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Ébola: la epidemia está dejando sin atención a mujeres que sufren violencia en RD Congo

Fuentes: ActionAid

El temor a ser diagnosticadas de ébola o a recibir un trato hostil en el centro de salud, está disuadiendo a las mujeres de acudir incluso cuando han sufrido agresiones.

ActionAid hace un llamamiento a reforzar el apoyo internacional para que la lucha contra el ébola no invisibilice la violencia que sufren las mujeres.

Madrid/Ituri, 26/08/2026.- El brote de ébola en la República Democrática del Congo, que ya suma más de 5.200 casos confirmados y supera los 2.476 fallecidos, se ha convertido en el mayor de la historia del país, y organismos como Africa CDC y la Organización Mundial de la Salud investigan si el virus está mutando ante la velocidad con la que se está propagando.

En medio de este agravamiento de la crisis sanitaria, el brote está teniendo un efecto colateral en miles de mujeres: las supervivientes de violencia de género dejan de buscar atención médica por miedo a la enfermedad, mientras los espacios de apoyo psicosocial para mujeres se reducen y las que ya habían huido de la violencia del conflicto armado se enfrentan ahora a un nuevo frente de miedo e incertidumbre.

Así lo revelan los testimonios recogidos por ActionAid sobre el terreno, en la provincia de Ituri, epicentro del brote desde que fue declarado el 15 de mayo, donde trabajadoras en primera línea alertan de que la epidemia está empujando a un segundo plano una violencia que ya era, de por sí, difícil de visibilizar.

Miedo al hospital, silencio ante la violencia

Hélène Kahambu Tsongo, Agente de Promoción de la Salud en un centro sanitario de la zona, explica que el temor a ser diagnosticadas de ébola o a recibir un trato hostil en el centro de salud, está disuadiendo a las mujeres de acudir incluso cuando han sufrido agresiones. «Hay violencia de género, por ejemplo, una mujer que fue golpeada por su marido (…) tiene miedo de venir al hospital porque piensa: si voy allí con fiebre, dirán que tengo ébola», relata, aunque esa fiebre sea consecuencia de condiciones de debilidad por los golpes recibidos. El resultado, señala, es que muchos casos de violencia sexual y de género se están quedando sin denunciar ni tratar.

Los espacios de escucha para mujeres, cada vez más reducidos

Esther Anchouza, psicóloga clínica de ActionAid, confirma que la epidemia ha alterado también el acompañamiento psicosocial que la organización ofrece a las comunidades. «Antes del ébola, la gente podía reunirse y podíamos organizar sesiones de terapia grupal que permitían a las mujeres hablar abiertamente. Pero hoy esas reuniones están limitadas», explica. A ello se suma un clima de desinformación que complica aún más la respuesta: «algunas personas siguen creyendo que esta enfermedad no es real, y que es una forma de que las organizaciones humanitarias recauden dinero», denuncia Esther, quien subraya que la escasez de equipos de protección deja a las comunidades más expuestas al contagio.

Por eso la ONG está llevando a cabo jornadas de sensibilización entre las personas a las que apoya para frenar la expansión y acudir a los servicios sanitarios cuanto antes. Es el caso de Chance, que tuvo que huir de su localidad en 2018 a causa de la guerra y, desde entonces, ha reconstruido su vida criando a su hija con el apoyo económico y formación para montar un pequeño negocio de venta de harina de maíz.  Sin embargo, la aparición del ébola ha traído consigo un nuevo miedo, alimentado por los rumores: «Llevo un tiempo teniendo mucho miedo al ébola; hay muchas informaciones sobre lo que el ébola puede hacer a los niños, y por eso tengo tanto miedo», cuenta. Como muchas otras mujeres desplazadas por el conflicto, Chance ha tenido que sumar el miedo a la epidemia a una vulnerabilidad que ya arrastraba. «Solo después de la sesión de sensibilización de hoy he llegado a aceptar que el ébola es una enfermedad real».

Una emergencia dentro de la emergencia

ActionAid denuncia que no hay suficientes recursos para una epidemia que golpea un territorio ya marcado por el conflicto, y que “las mujeres están pagando un precio adicional que rara vez se cuantifica en los partes epidemiológicos”. La organización mantiene sobre el terreno espacios de encuentro y sensibilización para mujeres, pero advierte de que el material (geles hidroalcohólicos, mascarillas, productos desinfectantes) sigue siendo insuficiente para sostener esta respuesta a la escala que la crisis exige.

La ONG hace un llamamiento a reforzar el apoyo internacional para que la lucha contra el ébola no invisibilice la violencia que sufren las mujeres en las comunidades más afectadas.

Sobre ActionAid

ActionAid es una organización feminista internacional que trabaja por la justicia social, la igualdad de género y la erradicación de la pobreza en más de 70 países. En la República Democrática del Congo, ActionAid combina la respuesta de emergencia ante el brote de ébola con programas de apoyo a supervivientes de violencia de género y de conflicto armado, y con iniciativas de autonomía económica para mujeres.

Para más información, gestión de entrevistas y acceso a material audiovisual (entrevistas e imágenes) :

Eva Macías Agüera. Comunicación y Redes Sociales ActionAid. Teléfono: (+34) 639785267. [email protected]  

*Nota: ActionAid dispone de material audiovisual -entrevistas e imágenes- a disposición de los medios que lo soliciten.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.