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Insuficientes estudios sobre desigualdades por color de la piel en Cuba

Fuentes: IPS

La investigadora María del Carmen Zabala publica sistematización de investigaciones realizadas entre 2008 y 2018.

A pesar del aumento de la visibilidad de las desigualdades por color de la piel en Cuba desde la década de los años 90 del siglo pasado, el país se acerca el final del Decenio Internacional de las Personas Afrodescendientes (2015-2024) de las Naciones Unidas sin un estudio nacional abarcador sobre este tema.

Según una investigación de la profesora María del Carmen Zabala, en el país aún son escasas las investigaciones cuyo principal objetivo sea “el análisis de problemáticas raciales”. Más bien, añade, las desigualdades se constatan al incluir la variable color de la piel en el estudio de otros fenómenos sociales.

Con el título “Los estudios de las desigualdades por color de la piel en Cuba: 2008-2018”, los resultados de la sistematización de Zabala aparecen en el primer número de este año de la revista Estudios del Desarrollo Social: Cuba y América Latina, de la sección cubana de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Con los límites temporales de un decenio en el que se “inicia y desarrolla un proceso de transformaciones económicas y sociales en el país”, el estudio analiza los resultados de 38 trabajos, que incluyen tesis de diploma, maestría y doctorado, informes, artículos, libros y ensayos, así como tres sistematizaciones anteriores.

El esfuerzo se realiza a poco más de un año de la creación del Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial que, con el objetivo de enfrentar prejuicios y actitudes discriminatorias, constituye, según Zabala “una expresión fehaciente del valor que otorga el gobierno cubano al desarrollo humano, la justicia y equidad”.

“Se observan dos tendencias importantes en el período analizado: el estudio de las desigualdades por color de la piel en ámbitos como educación, salud, pobreza y vulnerabilidad, así como el análisis crítico del racismo y la discriminación como procesos articulados a esas desigualdades”, afirma la Doctora en Ciencias Sociales.

Se mantienen brechas de equidad asociadas al color de la piel en diferentes ámbitos de la vida.

Hallazgos de un decenio

Al comparar los resultados con una sistematización anterior, publicada en 2010 por un equipo del Centro de Investigaciones Sociológicas y Psicológicas (Cips), el estudio encontró que se mantienen brechas de equidad asociadas al color de la piel en diferentes ámbitos de la vida.

Las personas negras y mestizas siguen estando menos representadas entre quienes acceden a la educación superior, a puestos de dirección, a las ocupaciones de mayores ingresos, a las asociaciones mixtas y firmas extranjeras y al emergente sector privado de la economía. En tanto, están sobre-representadas en viviendas improvisadas y en habitaciones en cuarterías, así como entre la población en situación de pobreza.

“También persisten o se incrementan prejuicios y discriminación racial, en cuya reproducción influyen de manera recursiva las diferencias en ingresos y condiciones de vida”, asegura Zabala.

Al mismo tiempo, la nueva sistematización revela elementos no constatados en la anterior sobre desigualdades en el ámbito de la salud y que se expresa en mayores índices de mortalidad entre la población no blanca desde la tasa de mortalidad infantil y, con excepción de la muerte materna, en 40 causas de muerte.

Los estudios constatan como desventaja la combinación del sexo femenino y el color de la piel no blanca y la combinación mujer-rural-no blanca. En el caso de la fecundidad en edades tempranas, se estima que las adolescentes no blancas se encuentran en esta situación 13 por ciento más que las blancas.

Por otro lado, la población no blanca presenta mayores conductas de riesgo con relación a la población blanca, como pueden ser beber, fumar y encontrarse en situación de violencia, con diferenciales que oscilan entre tres y nueve por ciento. Las personas blancas superan a las negras y mestizas solo en el sedentarismo.

El estudio se divulga a poco más de un año de la creación del Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial.

Análisis interseccional

Un número aún limitado de estudios asume la perspectiva interseccional, metodología que permite analizar los entrecruzamientos entre características o condiciones diferentes, sus interacciones y los tipos de discriminaciones y desventajas que resultan de tal interacción.

Según Zabala, los cruces más frecuentes de información se dan entre color de la piel y género y color de la piel, género y territorio. Entre otros resultados aparece:

Desventajas de las mujeres negras y mestizas en el acceso a la educación superior y la supervivencia, el trabajo informal y situaciones de pobreza y vulnerabilidad social.

Los hombres negros y mestizos acceden menos a la educación superior que las mujeres, tienen mayor probabilidad de morir por tuberculosis pulmonar y de ser “perceptores de marginación”.

Menor acceso a las universidades de residentes en municipios periféricos y barrios marginales, donde hay una sobrerrepresentación de población negra o mestiza.

Mayor mortalidad de las mujeres no blancas residentes en zonas rurales.

Mayor presencia en el trabajo informal de mujeres negras y mestizas oriundas de la región oriental.

Vulnerabilidad social de mujeres negras y mestizas residentes en territorios en desventaja social.

Para comprender el reforzamiento de las desventajas y desigualdades, algunos estudios incluyen edad, clase, origen socioeconómico, ingreso y capital cultural familiar, condiciones de vida, escolaridad, estado civil, discapacidad, orientación sexual, generación, filiación religiosa y ocupación.

Entre los principales obstáculos para la investigación, Zabala identifica la escasa integración del color de la piel en los registros sobre información socioeconómica, los datos estadísticos que en ocasiones invisibilizan problemáticas y fenómenos, así como el limitado acceso a las estadísticas existentes.

Fuente: https://www.ipscuba.net/sociedad/insuficientes-estudios-sobre-desigualdades-por-color-de-la-piel-en-cuba/