Aragón es una comunidad con una fuerte dualidad, por una parte una capital hipertrofiada (Zaragoza) y por otra un entorno rural que se siente crónicamente olvidado, donde el discurso de Vox cala fácilmente, ya que no necesita ofrecer «soluciones reales» (vivienda, sanidad), sino «culpables fáciles».
Vox ha sabido capitalizar la frustración del campo aragonés frente a las normativas europeas o la agenda climática, presentándose como el «valiente» que grita contra el sistema, aunque no proponga alternativas estructurales, y eso cala en la España vaciada, pues la falta de servicios junto al miedo a perder «lo poco que se tiene»se canaliza hacia el rechazo al inmigrante o al «pobre que cobra ayudas», desviando la atención de la falta de inversión pública real.
Vox apela a la rabia y la frustración. En las últimas convocatorias en Aragón, hemos observado cómo este mensaje penetra en cinturones industriales y barrios trabajadores de Zaragoza (como Las Fuentes o Delicias), legitimando prejuicios, permitiendo «decir en alto lo que antes daba vergüenza». En Aragón, esto ha afectado directamente al consenso sobre la violencia de género y los derechos LGTBI, rompiendo acuerdos históricos en las instituciones aragonesas.
Mientras que la izquierda, desunida y enfrentada entre ellos, mirándose de reojo, sigue sin «pisar el suelo», perdiéndose en «palabras llenas de contenido pero carentes de acción, Vox ofrece una identidad simplificada. No cuestiona a los grandes tenedores de tierras en Aragón, sino a quien «limpia, cuida o sobrevive».
Simplificando podemos considerar que involuntariamente la izquierda es el motor del avance de la derecha radical, como se expresa en este cuadro:
| Debilidad de la Izquierda en Aragón | Consecuencia Electoral |
| Fraccionamiento: Multiplicidad de siglas (CHA, Podemos, IU, Sumar). | Dispersión del voto y pérdida de escaños por la Ley D’Hondt. |
| Abstracción: Discursos teóricos que no conectan con la precariedad. | Trasvase de votos de barrios humildes hacia la abstención o Vox. |
| Falta de Unidad Real: «Equilibrios internos» y falta de una «alternativa creíble». | Percepción de inestabilidad en lugar de proyectos comunes. |
Analicemos la realidad provincial aragonesa:
Zaragoza
Zaragoza esta rodeada por un cinturón industrial con alta precariedad, y es aqui donde más se nota el fenómeno del «pobre contra el pobre». En barrios históricamente obreros (como Las Fuentes o Torrero), Vox ha crecido absorbiendo el voto de personas que sienten que la izquierda se ha vuelto «elitista» o «teórica»; por ello el mensaje de que «el inmigrante te quita la ayuda» cala por la competencia de recursos en servicios sociales saturados.
Decide tu lector si se cumple la advertencia de que la izquierda no ha sabido «pisar el suelo» urbano, dejando que la rabia ocupe el espacio de la propuesta social.
Huesca
En el Alto Aragón, el discurso de Vox ha penetrado a través de la «legitimación de lo que antes daba vergüenza», especialmente en torno a la caza, el uso del agua y la crítica al ecologismo que llega desde Madrid o Bruselas., junto a ello en una provincia donde el conflicto entre tradición y progreso no se ha resuelto, el rechazo al feminismo puede ser clave en zonas rurales, donde Vox presenta la igualdad como una «imposición urbana» que no entiende la vida en los pueblos. Con este discurso misógino logran capitalizar el voto del sector primario presentándose como los únicos que «gritan» por ellos, aunque no cuestionen a los grandes propietarios de tierras.
Teruel : La batalla por la visibilidad
Teruel es el caso más complejo. Aquí Vox compite con el sentimiento de abandono, pero se enfrenta a opciones localistas (como Aragón Existe), esto le hace modificar su estrategia del odio, y utiliza el miedo a la desaparición de los servicios para señalar a las «autonomías» y al «gasto político» como culpables, mientras la izquierda sufre por su incapacidad de ofrecer una unidad real que no dependa de las directrices de la capital.
Comparativa de Resultados
| Provincia | Fortaleza de Vox | Debilidad de la Izquierda (IU/Sumar/Podemos) |
| Zaragoza | Muy alta en barrios obreros y periferia. | Fragmentación crítica; pérdida de concejales clave. |
| Huesca | Crecimiento en cabeceras de comarca (Monzón, Barbastro). | Dificultad para movilizar el voto joven y rural. |
| Teruel | Discurso centralista que choca con el regionalismo. | Casi testimonial frente al auge de fuerzas locales. |
El análisis de estos resultados nos muestra que el avance en estas tres provincias no es solo mérito de Vox, sino un reflejo del vacío que deja la izquierda. En Aragón, la suma de las fuerzas a la izquierda del PSOE ha caído en picado no por falta de ideas, sino por la desconexión emocional con el votante que tiene miedo.
Si la izquierda en Aragón sigue «mirándose de reojo» (IU frente a Podemos, o Sumar frente a CHA), el mapa seguirá tiñéndose de ese azul oscuro que se alimenta de la frustración. La «unidad real, honesta y valiente» es, matemáticamente, la única forma de que los escaños en las provincias pequeñas (Huesca y Teruel) no se pierdan en favor de la derecha radical por el sistema de reparto. Podríamos por tanto decir que Aragón ha pasado de ser un territorio de pactos moderados a uno donde el discurso del odio tiene cuotas de poder, que se refleja en el desmantelamiento de políticas de memoria democrática o la resistencia a las cuotas de igualdad, la consecuencia: el odio «solo divide y deja a los mismos de siempre mandando».
Si estamos de acuerdo en que el avance de Vox en Aragón no es una anomalía, sino el síntoma de una sociedad precarizada que busca respuestas simples a problemas complejos, y nos planteamos revertir esta tendencia, no basta con «señalar» el racismo o la misoginia; es imperativo que la izquierda aragonesa abandone la burocracia interna y la «mirada de reojo». Que se plantee construir una unidad honesta que baje al barro de los problemas cotidianos (transporte rural, salarios, servicios básicos), para asi sustituir el ruido por esperanza, ofreciendo un proyecto de futuro que no se base en el enfrentamiento del «pobre contra el pobre».Para que la izquierda pueda volver a ser opción mayoritaria en las tres provincias, debe dejar de ser reactiva (solo señalar a Vox) y pasar a ser proactiva.
Vox gana porque ofrece culpables de carne y hueso. La izquierda debe ofrecer soluciones de carne y hueso.
En lo rural: No se puede hablar de «transición ecológica» sin hablar de la rentabilidad de la explotación familiar en el Eje del Ebro o de la falta de pediatras en el Pirineo.
En lo urbano: Menos teoría de género académica y más feminismo de clase, hablando de la conciliación de la cajera del supermercado y de la precariedad de las Kellys en los hoteles de Zaragoza.
Tiene que hacer “Pedagogía Económica” para así desmontar el «Pobre contra Pobre» señalando a los de arriba con datos,en un lenguaje sencillo y comprensibles.de forma que en lugar de decir «neoliberalismo», explique por qué los alquileres en el centro de Zaragoza suben mientras los sueldos en los polígonos están congelados, con discursos en los que se enseñe a sustituir el odio al inmigrante por la exigencia de impuestos a las grandes fortunas y eléctricas que operan en la comunidad.
Esto es fácil de decir, pero mientras IU, Sumar y el resto de fuerzas no hablen un solo idioma, no se planteen abordar un programa único en Aragón que haga que los votantes sientan que votan a un bloque sólido de protección social, no a una sopa de letras que se pelea por quién va primero en la lista.
N programa valiente, pues si Vox ha convencido a la gente de que gritar es ser valiente, la izquierda debe demostrar que ser valiente es cuidar,con discursos que planteen que «Valiente es el que defiende la sanidad pública frente a los recortes, no el que insulta al débil».
Puntos Clave para la Acción Política en Aragón
| Área | Acción Directa | Objetivo |
| Vivienda | Regulación de precios en Zaragoza y fomento de vivienda joven en pueblos. | Quitarle a Vox el discurso de la inseguridad ligada a la okupación. |
| Servicios Rurales | Blindaje por ley de escuelas y consultorios con menos de «X» habitantes. | Frenar la sensación de abandono que alimenta a la extrema derecha. |
| Identidad | Un aragonesismo inclusivo, social y de servicios públicos | Evitar que el patriotismo sea solo «banderas y exclusión». |
Vox apela al miedo, y la única forma de derrotar al miedo no es con la razón pura, sino con la esperanza. La izquierda aragonesa necesita un relato que ilusione, que hable de una «casa común» donde nadie sobre y donde el futuro no dé miedo porque estamos juntos.


