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Furibundos comentarios a un articulo sobre Ingrid Betancourt

El encanto desencanta

Fuentes: Rebelión

La Operación Jaque fue un golpe a la diplomacia francesa. Negociando con las FARC, el presidente Sarkozy tenía planeado ser el centro de la liberación de Ingrid Betancourt. Para ello había apostado a los contactos que con esa guerrilla llevaba Noel Saez, ex cónsul en Colombia y oficial del servicio de contrainteligencia exterior francés, DGSE. […]

La Operación Jaque fue un golpe a la diplomacia francesa. Negociando con las FARC, el presidente Sarkozy tenía planeado ser el centro de la liberación de Ingrid Betancourt. Para ello había apostado a los contactos que con esa guerrilla llevaba Noel Saez, ex cónsul en Colombia y oficial del servicio de contrainteligencia exterior francés, DGSE. Bogotá y Washington utilizaron desde siempre la información que a conciencia les entregaba Saez, y prepararon el rescate a su manera.

A Sarkozy le quedó la nada despreciable oportunidad de traer inmediatamente a la ex rehén por Paris. La casi totalidad de medios informativos colaboraron a fondo en el show. Esperaba, Sarkozy, levantar el bajísimo nivel de popularidad que tenía en esos momentos: 39%; y que más ciudadanos creyeran en su gobierno, pues 8 de cada diez franceses desconfiaban. Nada. Ingrid no hizo mover un ápice las estadísticas. Fue demostración de que la gran mayoría estaba por la liberación, pero la solución de sus problemas era primera: 4.5 millones desempleados, otros tantos con empleo precario, y multiplicación de limosneros por doquier.

Como por acto de magia, Ingrid se evaporizó de los medios de prensa. Fue después de la actividad que se le organizó el 20 de julio, día de la independencia colombiana de la Corona española. Frente a la Torre Eiffel le festejaron a lo grande su liberación. Reapareció a fines de agosto, pero sin la parafernalia habitual. Es que el primero de septiembre iba a ser recibida por el Papa de Roma.

El principal diario de Francia, Le Figaro , de la derecha, publicó un articulo el 28 de agosto. Era sobre las vacaciones de Ingrid y su familia en un país poco conocido: Seychelles. Este archipiélago queda en el Océano Indico, al noreste de Madagascar, y vive de los millonarios excéntricos que lo visitan.

El diario cuenta que Ingrid salió hacia allá luego de permanecer, con toda su familia, en la suite de uno de los cinco «hotel-palacio» que tiene Paris, el Raphael. Ahí estaba desde el 4 de julio. Con la partida, sigue diciendo Le Figaro , el grupo también dejaba las comidas casi diarias en el Fouquet’s, súper lujoso restaurante donde Sarkozy celebró su triunfo presidencial.

El 21 de julio tomaron el avión para Seychelles. » En sus maletas llevaba un vestuario completo ofrecido, en toda discreción, por una creadora francesa. Un maletín [vanity] con una colección de deliciosas cremas, regalo de un fabricante de cosméticos de última gama. La marca hasta dudó, preguntándose si ese «gesto» no era «un poco frívolo».»

Ingrid iba invitada por el presidente de Seychelles. En ese país nació la hija de Ingrid, cuando su ex esposo estaba asignado ahí como diplomático. Los primeros quince días estuvieron » en una de las treinta villas del lujoso Hotel Maia, ubicado en una península privada [donde] los masajes son tan buenos como el simple placer de enrollarse en una toalla de baño inmaculada «. Luego pasaron otra quincena en » una casa que le fue prestada, en un exclusivo lugar de cinco estrellas «.

Tiene su importancia el mencionar este articulo*, digno de una revista «people». No tanto para saber cómo ha vivido y vive Ingrid Betancourt, como por las reacciones de los lectores. Hasta el 2 de septiembre, en la mañana, 72 personas se habían pronunciado en la página web del diario. De ellas, 62 estaban en contra del texto y enardecidos con la ex rehén. Además, al leerlas se puede visualizar la situación social en Francia. Aquí están algunos de los comentarios:

– ¡Vale la pena pasar seis años como rehén y salir llena de salud!

– Qué indecencia: en el hotel-palacio parisino, en la lujosa villa en Seychelles, su gran armario. Bueno señora, todo a costa del dinero del Estado, o sea con mi dinero. Y yo que trabajo tanto, hace dos años no voy de vacaciones.

– Saber que ella se va con sus pobres hijitos adorados a pasar un mes de vacaciones en Seychelles, mientras que el 45% de franceses no pueden ir de vacaciones. Que el gobierno se ocupe de los franceses, del poder de compra, del empleo no precario, etc. En nuestro país una familia de 4 personas con un salario mensual de 2 mil euros paga impuestos, y quien vive así?? Sarko, deja de darle todo a los ricos!!

– Me pregunto si la autora del articulo sabe del daño que le hace a la señora Betancourt contando su comida en Fouquet’s, la estadía en el hotel-palacio Raphael, el guardarropa repleto de cremas de belleza de lujo, en momentos que más y más personas están furiosas con este escándalo mediático.

– Que ella saboreé, pero sobretodo que no nos cansen más con las aventuras de esta franco-colombiana. Existen muchos franco-franceses que sufren, y no más lejos que a las afueras de Paris.

– Y los que liberaron al mismo tiempo que ella, ¿no son presentables para cenar en el Fouquet’s, para dormir en el Raphael?

– Gracias Sarko por los colombianos. ¿Usted ha considerado un instante cómo el estilo de vida y la manera de ser de esta mujer es recibido por el colombiano medio, que tiene un salario mínimo de 160 euros?

– Se debe decir que su mediatización la hace ganar mucho dinero y que los bobos aplauden a dos manos. ¿Es que ella piensa en sus antiguos compañeros de infortunio, los que no tienen a un súper Sarko que los decore y ponga a su disposición avión, carro, seguridad, etc.? ¿Por qué ella no está apresurada por volver a «su país»? ¿Es que allá no quieren de ella? ¿O es que ella prefiere la fastuosidad de Sarko?

– De corajuda víctima de secuestradores sin fe ni ley, ella se ha vuelto una «burguesa» (¿un defecto?) que vive del dinero de los franceses, privando a nuestros pobres ciudadanos de sus justas ayudas sociales.

– Soy como muchos de los lectores: estoy cansada de escuchar hablar de alguien que sólo es francesa por matrimonio. Yo pienso que ella sabe que en Colombia no la esperan con los brazos abiertos, ellos saben cómo es ella.

– Estamos esperando impacientemente el último episodio de esta novela: ¡Betancourt se largó definitivamente a Colombia!

– Para que llegue el «se fue a Colombia», vamos a tener que esperar mucho. Ese ya no es un territorio para sus dimensiones.

– Tengo un sueño: Carla Bruni-Sarkozy huye con el esposo de Ingrid, pero el avión se les cae. Entonces Sarkozy se casa con Ingrid… ¿La vida no es bella así?

(*) Premier été de liberté pour Ingrid Betancourt. Anne-Charlotte De Langhe. Le Figaro , Paris, 28 de agosto, 2008.

Hernando Calvo Ospina. Colaborador de Le Monde Diplomatique . Autor, entre otros: «Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado». Akal-Foca, Madrid 2008.

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