Recomiendo:
0

Comentarios bipartidistas sobre el caso Monedero

Fuentes: Rebelión

Se parecen como dos gotas de agua nada cristalinas. Son, siguen siendo, las dos grandes patas (no las únicas) de un Régimen en descomposición acelerada. No estoy en condiciones de decir nada nuevo sobre la situación fiscal de Juan Carlos Monedero. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de sus ingresos y pagos de impuestos? Salvo […]

Se parecen como dos gotas de agua nada cristalinas. Son, siguen siendo, las dos grandes patas (no las únicas) de un Régimen en descomposición acelerada.

No estoy en condiciones de decir nada nuevo sobre la situación fiscal de Juan Carlos Monedero. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de sus ingresos y pagos de impuestos? Salvo error por mi parte, de la recepción en 2013 o 2014, por trabajos realizados para varios países latinoamericanos, de unos 425.000 euros. Monedero pagó impuestos por ello, no ubicó sus ingresos en ningún paraíso fiscal. No habló por ejemplo con Joan Antoni Sánchez Carreté, el asesor fiscal personal de la familia Pujol-Ferrusola que de esto sabe un montón. Mal asesorado, muy mal asesorado, Monedero pudo haber cometido un error fiscal. A finales de enero presentó una contribución complementaria a Hacienda. De unos 200 mil euros. En el momento en que escribo no hay nada más.

¿Se pueden apuntar críticas? Por supuesto que sí. ¿Tienen todas ellas sabor y perspectiva de derecha extrema alojada en alguna de sus cavernas sin luz? Por supuesto que no. ¿Debería Monedero hablar con la máxima claridad y sin cubrirse en ninguna campaña crítica diseñada contra él y su formación de la que nadie a estas alturas debería dudar? Por supuesto también.

Ahora bien, lo anterior no es obstáculo para que situemos lo sucedido en sus justas dimensiones. Se está hablando de 425.000 euros y de un porcentaje adecuado del 52%. Pongamos, calculo sin precisión, de unos 215.000 euros en lugar de los 70 mil o más que Monedero cotizó en su día (y que ahora se ha incrementado con los 200 mil euros de la declaración complementaria de la que hablábamos).

¿Qué comentarios se han hecho sobre lo sucedido? Me vienen dos a la memoria. Ha habido más, incluso peores.

Uno, no cito su nombre, del responsable parlamentario del PP en el Congreso de Diputados, uno de los políticos institucionales más chulescos y más de extrema derecha extrema. Resumiendo su «reflexión-agresión»: «¿quién se cree esos 425 mil euros de gobiernos chavistas como pago de trabajos de asesoría económica? El señor Monedero en estos temas no sabe hacer la O con un canuto. Tal cual o muy similar. Pero, ¿quién no sabe hacer la O con canuto o sin él en economía y en mil otros temas? ¿Cómo se puede admitir ese tono de descalificación perdonavidas?

El comentario de uno de los responsables de ese PSOE renovado, que echa para tras, es casi peor siendo difícil: lo sucedido a Monedero, ha dicho, es su caso Bárcenas. ¡El caso Bárcenas! Miente, sabe que miente y extiende la porquería todo lo que puede. Algo queda. Sé que les recuerda a alguien.

Definitivamente, como probablemente diría un gran filósofo, lógico, traductor y comunista que nos dejó hace unos treinta años: nadie está libre de errores, que desde luego hay que corregir, pero hay hunos1 y hunos2 que son capaces de ver una pajita (que no pretende disculparse) en el ojo de los otros y se muestran incapaces de darse cuenta (o se dan cuenta sin que les importe una nariz) del inmenso, sucio y vomitivo pajar que tienen en el suyo. Y desde hace muchos, muchos años.

Es tarea nuestra ayudarles a que se den cuenta de ello.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.