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Las venas cerradas de América del norte

Fuentes: Rebelión

A Eva Golinger, mi amor secreto. Mientras que Latinoamérica, esta tierra olvidada, por años considerada como patio trasero o la bomba de gasolina del los americanos (del norte por supuesto), irrumpe hoy, con sus venas abiertas y protagónica en el siglo XXI, la otra, aquella que se apropió hasta del nombre de América, al llamarse […]


A Eva Golinger, mi amor secreto.

Mientras que Latinoamérica, esta tierra olvidada, por años considerada como patio trasero o la bomba de gasolina del los americanos (del norte por supuesto), irrumpe hoy, con sus venas abiertas y protagónica en el siglo XXI, la otra, aquella que se apropió hasta del nombre de América, al llamarse «americanos» excluyéndonos al resto de pendejos que compartimos este continente, hoy día tiene sus venas cerradas y secas, pues se le acabo la liquidez que por ellas corría.

¿Acaso será que en aquellos lares la gente no piensa? ¿Será que aquel pueblo no despertará jamás? ¿Dónde están los hijos de Jerónimo, del los Siux, aquella sangre de los indios americanos que le respondiera al gobierno, cuando les quitaban la tierra y esta no era del hombre, sino que los hombres éramos de ella? ¿Donde quedó la lucha de los negros esclavos? ¿Dónde el espíritu indomable de Jesse James?¿Será que los hijos de Martín Luther King, de Ángela Davis y las Panteras Negras, los creadores en New Orleans del jazz y del blues, los forjadores de las jornadas del primero de mayo, del día de la mujer, con sus luchas obreras, no van a sumarse a los reclamos que el resto de nosotros, indios, campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, blancos y negros; realizamos desde este hermoso sur en este siglo que comienza?

Yo creo que la revolución les está tocando la puerta, el hambre, el desempleo, la crisis que les cerró las venas, los despertará de la cultura de sopas Campbell y Mc Donalds y empezarán a mirar hacia acá, hacia abajo, a entender quienes son estos monstruos, que peores que Pancho Villa, les amenazan e insultan y los acusan de genocidas e imperiales.

Aquella América del norte, buscó dinero en todas partes, solieron corriendo y rompieron hasta los cerditos que suelen usar como alcancías para conseguir un poco del cochino dinero y correr a ver que era lo que dice ese librito que Chávez le regaló a su presidente.

Los republicanos y los militares radicales están en colapso, pareciera una herejía darle la mano a un Fidel sin barbas y con verruga y están pegando alaridos y berrinches pues les disgusta mucho la osadía de este negro hawaiano de estar diciéndole secretitos en los pasillos a Hugo Chávez el terrorista, poniendo en riesgo la imagen mediática que tantos millones de dólares lea ha costado, cerrando la ventana del odio desde donde apuntan sus bombarderos para derrocar el régimen.

Esto es solo el comienzo de la película, nada podremos predecir para el futuro, ¿será un francotirador quien nuevamente restituya el orden en el Norte? ¿Será Obama el que engrose las filas de los presidentes asesinados? ¿O será que los más bestiales y gamberros oligarcas, mandarán a apuntar la cabeza de Hugo Chávez? O será todo esto un teatro bien montado para restituir con disimulo la idolatría americana hoy perdida e ir viendo como se van comprando por detrás de las sonrisas y apretones de manos a los políticos de turno, o sus ministros, sus directores, por detrás de las tramoyas, por detrás de esta nueva «amistad» reestablecida por el gran artista, que mejor que Reagan, protagoniza las escenas de la nueva novela.

Aquí ya no comemos caca, caballeros del imperio, toda esta tierra se levanta para no caerse más nunca y menos de rodillas ante sus ojos azulados y catiritos rizos, vayan enterándose que aquella America del Sur que ustedes pisoteaban, que usaban de burdel y que saqueaban, es ahora un gigante que los mira de tu a tu, irreverente y soez ante asesinos que por siglos escupieron nuestras almas.

Despierta América del norte, americano que te embargaron tu casa y que hoy duermes en la calle, americano que te quedaste sin empleo, americano pobre, americano con hambre, olvídate del sueño falso de Walt Disney y levanta las plumas de tus indios, levanta en ti el polvo de la revuelta y asume que somos similares, del norte o del sur es la misma vaina, aquí también comemos perros calientes y estamos claros que son los ricos los que nos tienen jodidos, no es porque sean gringos que le tenemos arrechera, es porque allá es que radican las empresas que nos han robado siempre y que nos explotaron hasta saciarse así como ahora los joden a ustedes. Levántate pueblo americano y únete a tu América!»

Vayan a comprarse su librito, estudien la lección y hagan la tarea.