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Entrevista a Joaquín Miras Albarrán sobre Praxis política y Estado republicano. Crítica del republicanismo liberal

«Explicar conductas complejas, como el lenguaje, por estructuras innatas recuerda la premisa de un alma que dirige los procesos mentales humanos»

Fuentes: Rebelión

Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aquí publicadas, Joaquín Miras Albarrán es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la política y Praxis política y Estado republicano.    *** Seguimos en la segunda parte del libro: «La República es una cultura común de vida. Crítica del republicanismo […]

Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aquí publicadas, Joaquín Miras Albarrán es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la política y Praxis política y Estado republicano. 

 

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Seguimos en la segunda parte del libro: «La República es una cultura común de vida. Crítica del republicanismo liberal». Recuerdo a los lectores que está dividida en seis capítulos y un apartado de conclusiones. El primero de estos seis capítulos se titula: «Tres republicanismos y sus momentos históricos». En él seguimos situados, en la página 88. Antes de proseguir, me desvío una vez más, me salgo un poco de nuestro tema.

Has escrito también una nota sobre lenguaje y filosofía del lenguaje en Espai Marx que a mí me ha interesado mucho. No hemos hablado mucho de estos asuntos, pero son relevantes, política y filosóficamente. Copio tu texto, si me permites, y te voy haciendo alguna pregunta. Tu texto y mis dudas querido Joaquín:

«Nuevamente el lenguaje es visto como un instrumento de comprensión del mundo. Esto es neokantiano-cartesiano. Saussure era un neokantiano, desde luego. El lenguaje es un sistema o estructura y el significado de cada elemento surge como función de su relación con el resto de la estructura -«arbitrariedad del signo»- y conocemos a partir de él».

¿El lenguaje no es también eso aunque no sea únicamente eso? Por lo demás, en esa concepción que comentas críticamente no se niega la relación lenguaje-mundo. No parece que se defienda un lenguaje previo al mundo y no contaminado por él. 

Trataré de situar brevemente la evolución del debate sobre el lenguaje durante el último siglo, y para ello tendré que referirme también a la evolución de la psicología, que ha centrado una buena parte de su actividad en su estudio.

Adelante, aunque la tarea no parece breve ni fácil. 

Como otras funciones mentales superiores, el lenguaje ha pasado a ser objeto de investigación formal en el campo de la psicología y en el de la lingüística a partir del siglo XIX. Desde entonces hasta la actualidad, las diferentes corrientes teóricas han tratado de dar explicación al origen de los procesos mentales, y al del lenguaje, básicamente mediante dos modelos, que a su vez han generado diversas escuelas lingüísticas e infinidad de escuelas psicológicas, no siempre bien avenidas entre sí:

1) La explicación del funcionamiento mental del ser humano puede reducirse a respuestas fisiológicas. Es el clásico esquema estímulo-respuesta. El sujeto responde a las condiciones del entorno de forma automática, reflejo condicionado, condicionamiento clásico…características anatómicas, fisiológicas… aprendizaje por estímulo y respuesta. Fieles a esta línea de pensamiento han sido la reflexología rusa y el conductismo norteamericano

2) El sujeto dispone de una mente que le permite enfrentarse al medio en el que vive de una forma «activa». En este modelo explicativo se enmarcarían diversas (y a veces opuestas en otros ámbitos) líneas de pensamiento, que tienen en común la contemplación del ser humano como un sujeto que se enfrenta al mundo (un mundo que existe tal como es, al margen de la existencia humana) y sobre el que el sujeto interacciona, del que el sujeto se apropia .

Son muchas las corrientes lingüísticas y psicológicas que han desarrollado sus investigaciones bajo estas premisas.

Vale, de acuerdo. Algún ejemplo. 

Uno de los ejemplos más conocidos del siglo XX son las teorías de la computación, las teorías que comparan el cerebro humano a un ordenador que procesa internamente la información que recibe del exterior y la devuelve de nuevo afuera elaborada. La mente sería una capacidad, consecuencia de elementos innatos, prexistentes, que permitirían al individuo conocer el mundo exterior e interaccionar con las otras personas comunicándose con ellas. El lenguaje, según esta concepción, sería una facultad o función innata, universal, mediante las que todo individuo podría realizar esos dos cometidos.

¿Las teorías de Noam Chomsky, maestro de muchos de nosotros, donde estarían situadas? 

En lo que hace, en concreto, al modelo más habitual asumido hasta ahora por las corrientes mayoritarias en la lingüística, el de Noam Chomsky, la lingüística generativa, éste se incluye en el segundo subgrupo de teorías lingüísticas que he presentado. Por cierto, que en el número de enero de 2017 de la revista Investigación y ciencia, que es la edición española de Scientific American, se publica un artículo cuyo título es «Hacia una nueva teoría del lenguaje» -pp. 75 a 79- y cuya entradilla destacada es «la teoría de Chomsky se desmorona»..

Me has hablado de él, se me escapó. Nos comentas algo de él por favor, aunque sea brevemente.

 Los autores son reputados, Paul Ibbotson, de la Universidad abierta de Inglaterra, y Michael Tomasello, codirector del Max Planck Institute de antropología evolutiva, una institución «de campanillas»

Su crítica, los curriculums (o curricula) no son suficientes como sabes bien.

 La crítica va contra la teoría innatista cuyo exponente máximo es Chomsky, que vienen a considerar un fórceps que ha ahogado la creatividad investigativa. La teoría de que nuestro cerebro nace equipado con una plantilla predefinida de manera universal, una gramática de gramáticas universal, que posibilita adquirir las gramáticas particulares, que serían en todo caso, variantes concretas de ese modelo universal inclusivo. La argumentación se basa en que los estudios empíricos de lenguas nuevas, apartadas de los patrones sintácticos habituales -indoeuropeos-, refutan la teoría chomskiana. La diversidad de pautas y reglas de las lenguas concretas que se estudian no es reductible a una base común universal preexistente.   

Gracias, lo leeré con atención. Estábamos en los dos modelos. 

Los dos modelos teóricos a los que me he referido tienen en común serias dificultades para dar una explicación suficiente del origen de las funciones mentales superiores:

En el primero, si se reduce la explicación de la conducta humana a meros reflejos fisiológicos en respuesta a estímulos externos, que se puede aplicar por igual a los animales y a los humanos, ¿cómo se explica la existencia de formas de actividad inteligentes como la función simbólica que requiere el lenguaje, por ejemplo, tan específicamente humana?

Por otro lado, en el segundo modelo, si la mente humana es un sistema dotado de la capacidad para el lenguaje (llámese a ese sistema «computadora» o «mente/cerebro»), ¿qué estructuras universales innatas son esas? ¿cómo surgen, de qué depende su génesis, dónde se encuentran localizadas esas estructuras? La respuesta a estas preguntas remite a las Neurociencias. Una vez hemos remitido la explicación sobre la génesis del lenguaje a elementos fisiológicos, no hemos hecho otra cosa que posponer su explicación, no hemos hecho otra cosa que pasarla a las neurociencias. Podemos seguir ese viaje posponiendo todavía más la explicación y remitiéndola a la genética ¿Qué genes exactamente dan lugar al nacimiento y desarrollo del lenguaje en una persona?

Se entiende tu crítica. 

Remitir la explicación de conductas inteligentes complejas, como el lenguaje, a estructuras innatas recuerda a la vieja premisa filosófica de la existencia de un alma que dirige los procesos mentales de los seres humanos y a sus limitaciones para dar cuenta de la localización exacta de ese alma.

Está muy bien visto lo que acabas de indicar. 

Aparentemente ese tipo de explicación nos sirve para explicar cómo es posible que el ser humano carente de todo conocimiento sobre lenguaje pueda saber que hay algo que es lenguaje, no ruido, y sepa interactuar con las personas de su medio y aprender el uso lingüístico. Esta es la ganancia que proporcionaba ya la teoría platónica de la reminiscencia, según la cual el alma de todo ser humano venía provista de un saber adquirido en una vida anterior, pero del que había perdido la memoria. Como el ser humano venía al mundo dotado ya de un saber, era capaz de saber discernir que algo era lengua, o era capaz de realizar operaciones matemáticas.

No estrictamente operaciones matemáticas, están hablando del Menón, pero se entiende lo que señalas. 

Había adquirido previamente ese saber en otra vida y ahora lo poseía de forma innata gracias a esa vida anterior. Las preguntas quedaban sin responder, verdaderamente. Es lo que ocurre con las explicaciones de las neurociencias; muestran lo que ya sabíamos sin ellas, que cuando se habla se ponen en actividad esta o aquella parte del cerebro. La misma relación fija entre áreas del cerebro y funciones superiores entra en crisis, cuando, por ejemplo, y como me parece que comenté en esta entrevista, psicólogos de la universidad Miguel Hernández nos cuentan en Radio 2, emisora de música, de RNE, de un ciego de nacimiento que a los cuarenta años recupera la vista. Esta persona consigue interpretar activamente desde su cerebro, las señales que le llegan desde el nervio óptico utilizando para ello una zona cerebral que sí ha tenido activa durante esos años: la zona cerebral desde la que elaboraba el sonido, el lenguaje, oía música, etc.

Creo que sí, que en su momento hemos hablado de esa entrevista No me acuerdo ahora.

Pablo del Río y Amelia Álvarez (1997:103 MIRAR) han señalado cuatro reduccionismos a los que conduce esta concepción de la psicología humana…

Te interrumpo un momento. Dejémoslo aquí por el momento, continuamos en breve. 

 De acuerdo. Tomo nota, paramos en asuntos reduccionistas.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.