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Donald Trump elige a De La Espriella como el nuevo presidente de Colombia

Fuentes: Rebelión

Estamos en las vísperas de unas elecciones y Colombia está muy dividida, muy polarizada y politizada como ocurrió en el siglo pasado cuando estalló la confrontación entre liberales y conservadores. El duelo será entre el Pacto Histórico Alianza por la Vida en el que participa con muchos disidentes de los partidos tradicionales que se enfrenta al Centro Democrático de Paloma Valencia y a la Colombia Milagro de De La Espriella. 

Al caerse su proyecto de Constituyente que iba a aprobar la reelección presidencial, Petro no tuvo otra alternativa que lanzar a su heredero Cepeda, quien logró la hazaña de sentar en el banquillo de los acusados a Uribe. Petro incomprensiblemente en una entrevista con la presentadora Eva Rey admitió que “admira a Uribe Vélez y reconoce que pasará a la historia!” 

El senador Iván Cepeda demostró los nexos de Uribe Vélez con grupos paramilitares y un juzgado de primera instancia lo declaró culpable condenándolo a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno y fraude procesal.  Pero luego el expresidente fue absuelto de todos los cargos por el Tribunal Superior de Bogotá. A partir de este suceso se dispara la popularidad de Iván Cepeda y así amarra su candidatura a la presidencial por el Pacto Histórico. Un pacto histórico conformado la Primera Línea, Comunes, Partido Comunista colombiano, Unión Patriótica, Colombia Humana, Polo Democrático, Alianza Verde (uno de los partidos más corruptos de la historia) la Minga y el CRIC. Pero en realidad el verdadero candidato es Petro porque su heredero no da la talla. 

Mientras la candidata a la vicepresidencia es la indígena Nasa Aida Quilcué encarna a las 10.000.000 de víctimas de la violencia que se inició en 1948 con el Bogotazo. Porque Colombia es uno de los países del mundo donde la “guerra civil” ha causado miles de muertos, miles de desaparecidos, millones de desplazados y donde los crímenes de lesa humanidad aún siguen impunes. El Pacto Histórico equipara la extrema derecha oligárquica y a los paramilitares con el III Reich.

El cachaco Cepeda es muy insulso, lee sus discursos como si se tratara de un sermón; no emociona, no te mira a los ojos y se nota bastante metódico y cerebral. Todo lo contrario De La Espriella, más extrovertido y caribeño, un seductor que conecta inmediatamente clases populares tan acostumbradas a sus ídolos faranduleros. 

Para nadie es un secreto que el gobierno de EE.UU está comprometido en la elección del nuevo presidente de Colombia y hará lo imposible por boicotear la candidatura del “comunista” Iván Cepeda. De La Espriella ha asumido la candidatura de la Colombia Milagro apadrinada por Donald Trump, Marco Rubio, Berni Moreno, María Elvira Salazar, además de todo el lobby judío y el Partido Republicano. La financiación de su campaña está asegurada con millones de dólares en donaciones “anónimas”. Ahora Colombia se escribirá “Columbia” igual que el golfo de México pasó a llamarse “golfo de América”. De La Espriella se prepara para integrarse en el Escudo de las Américas creado por Donald Trump para consolidar la influencia geopolítica imperial sobre el continente. Washington le ha declarado la guerra al narcoterrorismo entre los que se incluyen los grupos guerrilleros, carteles de la droga y paramilitares. Hay muchísimos colombianos ultraderechistas que adoran al candidato de la “Colombia milagro”, lo reverencian, lo admiran, lo aclaman y se ha desatado una fiebre más propia de un superstar. De la Espriella promete que si gana las elecciones extraditará a los EE.UU a Petro para que responda ante los tribunales por sus nexos con los carteles del narcotráfico. 
Cepeda es un simpatizante del Foro de Sao Paulo, el grupo de Puebla, es un fiel seguidor de Fidel Castro, Chávez, de Maduro y Díaz Canel. Reconoció que Chávez es el “Arquitecto” de un nuevo orden continental y a Nicolás Maduro lo admira como continuador del Socialismo del Siglo XXI.  La oposición lo acusa de ser lobista de las FARC y protector de guerrilleros como Márquez o Santrich.

Además, apoyan a la resistencia palestina y organizaciones “terroristas” como Hamas y Hezbollah, enemigos de EE.UU y el estado de Israel.  
Iván Cepeda se formó intelectualmente como filósofo, teólogo, educado en el comunismo más ortodoxo en Cuba y en el Este de Europa. Como verdadero heredero de Petro su misión es la de cimentar el eje izquierdista México, Brasil, Cuba y Nicaragua. Pero aunque el Pacto Histórico se adhiere a la izquierda bolivariana (castro-chavismo) lo más deprimente es que no han pronunciado ni una sola palabra de solidaridad con su camarada Maduro, secuestrado por los marines en Caracas y tampoco han condenado el bloqueo de la armada yanqui a Cuba.  El Pacto Histórico se mantiene en silencio porque si protestaran le restaría votos. Por eso Cepeda que no despierta muchas pasiones se niega a ir a debates con los candidatos de derechas porque sabe que lo van a “fusilar”.

El Candidato ultraderechista De La Espriella líder del Movimiento Defensores de la Patria, es un refinado dandy narcisista, cantante de ópera, empresario multimillonario y exitoso abogado que juró la bandera de las barras y las estrellas y obtuvo la ciudadanía estadounidense en febrero de 2023.  Se le considera un candidato independiente pro sionista y trumpista admirador y cómplice de los paramilitares.  En su delirium tremens se cree elegido por la divinidad para salvar a Colombia de las garras del comunismo. 

En Distintas regiones dominadas por la guerrilla los paramilitares o narcotraficantes las votaciones no son libres pues ellos deciden por cual candidato el pueblo debe votar.  Poco ha cambiado desde lo que sucedió en la elección de Samper en el año 1994 cuando el Cartel de Cali patrocinó su candidatura, o en la de Uribe en 2002 y 2010 gracias a sus vínculos con el narcotráfico, el Cartel de Medellín y los paramilitares,  y últimamente  el asunto del hijo de Petro que recibió 1.300 millones de pesos durante la campaña presidencial del 2022 que le donó el narcotraficante Santa Lopesierra y el turco Hilsaca, empresario financiador de paramilitares. 
Petro necesita urgentemente ganar estas elecciones para blindarse de la persecución política judicial.


Petro se ha autoproclamado profeta del cambio climático y anuncia el fin del mundo por el excesivo consumo de los combustibles fósiles.  Él se erige en el redentor de una humanidad que irreversiblemente se acerca a la autodestrucción.  Pero sus predicciones terroríficas no lo eximen de reunirse y elogiar a los dirigentes de los países más contaminantes del planeta como son China, Qatar, Emiratos, o Arabia Saudita. Durante su mandato se han paralizado sectores estratégicos de la economía como la minería del carbón, el gas y el petróleo que ha impactado negativamente sus exportaciones. Si gana la ultraderecha se reactivara el comercio con EE.UU. y  las multinacionales recibirán inmensos beneficios fiscales. De La Espriella responde ante la prensa que una vez asuma su cargo en la Casa de Nariño tomará decisiones extremas. De entrada aplicar una versión más radical de la Seguridad Democrática que Uribe Vélez, renovar el Plan Colombia declarando una guerra política y espiritual para liberar a Colombia de la narcoguerrilla comunista (que también ponen en jaque la seguridad nacional de EE.UU.) Pero sin la ayuda “desinteresada” de los EE.UU e Israel y los organismos de inteligencia de la CIA y el Mossad eso es imposible. La soberanía colombiana está sometida al tutelaje de los EEUU y por algo hay 8 bases conjuntas en el territorio nacional. Colombia es una ficha clave en la geopolítica imperial pues está situada en pleno corazón del continente americano. Con 1.7 millones de residentes colombianos en EE.UU que mayoritariamente vota derecha y ultraderecha (sus remesas representan un alto porcentaje del PIB).

La orden ya está dada ¡Firmes por la Patria! y a sangre y fuego bombardear los campamentos guerrilleros y eliminar a todos los cabecillas de las disidencias de las FARC, el ELN, Autodefensas Gaitanistas, el Clan del Golfo. Es la hora de desenfundar la espada del ángel exterminador y eso solo lo puede hacer alguien elegido por Dios.  Porque a las elites oligárquicas hay que garantizarles su seguridad, seguridad y más seguridad; abrir nuevos cuarteles, y levantar garitas, cámaras de reconocimiento facial, perros de presa, más patrullas policiales, guardaespaldas, carros blindados.  Porque así lo exige la casta gobernante amenazada por la delincuencia y los “guerrilleros  narcoterroristas”. De La Espriella apuesta por ese estado neoliberal privatizador que produzca miles de millones de dólares a costa de la explotación de los excluidos.

La revolución educativa será la principal preocupación de la “Colombia Milagro” pues el objetivo es formar a los futuros ejecutivos y emprendedores que se integren desde el primer momento en la V revolución industrial dominada por la inteligencia artificial, la robótica y el tecno fascismo cibernético (materias prioritarias para la formación académica) De La Espriella ha prometido que Elon Musk y los gurús del Silicon Valley se encargarán de la educación digital proporcionando a los estudiantes de más bajos recursos millones de computadores conectados con líneas de Internet del sistema satelital Starlink.

De La Espriella con su carácter de matón siciliano aplicará mano dura que es la mejor manera de resolver el eterno problema de la inseguridad. Hay que confrontar sin dilación las organizaciones criminales, empezando por desconocer el acuerdo de paz con las FARC y eliminar a la JEP, extraditar a los narcos y perseguir los capitales de la coca. Y no solo eso sino decretar el estado de sitio y sacar los militares a la calle para que prevalezca la libertad y el orden. Las fuerzas armadas simpatizan cien por cien con el candidato De La Espriella pues comparten los principios básicos de castigo y represión. A partir del 7 de agosto pactará con Corina Machado un plan secreto para borrar al chavismo de la faz de la tierra. 

Inspirado en el lema de Uribe “mano firme y corazón grande” proyecta construir 10 mega cárceles al estilo de las de Bukele con capacidad para 40.000 reos. Y para deshacerse de los más peligrosos asesinos reestablecerá la pena de muerte.  Como parte de su política de seguridad integral no va a tener compasión de sus enemigos y utilizará el mismo método que aplicaron Trump y Netanyahu en Gaza o Irán. De La Espriella sostiene que matará a todos los comandantes guerrilleros, que limpiará Colombia de “esa escoria comunista” y fumigará con glifosato las 300.000 hectáreas de cultivos de coca y si es necesario quemar la selva. Hay que tener en cuenta que la cocaína es el motor de la economía sumergida y de su bonanza depende la supervivencia de miles de familias. 
La solución para De La Espriella es más bala, luto, muerte, ataúdes ejecuciones extrajudiciales, fosas comunes, represión, cárcel, odio y venganza. ¿Acaso así no se ha escrito la historia de Colombia? ¿La guerra o la paz?  Hemos elegido la guerra, y el aumentar exponencialmente los arsenales armamentísticos, multiplicar el pie de fuerza y movilizar a reservistas y veteranos de las FF.AA. Y ponle una raya al tigre a tu voto removiendo la fibra más primitiva y salvaje de ese fascismo cristero que está tan encarnado en la idiosincrasia colombiana. Porque hay que elegir entre el caos que representa el Pacto Histórico (quequiere perpetuarse en el poder convocando una Asamblea Constituyente) y el orden de la “patria milagro”. 

En la informalidad -que hoy llaman “economía popular”- están adscritos 13.000.000 de colombianos que se mantienen gracias a los programas del bienestar y el ingreso mínimo vital asistencial que promueve el gobierno. El 34% de la población son clase media (estrato 3 y 4), y quien la seduce, gana.  
El Pacto Histórico redimirá a los pobres mediante los impuestos que pagan las clases más pudientes. El asistencialismo es la norma. Según obra en las estadísticas del gobierno nacional “en Colombia ya casi no hay pobres” estamos ante el nivel de pobreza más bajo del siglo, también se ha rebajado la tasa de mortalidad infantil, el desempleo, se ha elevado el salario mínimo vital que favorece a las clases populares que son los más fieles seguidores del Pacto Histórico.

 
Petro utilizó las subvenciones, la subida del salario mínimo la ampliación los programas del bienestar para impulsar la candidatura a la presidencia a su heredero CepedaTeóricamente se fomentó la lucha de clases.                                                                                                                                                                 De La Espriella que hasta hace un par de años se reconocía ateo  ahora por obra y gracia del espíritu santo ha sufrido un proceso de conversión exprés y ahora se revela como un cristiano fundamentalista adorador de Cristo Rey y las once mil vírgenes. Tanta hipocresía no nos debe extrañar. Todo candidato a la presidencia sabe que Colombia es un país muy conservador y religioso y quien salga elegido tiene que profesar la fe cristiana. Por eso Cepeda no es elegible pues todavía no se ha arrodillado ante el Sagrado Corazón de Jesús.En Colombia siempre ha existido una compra venta de votos y es por eso que el dinero caliente entra en las campañas ya sea de izquierda o de derecha. Porque la elección no se gana con los votos depositados en las urnas. Existen repartidos por todas las regiones del país grupos de poder, clanes familiares, maquinarias, redes clientelares y logística de compra de votos imprescindible para amarrar las mayorías. 

Se necesita una inversión multimillonaria para lanzar una exitosa campaña a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Como es tradicional hay que convocar las multitudinarias manifestaciones que se parecen más bien un espectáculo circense, un montaje de luz y sonido con actuación de orquestas, reparto de comida y  trago.  De nada valen esos aburridos discursos ideológicos pues lo más importante es la diversión reguetonera. El secreto está en que el populacho repita un estribillo pegajoso que se grabe en el cerebro y surta el efecto deseado. La idiosincrasia colombiana es muy lúdica y festivalera y aquí el que gana es el candidato más pachanguero.

El presidente Petro fracasó en la paz total y enfrentar a la corrupción que históricamente se ha enquistado en las instituciones desde la fundación de la República.  

Petro ha cometido muchos errores como, por ejemplo, nombrar funcionarios corruptos, la “cosa nostra” que han manchado el buen nombre del Pacto Histórico. Para la izquierda es imperdonable el despilfarro y el clientelismo, el robo de los recursos destinados a la salud, educación y vivienda. Un patrimonio que hay que fiscalizar para depurar responsabilidades.  Anualmente se pierden billones de pesos en un país donde las desigualdades sociales son la principal causa del conflicto bélico.
Si el Pacto Histórico pierde la elección no será por virtud del contrario, sino por sus propios errores. Petro no presenta resultados positivos durante estos cuatro años aunque la propaganda gubernamental diga lo contrario. Porque a ciencia cierta no se puede demostrar pues existen demasiadas manipulaciones y mentiras. De ahí el descredito de la clase política tradicional que está en su nivel más bajo. La burocracia es la que consume la mayor parte presupuesto nacional

Nada ha cambiado y han prevalecido los asuntos turbios, la corrupción galopante enquistada en las estructuras del estado y casi imposible de extirpar. Es una orgia de fraudes, estafas, extorsiones. 

Petro atemorizado después de la captura de Maduro le pidió a Donald Trump una entrevista en la Casa Blanca para darle “ciertas explicaciones” sobre su política antidroga.  Una humillación jamás vista pues el jefe guerrillero del M19 después de recibir los más procaces insultos como acusarlo de ser un capo del narcotráfico permitiendo que los carteles florezcan, se bajó los pantalones ante el emperador imperial.  Después de su encuentro comentó que su relación con Trump es “bastante cordial”
Es increíble pero la inmensa mayoría de los dirigentes del M19 -la guerrilla donde militaba Petro-se han pasado a las filas de la ultraderecha y son los máximos opositores de su antiguo camaradaSegún las últimas encuestas Cepeda ni sube ni baja y De La Espriella se dispara peligrosamente y casi lo iguala. Suenan las alarmas en el Pacto Histórico: “hasta el perro y el gato tienen que salir a votar este domingo” hay que movilizar a las masas y reventar las urnas de votos porque De La Espriella viene pisándoles los talones.

En el cierre de campaña del oficialismo en Cartagena tuvieron que alquilar 300 autobuses para movilizar a sus devotos aparte de proporcionarles el tamal y la Coca Cola. Estamos ante un tremendo duelo entre socialismo y capitalismo o neoliberalismo, entre la teología de la liberación y el catolicismo fundamentalistas y los pastores de las sectas evangélicas. 
Colombia es un país muy marcado por el conservadurismo, un país de cristeros devotos de las once mil vírgenes y todos los santos mayoritariamente contrario al aborto, la homosexualidad, el matrimonio igualitario, el cambio de sexo., el feminismo los LGBTQ, woke y toda la agenda 2030 que respalda el Pacto Histórico.

 
Cepeda obligatoriamente tiene que ganar en primera vuelta o está liquidado. Hoy el mundo está votando por agitadores que remueven las fibras más salvajes del ser humano, es decir, la rabia, el odio y la venganza
Ninguno de los candidatos va a reconocer la derrota en estas elecciones. Si eso ocurre argumentarán que fue un fraude y no reconocerán el resultado. Entonces, si no hay transparencia el conteo de votos será cuestionado y seguramente dará pie a un estallido social.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.