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España

Bienvenido, Mr. Botín

Fuentes: Rebelión

La siguiente historia nos llevó, avergonzados, a Google, a los 2:10′ de Bienvenido Mr. Marshall. Americanos, que recomendamos. «Pues sí señor, érase una vez un pueblo español, un pueblo cualquiera», un pequeño y tranquilo pueblo, que llamaremos Santander, en el que nunca pasaba nada, hasta que un día su alcalde y otros se doblegaron sumisos […]

La siguiente historia nos llevó, avergonzados, a Google, a los 2:10′ de Bienvenido Mr. Marshall. Americanos, que recomendamos.

«Pues sí señor, érase una vez un pueblo español, un pueblo cualquiera», un pequeño y tranquilo pueblo, que llamaremos Santander, en el que nunca pasaba nada, hasta que un día su alcalde y otros se doblegaron sumisos al fútil proyecto económico-financiero de reconstrucción cultural ideado por el preboste, regalando/ocupando/deteriorando el mejor territorio común, proyecto que, falseado por los altavoces de la libertad de prensa -no de la de expresión/información-, excitó la gratitud de gente, no sabemos cuanta, que, solícita, quiso rendir pleitesía al benefactor. Fiesta, desfiles, cohetes y música.

Al tiempo, otra gente, extrarradio del sistema, sí sabemos cuantos, tras constatar la ausencia de información objetiva, de recias organizaciones sociales, de una buena y respetada legislación que actuase como trinchera frente al poder venal, se salió de la hilera con la ambiciosa/ilusa idea de defender el territorio… y su dignidad.

Lo hacía frente a un poder que, acatado como absoluto, marcó el territorio y, en el mejor sitio, colocó un túmulo, una pirámide con un nombre, Botín, señalando quién manda; las prisas iniciales y la nula información vedaron la posibilidad de participar y la falta de ordenación general y del Frente Marítimo impidieron valorar una grave ofensa: que en lugar tan hermoso y público del centro del Muelle el peor poder financiero plantara una pesadilla y, desde ella, aún peor, pretendiera difundir su nefasta «cultura».

Como en todas las historias, hay los antecedentes. El 31/07/2010, hace más de seis años, cuando el único uso permitido allí era el portuario-comercial y, «con objeto de no interferir las vistas de la Bahía«, el Plan Especial prohibía edificar donde hoy apabulla el Centro, El Diario Montañés llenaba seis páginas, incluida la primera, alardeando que, precisamente allí, «Botín construirá un centro cultural (…)» y «ocupará el actual aparcamiento del ferry«; ¡ay, la hemeroteca!

En aquel lugar, entonces atracaban barcos, maniobraban ferrys, no se podía construir nada,… hasta que ilegalidades hilvanadas para las Administraciones por el arquitecto Arnaiz, «conseguidor» de cámara, corrupción política, pisoteo del Estado de Derecho,… y el candoroso silencio de la Ciudad generaron el atropello que no nos deja otra opción que, pese a molestar a mandamases, bienpensantes y buenistas, cumplir con la obligación de enfrentarnos al latrocinio con las armas que tengamos.

Hace siete años explicaba el periódico que «la Fundación Botín gestionará el espacio y asumirá sus costes pero con propiedad del puerto» ¡Cuánta desfachatez!, ¿Ya lo habían pactado? Ahora, en ese mismo periódico, decenas de páginas de turiferarios diversos afirman que el Centro destaca por su «sostenibilidad«, «ser un edificio privado para uso público«, «infraestructura tolerante«, «exento de monumentalidad«, «uno de esos edificios donde convive lo sagrado con lo profano«,…, exigiéndonos santiguarnos, quizás, al ir al «sagrado» lugar, sostenible/pequeño, y agradecer que se abra al público.

No coincidimos con tan «culta» visión y, digan lo que digan los Supremos Tribunales y sus Fiscales, el Centro es impunidad galopando sobre ilegalidad rampante. Fomento, Gobierno regional y Ayuntamiento intentaron crear la apariencia de que, en un lugar en que no se podía construir nada y no era «cultural«, el catafalco/pirámide es legal, pero lo sentimos mucho y nosotros denunciamos, pues las hay, gruesas ilegalidades:

1. Sin la corrupción de oscuros pactos previos no era posible que, el 31/07/2010, «el periódico» supiera qué se iba a construir en el Muelle Albareda y de quien iba a ser.

2. Ese Muelle esencial tenía un uso portuario-comercial y no se podía construir nada en él.

3. Algunos lo explican así: bueno, no huele nada bien, pero habrán cambiado las normas y estará legalizado, me tapo la nariz, miro hacia otro lado y aguanto. Pues bien, ni siquiera es así, no lo han legalizado y es una chapuza que apesta a corrupción.

4. Todo al tiempo -ilegal/imposible y evidencia de que Fomento, Gobierno regional, Ayuntamiento y… Fundación tenían un corrupto acuerdo previo-, han cambiado los viejos usos portuarios y urbanísticos por los exigidos por la Fundación el 31/07/2010 para hacer «su obra».

5. Las dos Modificaciones (portuaria y urbanística) se han tramitado, sin intervención formal de la Fundación, por Leopoldo Arnaiz Eguren, el mismo «conseguidor» que usó el Banco Santander en su irregular Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, Madrid. ¿Quién le contrató? ¿Qué instrucciones le dio? ¿Las tres Administraciones?

6. El mismo día -13/04/2012- que se publicaba en el BOC el cambio de usos, Botín solicitaba la ocupación del suelo -la concesión- y presentaba un detallado proyecto y mucha documentación adaptada a lo aprobado. ¡Imposible sin pactos previos!

7. En días, la Autoridad Portuaria, sin información ni participación, ni concurso de ideas, ni confrontación del proyecto con la realidad, ni concurrencia con otros posibles interesados, examinó, dio el visto bueno y autorizó la lujosa concesión demanial.

8. Aquellos mismos días informaban los medios que la familia Botín ocultaba al Fisco, en Suiza desde la guerra (in)civil, 2.000 sucios millones de euros, razón legal bastante para que no la fuera otorgada la concesión, también sabíamos cosas de un cuadro de Picasso, ocultaciones de su participación en Bankinter, ilegalidades en la Ciudad Financiera,… ¿Esta gente nos quiere transmitir «su cultura»?

Etc., etc., etc.

En día de tanto festejo y alegría, si algún medio, imposible cosa, publicara nuestra opinión discrepante, sería una gran noticia para democracia pues, si hubiera cualquier falsedad en ella, lo podrían denunciar y exigir público castigo para nosotros.

Mientras tanto, con humor negro y por un rato, con Luis García Berlanga nos sumamos al candoroso/sumiso canto del pequeño pueblo: ¡¡¡Bienvenido, Mr. Botín!!!

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.