Estamos en estado de shock, no podemos asimilar tantas contradicciones y desvaríos que no sabemos cómo interpretarlas. Gustavo Petro, que es un referente de la izquierda progresista mundial, nuevamente ha llamado al Donald Trump para felicitarlo por el 250 aniversario de la independencia norteamericana y de paso rogarle que, por favor, lo saque de la Lista Clinton. Al parecer está muy preocupado por sus finanzas, las de su ex esposa Verónica Alcocer y su familia que al estar fichados les prohiben moverse libremente por el mundo, hacer transacciones comerciales o utilizar tarjetas de crédito. En cambio no le reclamó por la agresión de Venezuela, el secuestro de su amigo Maduro, los crímenes de las lanchas de pescadores hundidas en el Caribe y el Pacífico (que supuestamente transportaban drogas hacia los EE.UU) el eterno bloqueo de Cuba, el genocidio de Gaza o la ilegal intervención en Irán.
Esta noticia tan escandalosa fue obviada y censurada por los medios de izquierda pues la consideran un «fake news» que atenta contra el buen nombre del presidente Petro.
Pero quién iba a imaginar tamaño despropósito porque hace unas semanas el presidente Petro durante una manifestación en Cali, enfervorizado desafío al imperialismo: «…y tengo que decir que no entiendo a Donald Trump y al sr. Rubio, tienen que definirse o vamos a luchar contra el narcotráfico o ustedes van a llevar el narcotráfico a la Casa Blanca para hacer leyes sobre el pueblo de Latinoamérica con los mismos narcotraficantes. Y yo no acepto, me pueden meter diez mil veces a la lista OFAC y si me quieren llevar preso inténtenlo pero no bajaré la voz porque aquí antes de que quieran llevarme preso me querrán asesinar también si los espectros de la muerte vuelven a ganar y gobernar desde la Casa de Nariño» Un duro discurso cuestionando también la intervención yanqui a favor de la Espriella, además añadió que todas esas amenazas judiciales en su contra son falsas, que es víctima de una conspiración pero que se siente respaldado por el pueblo colombiano.
El pasado mes de febrero el primer presidente izquierdista de Colombia le pidió una cita a su archienemigo Donald Trump en la Casa Blanca para aclarar ciertos «malos entendidos o fake news» lanzados por sus opositores. Petro no ingresó por la puerta principal sino por la que suelen usar los empleados. Allí en el Despacho Oval se sentó al lado de Donald Trump como si se trataran de viejos conocidos, insistiendo desde el primer instante que él no era un narco ni un guerrillero ni mucho menos un comunista. A continuación Petro le demostró gráficamente la efectividad de su gobierno en el combate contra el tráfico de drogas; le expuso las cifras de las toneladas de coca incautadas, las operaciones conjuntas del ejercito colombiano con la DEA y la CIA, la interceptación de barcos, submarinos, aviones, el desmantelamiento de carteles, la extradición de narcos y bombardeos a campamentos guerrilleros. Sin duda alguna ha cumplido con creces el objetivo marcado por Washington ¡terrific! Petro definitivamente superaba todas las expectativas en el combate del narcoterrorismo. Y encima, durante su gobierno había rebajado al 70% la superficie de los cultivos ilícitos y el programa de sustitución era ejemplar. Pero a pesar de todo Colombia fue descertificada por Whashington. ok, ok, Mr. president «Colombia no consume cocaína, los porcentajes son mínimos. Ni fentanilo, ni produce fentanilo» «La primera linea del narcotráfico no es la que te imaginas» -ya tiene tanta confianza que lo tutea- los capos viven en Dubai, Madrid y Miami y manejan sus capitales fuera de Colombia»»Mr president, hemos reducido la desigualdad social, estamos entre las 5 economías con mejor desempeño en el mundo. Colombia es la potencia de la vida» y merece que se le trate como un aliado y no como un enemigo.
Petro quedó impactado con la personalidad de primer mandatario calificándolo de «Buena Persona» porque a él le gustan los «gringos francos» Y los vimos allí sentados en el Despacho Oval sonrientes departiendo cordialmente sobre «la hermandad humana» Donald Trump expresó: «un gran honor encontrarme contigo. Amo a Colombia y eres genial ¡Terrific!» Así se despidió excusándose del corto tiempo de la entrevista pues tenía una agenda muy apretada. Donald le daba palmaditas en la espalda.¡terrific, Petro, terrific! parece que ahora ya son los «mejores amigos».
Tras la la operación «Lanza del Sur» desarrollada en el Caribe con el bloqueo a Venezuela y la «Operación Resolución Absoluta» que llevó a cabo el secuestro de Maduro, Petro había cambiado mucho; ya no era ese «feroz jaguar» que tanto pregonaba. Y especialmente desde que Donald lo amenazó con un «cuídate el culo capo del narcotráfico que envías miles de toneladas de cocaína a EE.UU» Petro se ha dado cuenta que está en una situación muy vulnerable, en un callejón sin salida y temeroso ha preferido abrir canales de diálogo y entendimiento con Donald Trump. Siguiendo el consejo del catecismo del Papa Francisco puso la otra mejilla olvidando todas las afrentas recibidas en su contra. El día 3 de Julio, Petro publicó en su cuenta X un mensaje urgente anunciando que llamó por teléfono a Donald Trump a quien lo saludó efusivamente: «!Hello Mr. president !» «¿How are you?» para rebajar tensiones le comentó que la Armada colombiana acababa de incautar un barco con 5 toneladas de cocaína. -!Oh, good job! Petro le ha puesto a Donald el cariñoso apodo del “rey” porque al parecer Latinoamérica va a terminar bajo su control. «Dos siglos y medio atrás Colombia expulsó por la fuerza a los virreyes y ahora por eso somos una República» Pero cuidado que el nuevo “rey” viene para quedarse.
Petro orgulloso reconoció que conversó telefónicamente con el presidente de EE.UU Donald Trump. Esto ya parece un novelón sentimental y la linea caliente está que echa chispas . Petro ha moderado se lenguaje desde que recluyeran a Maduro en la cárcel de Brooklyn en New York, y ahora dice que «admira a Donald Trump», que es el «Rey del mundo» y tras lisonjearlo le pidió que, por favor, lo sacara de la lista Clinton y también que abogue para que no lo extraditen. Como profeta ambientalista le propuso convocar un «pacto por la vida y la humanidad». Es decir, «peace and love».
«Como en las tres veces anteriores fue una conversación muy amable, le solicité su ayuda para impedir que el odio creado en una parte de la sociedad colombiana no lleve a la sangre y la violencia de los que la instigan y financian».
Me dijo que era un “good man” y que ojalá pudiéramos hablar después…. quizás?. Luego le advirtí de la enorme polarización que existía en Colombia y ademas le sorprendió que yo, mi esposa mi familia todavía estuviéramos en la lista OFAC. Me prometió actuar en el tema” Para rematar, Donald haciendo un supremo alarde de su ignorancia en asuntos latinoamericanos creía que Petro votó por Abelardo De La Espriella en las pasadas elecciones! Pero los asuntos tratados en esta conversación telefónica no tiene ninguna justificación válida porque hacen parte de una política entreguista y colaboracionista. Incluidos reclamos inaceptables de carácter particular. Es indignante pues Petro se arrodilló ante el verdugo Donald Trump, se arrodilló ante el cazador de migrantes, el carcelero, y el pedófilo de la lista Epstein, se hinco ante el capo del cartel de la Casa Blanca, el multimillonario golpista y corrupto que junto a Netanyahu consumó el holocausto de Gaza y atacó a traición a Irán. Ese nosferatu del imperialismo expansionista es al que Petro tanto sublima y llama de «excelentísimo señor presidente.»
¡Vaya humillación más grande! porque insiste en enviarle misivas y mensajes a través de las redes sociales intentando limar asperezas con Donald Trump para que le perdone la vida. Dice que él es un amigo confiable de USA intentando congraciarse con Berni Moreno y Marco Rubio, y por eso súplica y ruega que le devuelvan su visa y lo saquen de la Lista Clinton. Pero Washington se reserva el derecho a amnistiarlo y responde que sino reconoce al nuevo presidente De La Espriella sus reclamos serán en vano. Se utiliza la táctica del chantaje para domar al ex guerrillero «comunista.»
Petro es uno de nuestros referentes y líderes históricos de la izquierda y esto es algo insólito que sobrepasa todos los limites de la razón. Estamos abatidos, desconcertados porque recordemos que cuando estaba en la reunión de la Asamblea General de la ONU en New York el 26 de septiembre de 2025, salió a la calle y se convirtió en un activista pro palestino y megáfono en mano pronunció un épico discurso afirmado que se pondría a la cabeza de un gran ejército de la humanidad para liberar Gaza.»Desobedezcan las órdenes de Trump, obedezcan la orden de la humanidad»-sentenció el nuevo Simón Bolivar.
Pero pronto se nos cayó del pedestal.
Estamos ante uno de los momentos más críticos para las fuerzas izquierdistas en Latinoamérica a causa de la demoledora arremetida de la ultraderecha. Petro por su lucidez e inteligencia y al consagrarse como un luchador contra el paramilitarismo y la parapolítica, estaba llamado a encabezar el Socialismo del Siglo XXI y se proyectaba como la figura más relevante del Foro de Sao Paulo y de UNASUR
El ex guerrillero del M19 dizque heredero de Allende, del Che Guevara, Fidel Castro o Chavez, sin prestar resistencia sumiso se rinde y presume que tiene línea directa con el el «emperador del mundo»; que se cartean y hasta se intercambian regalitos. Esto algo inaudito y no sabemos cómo disculparlo, porque debe sufrir un «estado de enajenación mental transitorio». Un episodio que ha aprovechado la ultraderecha colombiana para dejarlo en evidencia acusándolo de haber renunciado a sus principios ideológicos revolucionarios antimperialistas para poder gozar de las mieles del capitalismo.
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