Juan Cuatrecasas, presidente de la Asociación Infancia Robada (Anir), no duda de que ha sido el Vaticano quien ha forzado a la Conferencia Episcopal a llegar a un acuerdo con el Gobierno español sobre la reparación a las víctimas de abusos en la Iglesia. Se muestra optimista sobre su aplicación.
Juan Cuatrecasas atiende a NAIZ tras el encuentro que una representación de las víctimas ha mantenido este viernes en el palacio de la Moncloa con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en el que han conocido detalles del acuerdo que busca repararlas.

Tras el encuentro mantenido en Moncloa, ¿cómo valora el acuerdo?
Tal como está planteado, me parece muy positivo. Luego habrá que ver el desarrollo, obviamente. Creo que el convenio marco entre Iglesia, Estado y Defensor del Pueblo se va a firmar esta misma semana que viene.
La previsión es empezar a mover la máquina a partir del mes de febrero más o menos. Como tema destacado de la reunión con el presidente Pedro Sánchez, diría que ha sido mi pregunta sobre si las víctimas fallecidas, sus familias, van a tener derecho a una indemnización, y la respuesta ha sido que sí. Cuando hablo de víctimas fallecidas, me refiero fundamentalmente a víctimas que antes de fallecer hubiesen denunciado el hecho.
Entiendo que si hay alguna que no lo hubiera denunciado, pero sus familias pueden acreditar de alguna forma que era víctima, también. Respecto al baremo de la indemnización, lo va a fijar el Defensor del Pueblo en todo caso. Nos han dicho que siempre va a ser superior a los baremos que estaba barajando el Plan Priva de la Conferencia Episcopal.
Usted ha sido muy crítico con la actitud de la Iglesia española, ¿confía en la jerarquía eclesial?
Lo que ha trascendido, que ellos lo están negando, es que el Vaticano ha tenido mucho que ver en este acuerdo, porque si hubiese sido por la Conferencia Episcopal, probablemente no se hubiese llegado a un acuerdo.
La jerarquía eclesiástica española, con alguna excepción, está formada por obispos negacionistas o que han encubierto delitos de este tema, como puede ser el propio Mario Iceta, que sabéis que estuvo en Bilbao, que ahora está en Burgos y que en el caso Gaztelueta, en concreto, fue un auténtico encubridor.
¿Cree que este acuerdo viene un poco forzado por el Vaticano?
No es que lo crea, es que, vamos, prácticamente lo tengo confirmado. He estado hace poco en Roma y lo tengo confirmado, que ha sido el Vaticano el que ha dado el empuje final, porque si no hubiese sido por el Vaticano no se hubiese llegado probablemente a ningún acuerdo.
¿Percibe alguna diferencia entre la cúpula episcopal española? ¿Entre los obispos vascos?
Fundamentalmente en el caso del obispo de Bilbao, Joseba Segura, sí. De hecho, el jueves mismo salió en una entrevista diciendo básicamente lo que yo había dicho, no creo que me haya copiado. Segura ha sido junto con el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, el único que ha hecho un acto público de reconocimiento. Ya sé que puede parecer poca cosa, pero por lo menos lo ha hecho y siempre ha estado muy cerca de nosotros. Por ejemplo, nos dejó un espacio para hacer la exposición ‘Shame’, en el Museo Diocesano, en Atxuri.
Él, Joseba Segura, ha tenido un criterio muy por encima de el del resto de obispos, ya digo con Cobo y no sé si se me olvida alguno más, probablemente el de Teruel, pero creo que que sí, que ha mostrado otra actitud.
¿Le preocupa que un cambio político en el Estado español pueda volver a llevarlas al ostracismo?
En parte, me preocupa, ahora bien, espero que la gente se dé cuenta. No porque sea Pedro Sánchez, estoy hablando de todos los partidos que sustentan al Gobierno. No es un tema de izquierdas o derechas, es un tema de qué derecha tenemos y qué izquierda, porque no hablo ya desde un plano ideológico, hablo desde un plano pragmático. La imagen que están dando últimamente el Partido Popular y Vox, bueno, Vox ni lo cuento, vamos, es de total incapacidad para resolver problemas como este. Es un partido sin rumbo.
Creo que esa unión que hay entre el PSOE, EH Bildu, ERC, Sumar, PNV… está sacando adelante medidas que afectan a toda la gente, medidas sociales. La gente, al final, se tiene que dar cuenta que si en este país hay avances sociales es gracias a ese conglomerado de partidos.
Las asociaciones de víctimas han hablado de indemnizaciones económicas, pero también de otras iniciativas que sirvan de reparación, ¿a qué se refieren?
Una de ellas es la inclusión en el Sistema Nacional de Salud de terapias gratuitas para todas, incluyendo a otros ámbitos, por ejemplo víctimas de pedofilia. También medidas contra la exclusión social, laboral, educativa de víctimas de pedofilia y, desde luego, la protección de oficio por parte de la Fiscalía de los casos que hay, incluyendo el de mi hijo, de incluso con sentencias penales en firme; que el pederasta y sus satélites se dediquen todavía a insultar, a faltar al respeto y a decir poco más o menos que se lo ha inventado cuando hay una sentencia firme…
La Fiscalía debería de actuar ya de oficio contra toda esta gente que yo los desconsidero unos terroristas sociales.
Hay muchas víctimas que han desistido tras décadas de olvido, ¿es posible repararlas?
Entiendo que cuando no hay justicia, no la hay, pero sí verdad. Y la verdad, como se ha estado poniendo en evidencia durante tantas décadas con testimonios de abusos, ayuda a a sanar. Por eso, quiero hacer un llamamiento y entiendo que, si siempre he dicho que las víctimas no cuentan cuando quieren sino cuando pueden, que hagan un esfuerzo. Porque igual que dije cuando el informe del Defensor del Pueblo, porque consideré que era una forma de dejar registro de su caso, que ahora viene muy bien, es ahora o nunca, se tienen que armar de valor, incluso con un informe facultativo si hace falta, y contarlo, porque contar sana.


