En noviembre pasado, un artículo del diario electrónico El Mostrador – medio que es reconocido por tener buenas fuertes y seriedad -, señalaba que el Gobierno de Chile habría accedido a una petición del Gobierno de Alemania para la venta de 30 vehículos de combate de infantería Marder los que anteriormente Alemania había vendido a nuestro país. Lo controversial de este asunto radica en que estos carros de combate terminarían siendo enviados por Alemania a la guerra en Ucrania. Consultado, por el diario El Mostrador, tanto el Ministerio de Defensa como el Ejército de Chile declinaron entregar información al respecto y no han desmentido esta noticia.
En el mismo
sentido, el sitio Zona Militar informaba que “múltiples antecedentes
apuntan a que el destino final de estos blindados podría no ser Europa
Occidental sino Ucrania, a través de un mecanismo de transferencia
indirecta que Berlín ha utilizado previamente con otros países”.
Se sabe, por información publicada por el medio alemán DW, que ya, desde el 2023, bajo el gobierno liderado por el ex canciller Olaf Scholz, se
han estado enviado carros de combate Marder a la guerra en Ucrania. De
acuerdo al sitio especializado Infodefensa la empresa alemana
Rheinmetall es la encargada de reparar estos vehículos, acondicionados, y
enviarlos luego al conflicto militar que se desarrolla en Ucrania.
Neutralidad y apoyo a la paz
Para Gabriel Aguirre, organizador para América Latina de World BEYOND War (Un Mundo más allá de la Guerra), el posible envío de carros de combate a Alemania “no parece conveniente, desde ninguna perspectiva, que Chile, como Estado, se involucre directamente en esta guerra”.
Aguirre recuerda que en febrero de este 2026 se cumplirán cuatro años desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania y que, lamentablemente, “los países europeos, no han tenido un rol proactivo en términos de buscar la paz sino, pareciera, que más bien Europa ha tomado una postura de seguir reforzando la guerra ampliando las ayudas económicas y militares a Ucrania enviando armas, enviando recursos, lo cual, sin duda, no contribuye a las negociaciones de paz, sino que todo lo contrario, sirve para continuar profundizando la guerra”.
Triangulación y Respuesta de Rusia
Una
operación de triangulación parecida, en el 2024, fue el intento de
Estados Unidos con Ecuador de intercambiar armamento de origen
soviético, considerado por el presidente Daniel Noboa como “chatarra”,
“a cambio de nuevos equipos para combatir a bandas criminales asociadas con carteles internacionales de la droga” según señaló DW. Estas armas, muy apreciadas por los militares ucranianos, terminarían también en el frente militar de Ucrania.
El medio
alemán informaba días después que Rusia había anunciado “la prohibición
de la importación de bananas y ciertas flores de Ecuador, semanas
después de que Quito anunciara su intención de enviar antiguas armas
soviéticas a Estados Unidos para remitirlas a Ucrania” lo que determinó
finalmente que “Ecuador no enviará material bélico alguno a país que
tenga un conflicto armado internacional”, como aseguró la canciller
ecuatoriana Gabriela Sommerfeld.
¿Qué
pasaría si Rusia tomará medidas represivas contra las importaciones de
Chile? ¿Es militarmente estratégico ponerse como “enemigo” de Rusia una
potencia nuclear la que disputa y empuja la existencia de un mundo
multipolar objetivo que debería ser también de Chile y de todos frente
al mundo unipolar impuesto por EEUU a todas nuestras naciones? ¿Nuestras
autoridades están conscientes que la guerra en Ucrania fue provocada
por EEUU y la OTAN? ¿Es estratégico dañar la relación con Rusia cuando
un “aliado” importante de Chile como es EEUU vende armas y realiza
ejercicios militares con Argentina y Perú, los que disuaden militarmente
a Chile, y que todo esto, promovido por nuestros supuestos «aliados»,
sólo empuja a más gasto militar y desconfianza con nuestros países
vecinos?
En el caso de la triangulación, Chile-Alemania-Ucrania, el canciller
Alberto van Klaveren negó una venta ilegal, afirmando que de acuerdo a
la legislación chilena está prohibido vender armas a naciones en guerra;
“lo cual es técnicamente cierto ya que la venta es a Alemania, lo que
permite aprovechar una “gran zona gris” diplomática para el traspaso de
armas”, señaló Wes O’Donnell en otra nota publicada por El Mostrador.
Gabriel
Aguirre dice que Chile debiera hacer adoptado una posición de
neutralidad porque “la tradición de nuestros países latinoamericanos ha
sido no involucrarse en conflictos que están desarrollándose en otras
partes del mundo sino jugar un rol más bien orientado a la consecución
de la paz” por lo cual “no podemos mirar con buenos ojos
desde el movimiento de paz esta nueva acción por parte de Chile que
desde hace algún tiempo expresó su solidaridad con Ucrania, un conflicto
iniciado, fortalecido y profundizado por la OTAN”.
En
una carta dirigida a la Ministra de Defensa de Chile, Adriana
Delpiano, el Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas
(SOAW-Chile), apelando a la Ley 20.285 sobre el Acceso a la Información
Pública, pidió información sobre esta posible venta de carros de
combate a Alemania.
“Solicitamos
al Ministerio de Defensa que en caso de ser cierta la información,
difundida por el diario El Mostrador, cancele dichos compromisos
con el gobierno alemán”, concluye la misiva.
En el mismo
sentido, se envió una copia de esta carta a la diputada nacional del
Partido Social Demócrata en el Bundestag alemán, Isabel Cademartori,
quien es nieta de José Cademartori quien fuera ex ministro de Salvador
Allende, y donde se le solicita su apoyo “para que Alemania no involucre
a nuestro país en este conflicto que lamentamos” y donde, en vez de
seguir enviando armas, hay que insistir en un alto al fuego y
negociaciones de paz.
Fotos de Referencia: Prensa.Presidencia de Chile
* Pablo Ruiz, periodista, es coordinador del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile
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