trastornos. Al periódico se le demandó tan sólo que se disculpara por la «desafortunada broma». Sin embargo, la publicación se mantuvo obstinada: libertad de expresión, dice. Lo que nos da la gana, eso publicamos. La libertad de expresión está por encima de los sentimientos religiosos. Cuando, en el mundo islámico, empezó la indignación, un grupo de periódicos europeos (en Noruega, Alemania, Bélgica y Francia), en signo de solidaridad con los daneses «defensores de la libertad de expresión», reeditó la maliciosa caricatura. El gobierno danés, que podría haber ayudado a rebajar la tensión, si hubiera reprobado el despropósito del periódico, se limitó a declarar también que la libertad de expresión está por encima de todo.
El mundo islámico respondió con vigorosas acciones de protesta en Egipto, Arabia Saudita, Tailandia, Pakistán, Palestina, Libia y otros países. En Indonesia, los manifestantes se precipitaron al asalto de la embajada de Dinamarca. Las embajadas danesas fueron destruidas en Siria y Líbano. Simultáneamente, en Damasco era destruida la embajada de Noruega. En Líbano, una iglesia católica de Beirut sufrió un ataque, y en Turquía resultó muerto un misionero católico. Irán retiró su embajador en Dinamarca. Se inició una campaña de boicot de productos daneses. Las pérdidas de las empresas danesas se estiman en millones de dólares. En Copenhague también hubo manifestaciones de protesta. Los dibujantes, autores de las «obras de arte» en cuestión, se encuentran bajo protección policial y dicen estar «muy asustados».
¿Qué hay, en realidad, tras la publicación de estas caricaturas? ¿Es todo una casualidad, una broma desafortunada? ¡Más que dudoso!
El conflicto entre el neocolonialismo de Occidente y los pueblos a los que Occidente intenta someter, ha adquirido un verdadero carácter global. No se trata ya de territorios concretos o de países. El máximo proyecto colonial de USA y sus coaligados se llama ahora «Democratización del Gran Oriente Próximo». Y las fronteras de ese «Gran Oriente Próximo» son inmensamente amplias. Empiezan en Marruecos al oeste y se pierden en algún lugar del mapa cerca de China. Pero esto es un espacio donde vive más de la mitad de la población del planeta. Una mayoría de esa población profesa el Islam.
 
Y aquí surge la alianza entre los proyectos estratégicos de los nuevos colonizadores y la salvaguarda ideológica de sus políticas. El correspondiente golpe al Islam era perfectamente previsible. En los últimos años, en el firmamento de Washington brilla la estrella del nuevo profeta de los «valores occidentales», Charles Krauthammer1. Es precisamente él, (y no el viejo caballo de combate de la guerra fría, Zbignew Brzezinski2) el principal ideólogo de la actual administración USA.
¿Y que es lo que predica este «caballero»? Pues la idea de que, después de la destrucción de la URSS, el enemigo fundamental de los USA y de todo el mundo occidental es, justamente, el Islam. La idea de la lucha con el Islam está en la base de la política de Bush. De ahí vienen las ocupaciones de Afganistán e Irak, las amenazas hacia Irán y Siria, los atentados en Arabia Saudita y Egipto, la prolongación del inacabable conflicto árabe-israelí, las crueldades de los fundamentalistas en Argelia, la creación de bases USA en Asia Central.
Tampoco Europa se queda al margen. Los aliados de los EEUU en este continente se implican, aunque de mala gana, en las aventuras de USA en el «Gran Oriente Próximo»: se niegan a enviar sus ejércitos a Irak, intentan escaquearse como pueden de participar en la ocupación de Afganistán, tienen una posición diferenciada, distinta de la yanqui en el conflicto árabe-israelí, son partidarios del diálogo con Irán. Resumiendo, no están ansiosos por llevar a la práctica las ideas de los sres. Krauthammer y Bush. ¡Bueno!, ¿y qué? ¡Entonces, que no se quejen!
De repente, en Francia, de forma absolutamente inesperada para todos, comenzaron a enfurecerse los suburbios, habitados por emigrantes del norte de África. Apenas se había calmado la situación, cuando aparecen en el periódico danés las caricaturas, que provocan un estallido de indignación en el mundo islámico, precisamente en relación con Europa. Los yanquis ahora se lavan las manos. El Departamento de Estado incluso condenó las publicaciones antiislámicas. Sabían bien lo que se hacían. Ellos ya llevaron a cabo el experimento, cuando la profanación del Corán en la prisión de Guantánamo (como medio de tortura moral a los prisioneros) provocó una ola de protestas en el mundo musulmán.
Esta vez el estallido iba dirigido hacia Europa. El objetivo está claro: suscitar una reacción de respuesta antiislámica en la Unión Europea, y de este modo, atar más corto a los europeos al carro de guerra de los EEUU en el «Gran Oriente Próximo». Especialmente ahora, en las condiciones de agudización del conflicto con Irán. Estropear las relaciones de Europa con el mundo islámico sería muy útil, teniendo también en cuenta la caída del dólar ante el fortalecimiento del euro.
Por decirlo de forma más sencilla, habría que hundir a Europa en la crisis…
Sería, sin embargo, un error, pensar que todo esto afecta únicamente a las relaciones de los mundos islámico y occidental. La misma estrategia de «golpear lo sagrado» se verifica también con respecto a Rusia. Aquí encajan las periódicas peticiones de la «opinión pública» pseudo patriótica y pseudo cristiano ortodoxa para la liquidación del Mausoleo (de Lenin, en la Plaza Roja). El significado provocador de estas iniciativas es indudable. Pero los «listillos» del tipo del omnipresente Mijalkóv3, que aportan su renombre para estas provocaciones, no comprenden que les están utilizando para preparar los siguientes golpes – contra la religión ortodoxa.
¿Sería casual la programación, hace ya unos años, en uno de los canales de TV del escandaloso film «La última tentación de Cristo»? La opinión pública ortodoxa y el patriarcado de Moscú se expresaron con dureza contra este film. Pero se mostró igualmente. Y además en la principal fiesta ortodoxa, la Pascua. ¿Por qué? ¿También es una casualidad, una broma desafortunada a la danesa? ¿O es parte de una estrategia de agresiones a lo sagrado en Rusia? Por cierto, en la argumentación a favor del pase de este escandaloso film, también gritaron acerca de la «libertad de creación». Dinamarca está en la lista de los satélites de mayor confianza de los EEUU. Lo mismo que los que dirigen la televisión rusa. Así que todo encaja… Estas provocaciones confirman que el Islam y Rusia tienen un enemigo común , el mundo de los «1000 millones dorados»4, que, bajo la bandera de la globalización intenta convertir al resto de la humanidad en sus esclavos, para continuar conservando su bienestar, desde antaño basado en la explotación y el saqueo de Asia, África y América Latina. Ahora en la lista de objetos de saqueo también se incluye Rusia. Lo cual convierte inevitablemente a nuestro país en aliado natural del mundo islámico. Pero volvamos a la provocación danesa. Si alguien quería testar la reacción del mundo islámico, entonces ya la ha recibido enterita. Los musulmanes han mostrado que saben defender lo que para ellos es sagrado con dureza y dignidad. Tendríamos que aprender…
 
1 Se pueden encontrar datos biográficos y opiniones de este personaje, auténtico «gurú» neoconservador en Wikipedia, en inglés ( ver http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Krauthammer )
2 Consejero de Seguridad Nacional en la época del presidente USA Jimmy Carter, de 1977 a 1981, uno de los principales estrategas e ideólogos de las campañas antisoviéticas y anticomunistas de aquella época ( fue, por ejemplo, impulsor del apoyo al fundamentalismo en Afganistán contra la URSS)
3 Nikita Mijalkov, conocido cineasta (director y actor) ruso.
4 El concepto de «1.000 millones dorados», expresión muy conocida en el mundo de lengua rusa, pero poco habitual en «Occidente» hace referencia al número aproximado de habitantes de lo que aquí llamaríamos «países capitalistas desarrollados» (más vulgarmente, «Primer Mundo»), es decir, USA, Canadá, Japón, países de la Unión Europea, y algunos otros (Australia, Nueva Zelanda, Israel, …).