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El autor centra el discurso del Nobel en la "brutal" política exterior estadounidense

Harold Pinter carga contra los «crímenes» de EEUU

Fuentes: Rebelión

La enfermedad le impidió acudir a Estocolmo, pero no ha conseguido hacerle callar. El dramaturgo inglés Harold Pinter, internado desde hace unos días en un hospital de Londres, aprovechó su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura para hacer una feroz denuncia de la política exterior de Estados Unidos, desde la segunda guerra mundial […]

La enfermedad le impidió acudir a Estocolmo, pero no ha conseguido hacerle callar. El dramaturgo inglés Harold Pinter, internado desde hace unos días en un hospital de Londres, aprovechó su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura para hacer una feroz denuncia de la política exterior de Estados Unidos, desde la segunda guerra mundial hasta la invasión de Irak. En la alocución grabada en vídeo el pasado domingo y proyectada ayer ante la Academia Sueca en Estocolmo, Pinter pidió que el presidente americano George Bush y su colaborador, el primer ministro británico Tony Blair, sean juzgados por el Tribunal Penal Internacional de Justicia por haber desencadenado la guerra en Irak. «La invasión de Irak ha sido un acto de bandidismo, un acto patente de terrorismo de Estado, de desacato total al concepto de ley internacional», declaró el autor teatral.

ATAQUE A BUSH Y BLAIR

Vestido de negro, sentado en una silla de ruedas, con las piernas cubiertas con una manta roja, Pinter, que padece desde hace años un cáncer de esófago, y había dejado la cama del hospital para realizar la grabación, sacó fuerzas para preguntar la comunidad internacional «¿cuánta gente tienes que matar para que puedas ser calificado como un asesino y un criminal de guerra?». «Lo justo sería –añadió–, que Bush y Blair sean convocados ante el Tribunal Penal Internacional». Ofreciendo un aspecto muy desmejorado y con la voz ronca, que sólo añadía dramatismo a sus palabras, Pinter atacó la impunidad de Washington a la hora de «manipular el poder mundial» y su «brutal» política exterior. «Los crímenes de Estados Unidos han sido sistemáticos, constantes, atroces, sin remordimientos, pero poca gente ha hablado de ellos», señaló el escritor, quien a modo de simple ejemplo recordó como los rebeldes de la Contra pagados por Estados Unidos combatieron en Nicaragua contra los sandinistas y, más recientemente, como la administración americana organizó la invasión de Irak y la detención de sospechosos en la base de Guantánamo, en Cuba. «Ha habido cientos de miles de muertes en esos países. Pero nadie lo sabrá. Nunca pasó. Incluso mientras estaba pasando, no pasaba. Daba igual. No interesaba». Objetor de conciencia en su juventud, militante contra la proliferación de las armas nucleares desde siempre, el autor de La fiesta de cumpleaños, El portero y Retorno al hogar aludió en alguno de los pasajes de su discurso, que duró 50 minutos, a la literatura en general y a su obra en particular.

OBRA ‘INEXPLICABLE’

Creador prolífico de 29 piezas teatrales y 21 guiones de cine, Pinter dijo «no saber explicar» como surgían sus obras, que según los miembros de la Academia Sueca «restauran los elementos básicos del teatro: un espacio cerrado y un diálogo impredecible, donde la gente está a la merced de cada uno». El editor del Harold Pinter, Stephen Page recogerá en su nombre, el próximo sábado en Estocolmo, de manos del rey Carlos de Suecia, el cheque de 1,05 millones de euros, que es la recompensa del Nobel. Las últimas palabras del autor británico fueron para citar a Pablo Neruda, del que leyó un poema relacionado con la guerra civil española, y para pedir que se luche por recuperar la dignidad del hombre. «Es una obligación para todos definir la verdad real de nuestras vidas y nuestras sociedades», concluyó.

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