Recomiendo:
0

Pensar la educación en la Cuba-2024 (VI)

Transparencia y responsabilidad vs. apología y secretismo

Fuentes: Rebelión

La apología y el secretismo son dos males que han estado por envenenar el bien hacer de la Revolución Cubana.

Estoy convencido de que las transformaciones necesarias para el presente y el futuro del país pasan, como sostenía el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, por profundizar en la visión crítica y no autocomplaciente de nuestra obra y de nuestros objetivos históricosi.

Las reflexiones del General de Ejército Raúl Castro Ruz han acompañado y ratificado la perspectiva fidelista: “Hay que desterrar la apología y la autocomplacencia; no se trata de describir cuánto hemos hecho, sino de analizar con sinceridad cuánto de lo que se hizo dio realmente resultados y qué debemos hacer para que nuestro trabajo sea mejor…”ii “Y soy un defensor de la lucha contra el secretismo, porque detrás de esa adornada alfombra es donde se ocultan las fallas que tenemos, y los interesados en que sea así y siga así”iii

Fidel y Raúl personifican la modestia frente a los resultados alcanzados, en dialéctica de criticidad revolucionaria, expresión constante de auto superación, transparencia, autocrítica y valentía política. Pero bien sabemos –nos lo dice la historia del movimiento liberador mundial– que en las revoluciones emancipatorias se marcan distancias de certezas y métodos entre los líderes, los demás dirigentes, y la multitud de sujetos que intermedian en los procesos de masas, los combates de clase y las nuevas construcciones de la socialidad revolucionaria.

Los diversos puntos de partida, los recorridos de desenajenación de los involucrados, las realidades históricas acumuladas y las circunstancias, determinan cursos de acción no siempre coincidentes con el pensar y la voluntad de los líderes más preclaros. Y en la Revolución Cubana estas realidades históricas, sociológicas y políticas están presentes.

De la transparencia y la responsabilidad en la educación versus la apología y el secretismo trata esta sexta entrega.

La apología y el secretismo

La apología es una perversa práctica política que minó el socialismo en la URSS desde el período de Iósif Stalin (1924-1953), para llegar a su clímax durante el gobierno de Leonid Ilyich Brézhnev (1964-1982), ya a las puertas de la crisis interna cuya salida contrarrevolucionaria fue el derrumbe de 1991. Tuvo sus primeras eclosiones en la Cuba de los años setenta, en momentos de máxima expansión de la copia acrítica del modelo soviético.

En la educación nacional el curso de la apologética coincidió con el crecer del programa de las escuelas en el campo, en vínculo con el fenómeno negativo del “promocionismo”. Con el apoyo de las fuerzas revolucionarias que se concitaban dentro del movimiento magisterial y estudiantil del momento, la dirección de la educación nacional supo identificar los entusiasmos mal orientados, y tomar las medidas pertinentes para no permitir que la preciosa obra en curso, fuera salpicada de los lodos del oportunismo y el fraude académico. Al frente del MINED estaba entonces el impoluto ministro Comandante José Ramón Fernández Álvarez. En la batalla por la honestidad docente el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech cumplió un papel de vanguardia.

El secreto de Estado resulta ser un concepto y una práctica política muy antigua. En la modernidad se asume como una categoría administrativa, policial y penal que comprende la reserva y restricción de informaciones referentes a asuntos de seguridad nacional -interna o externa- de un Estado-Gobierno. Pero lo que denominamos secretismo en Cuba solo tiene una identidad de partida con el secreto de Estado.

La obligación de sigilo, reserva y protección impuesta a los cuadros y funcionarios a razón de normas legales sobre la preservación de la información sensible, se generalizó en nuestro medio como negación de información impuesta arbitrariamente en todo el sistema gubernamental y productivo del país. De tal forma que cualquier directivo o funcionario se daba el derecho a definir “lo secreto”. La presencia agresiva del imperio, sus constantes operaciones de espionaje para sabotear el desarrollo del país, el terrorismo y las continuas campañas de propaganda contrarrevolucionaria, dotaron de “objetividad” a esta deformación del hacer institucional y de derechos en la Revolución.

Con frecuencia la falta de transparencia ha respondido a intereses deshonestos de ocultamiento de errores y deficiencias. Consignas de silencio como la de “no dar armas al enemigo” apuntalaron la violación del derecho a la información, entorpecieron y enfermaron la misión de la prensa, invalidaron los ejercicios críticos a favor del perfeccionamiento del hacer socialista, y además blindaron de impunidad a la burocracia.

La articulación de la apología, el secretismo y los sistemas clientelares que han proliferado, produjeron sus propios fenómenos de desacierto, donde se coincide en hablar de “los logros” como ocultamiento de las insuficiencias y problemas. Y lo peor es que mucha gente honesta asumió la trampa ideológica de pensar que así se defiende la Revolución, incluso, que ocultar las insuficiencias y errores “dentro” de la propia organización, defiende “el honor” y el “prestigio” de su institución.

Revolución o “revoluciones”

La etapa de mayor apologética en la educación coincidió con los 18 años (1990-2008) de mandato del ministro del Dr. Luis Ignacio Gómez Gutiérrez. El motor publicitario de la fuerte campaña realizada fue el de las autoproclamadas “revoluciones educacionales”. En particular fue muy promocionada la “tercera revolución” que era la que se adjudicaba el ministro.

Fue mi interés profesional buscar qué entendían por Revolución educacional el ministro Gómez Gutiérrez y demás promotores de la “segunda”, “tercera” y hasta una “cuarta” Revolución Educacional. Desde mi trabajo académico un primer concepto lo había adelantado en 1988iv. Entonces estaba en mis primeras incursiones epistemológicas, muy en la cuerda del llamado comunismo científico, pero del momento a la actualidad no ha cambiado en esencia el criterio que sobre la categoría revolución sostengo:

Las revoluciones como procesos históricos complejos de cambios radicales y progresivos, tienen tiempos, ritmos, fases y momentos de máxima expresión de sus esencias y resultados, períodos de estancamiento, inclusos de crisis, renovaciones, nuevos desarrollos o mueren. Precisamente esta dialéctica de las revoluciones se manifiesta en la Revolución Cubana y en nuestra Revolución Educacional.

Busqué infructuosamente dónde y porqué terminaban cada una de las publicitadas “revoluciones”. Tampoco encontré el estudio sobre los factores que determinaban esa cadena de acontecimientos. No he hallado hasta el momento ni la propuesta epistemológica, ni la sustentación metodológica.

En el 2000, con la tutoría y co-tutoría de los doctores Rolando Buenavilla Recio y Justo Chávez Rodríguez propuse el enfoque teórico metodológico sobre la contribución históricav, entidad epistemológica que con la conducción del doctor Buenavilla se multiplicó desde la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, en un conjunto -más de 30- tesis doctorales. Pero este esfuerzo de ciencia que al unísono era emulado por el doctor Chávez en el ICCP con una producción similar, ni ninguno otro de los estudios que trataron de manera muy seria la historia de la educación en esos primeros años de centuria, fueron atendidos por los citados promotores de las “revoluciones educacionales”. Ni siquiera pudieron sustentarlas en el orden historiográfico como una propuesta de periodización.

Puede probarse que se ha desarrollado en Cuba como parte del proceso orgánico de la Revolución Cubana, una sola Revolución Educacional liderada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien diseñó su despliegue en “La Historia me absolverá”, como programa martiano nacional liberador de naturaleza educativa y cultural. Este programa se cumplió con las transformaciones de 1959-1960, y en su despliegue progresivo hasta el presente, devino en nuevas aperturas emancipatorias. Revolución que ha encontrado en sus momentos de reflujo, nuevas renovaciones y desarrollosvi.

Un dato que no puede dejar de significarse es que el Comandante en Jefe no asumió la publicitada nomenclatura “de las revoluciones”.

El ERCE, 2019

El Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE), 2019 ratificó las distancias de logros que mantiene Cuba respecto a otros países latinoamericanos y caribeños. Luego de los resultados medidos en 1997 y el 2016, el cuarto estudio correspondiente al 2019, alertó sobre la existencia de retrocesos. Cuba se mantuvo de primera en tres de las cinco pruebas aplicadas, pero en dos–Matemática y Lectura- los estudiantes no pudieron vencer los niveles de competencia mínimos establecidos por la UNESCO. Los resultados fueron mucho más bajos en 6to, grado, curso terminal de la primaria. A lo anterior se añadía que no se lograba paridad de género en algunas de las cuatro asignaturas comprometidasvii.

Frente al resultado adverso, la dirección del MINED optó por hacer públicos solo los resultados positivos. Las declaraciones de la Ministra de Educación Dra. Ena Elsa Velázquez Cobiella, que fueron publicadas por el periódico Granma, mencionaron todos y cada uno de los indicadores donde el estudio ratifica las ventajas del sistema cubano en comparación con los demás países encuestadosviii. Pero la Ministra no se refirió a los indicadores de retrocesos en el aprendizaje.

El medio digital Cubadebate publicó la Nota de prensa que se encontraba en el sitio-Web de la Oficina Regional de Educación de la UNESCOix, con el tituló: “Destaca Unesco resultados de educación cubana en estudio regional comparativo”x. Fue fiel Cubadebate a lo que se dice en la mencionada Nota. Pero una vez publicada, faltó acompañarla con un trabajo periodístico que decodificara el lenguaje técnico y precisara dónde estaba lo problémico.

En general, cuando se estudia la cobertura que recibió el ERCE 2019 por los medios periodísticos e informativos del país, nos percatamos que predominó la información y los enfoques publicados en Granma y en Cubadebate. Si seguimos esta lógica informativa los cubanos y cubanas no teníamos que establecer agenda de preocupación y análisis sobre los resultados del ERCE 2019: todo marchaba bien.

Incluidos los indicadores negativos, sin dudas a la Ministra y a los medios le iba razón para afirmar que los logros reflejados por el ERCE, 2019 confirmaban que el proceso educativo cubano se mantenía como una de las grandes conquistas de la Revolución y uno de sus pilares fundamentales. Pero el estudio alertaba que los retroceso habían llegado a la escuela primaria, la más estable y exitosa de las enseñanzas.

La información sobre las debilidades que marcaba el ERCE 2019, se necesitaban para incentivar un programa nacional de trabajo, pensado por académicos, docentes y directivos. Programa de trascendencia estratégica y práctica en defensa de los valores acumulados por la escuela primaria cubana. Y no solo me refiero a lo propiamente técnico-docente: Lo más importante estaba en motivar la vergüenza profesional de los maestros, y la emulación y el sentimiento de superación de los estudiantes y sus familias.

La información sobre el ERCE 2019 estaba en acceso libre en el sitio web de la UNESCOxi, pero los maestros de base, la amplia masa del pueblo, no visita este tipo de sitios, ese es un hacer propio de los especialistas y estudiosos del tema. Menos se busca, si se da una información oficial solo sobre resultados positivos. Así la inmensa mayoría de nuestros colegas se han enterado ahora, recién al finalizar el 2023, por la presentación y el artículo de Paul Torres Fernándezxii que en el ERCE 2019 se cuantificaron retrocesos.

Mis camaradas de interlocución no siempre coinciden en todo. Armando Pérryman Figueroa considera que comparar la escuela cubana con cualquiera de las escuelas latinoamericanas es ya un error. “Lo que está ocurriendo en Cuba –afirma- es un proceso único. Por tanto, es necesario compararnos con nosotros mismos”. Pienso que lo uno no excluye lo otro.

Si reafirmo el criterio de Pérryman Figueroa de por dónde tiene que transitar el curso principal de nuestra criticidad revolucionaria: “Es necesario compararnos con nosotros mismos. Nuestros planes con su ejecución. Nuestros sueños con nuestras realidades”xiii.

El balance del trabajo

Los que comenzamos como profesores en los años setenta del pasado siglo, nos acostumbramos a recibir informes muy críticos sobre la marcha de la educación. Recuerdo una muy dura crítica del Buró Político del Partido Comunista de Cuba en 1980 a la educación en la provincia La Habana, publicada por la prensa, en los noticieros y demás medios. Puedo dar testimonio del amplio proceso administrativo y político que esta demanda del Partido generó.

Las prácticas de criticidad revolucionaria se debilitaron al avanzar el primer quinquenio de la década del ochenta, a raíz del escenario de institucionalización burocrática que Fidel colocó bajo fuerte crítica a partir de 1986, al liderar la rectificación de errores y tendencias negativas. Como sabemos a la rectificación le faltó el tiempo que los acontecimientos mundiales no le otorgaron. Y en medio del período especial, concentradas las fuerzas revolucionarias en la sobrevivencia del sistema educacional, la vuelta al debate crítico no se produjo.

La ruptura de la cultura autocrítica dentro del sistema de la educación fue razón y también un resultado, que explican la permanencia y el errático hacer a partir de 1990 del ministro Dr. José Ignacio Gómez Gutiérrez y sus colaboradores. En el momento de la destitución del ministro -en abril del 2008-, el estado del sistema de la educación precisaba de un análisis integral que no se produjo. La Reflexión donde el Jefe de la Revolución dejaba claro que fue engañadoxiv, meritaba un movimiento de atención colectiva desde dentro de la militancia comunista y el sindicalismo que no se potenció.

La Dra. Velázquez Cobiella asumió en el 2008 como Ministra, liberada del cargo en abril de 2023, acumuló 15 años de mandato. Coincide la opinión oficial que reconoce su esfuerzo y dedicación, con la mayoría de las opiniones que se expresaron en las redes sociales, con muestras de respeto y cariño; pero la gestión de la Ministra también precisa de evaluación, y si esta se hizo, de socializarla.

El balance de la gestión de un ministro de educación, y también la de los cuadros provinciales y municipales, no pueden ser tratados como secreto de Estado. La no transparencia en los momentos de cambios de cuadros, completan las circunstancias y condiciones propiciatorias para el empoderamiento de la burocracia. Los espacios de silencio fortalecen a la burocracia y a los compromisos clientelares frente a personas y equipos con desaciertos, que a pesar de que cambian ministros y cuadros centros, mantienen su permanencia y espacios de influencia y poder.

Los maestros y profesores, la academia, los cuadros, la militancia, y sobre todo el pueblo, necesitan información sobre los decisores y las decisiones que los implican, los logros, errores y los temas no resueltos.

La falta de transparencia, la no información de lo que bien se hizo y lo que no, y sobre todo la no personalización de méritos y de responsabilidades, les bloquea a los trabajadores de la educación y al pueblo el ejercicio de su derecho a conocer, opinar y participar decisoriamente en la política educacional.

De los años ochenta al presente, propiciados por el Partido y la Central de Trabajadores hemos tenido importantes procesos de evaluación colectiva sobre la nación y nuestro socialismo, y el tema educacional ha estado presente. En 1995 la Asamblea Nacional realizó una importante audiencia pública sobre el tema de los valores. Pero si nos proponemos pensar la educación en el 2024 con mirada bien precisa, debemos enfrentar la barrera de los últimos 40 años de déficits en la información y en el debate sobre las particularidades y especificidades del gobierno escolar y de las políticas educacionales, sus logros, deficiencias y retos.

El enfoque sobre la droga

Cuenta el MINED con un Programa Educativo dirigido a la prevención del consumo de drogas en el sistema nacional de Educación 2016-2025xv, y se trabaja con rigor esta problemática. Y precisamente uno de los principales aciertos de este programa está en la información que viene aportándose sobre el tema, en función de movilizar a los maestros y profesores, a los estudiantes, las familias y la sociedadxvi.

El programa televisivo Mesa Redonda del pasado 26 de noviembre del 2023 trató sobre el enfrentamiento en el país al narcotráfico internacional, al tráfico y consumo interno de drogas, así como la labor preventiva a nivel social, y especialmente con los jóvenes. Participaron autoridades del Ministerio del Interior, el Tribunal Supremo Popular, el Ministerio de Educación y un dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistasxvii.

Los representantes del Ministerio del Interior y el Tribunal Supremo Popular realizaron una pormenorizada explicación sobre el flagelo de la droga y la afectación que en cuanto a tráfico y consumo tiene el país. Ratificaron la posición que compartimos la inmensa mayoría de los ciudadanos sintetizada en el concepto de “tolerancia cero”. Fue esta una exposición sustentada con hechos y datos concretos. Presentación además, valiente, sin falsas aprehensiones “sobre lo que dirá” y manipulará el enemigo. Mencionaron los representantes de los órganos de la ley que existían hechos de drogas en escuelas.

Intervino en la Mesa Redonda el viceministro del MINED Dr. Eugenio R. González Pérez, designación correcta, porque le dice a la población que el tema es atendido personalmente por un cuadro del primer nivel de dirección. El viceministro enfocó con acierto el punto de la política y el hacer institucional. En la misma cuerda de máxima responsabilidad y transparencia en la que habían intervenido los representantes de los órganos de la ley, precisó que en los últimos 10 años se ha observado una tendencia de resistencia a la disminución en la incidencia de la problemática en las escuelas y entre los escolares. 

Dio a conocer el viceministro que desde 2022 ha habido un aumento en la participación de nuestros estudiantes en los hechos relacionados con las drogas, especialmente en la secundaria básica, en el noveno grado y en el primer y el segundo años de la educación técnica y profesional. “En el pasado –alertó-, cuando evaluábamos esta situación en 2022, la edad promedio era de 18 años, pero ahora estamos hablando de 15.2 años, lo que indica una disminución en la edad promedio de los involucrados, algo más preocupante, ya que los jóvenes pueden ser más vulnerables y confundirse fácilmente”xviii.

Como debe ser, junto al dato claro y preciso, estuvo la orientación pedagógica, y de nuevo el dato que alerta y educa a las familias, las comunidades y a los propios adolescentes y jóvenes:El 87.8% de los estudiantes que han participado en estos hechos consumían bebidas alcohólicas, y de alguna manera habían descuidado sus responsabilidades escolares”.

En los últimos 10 años Cuba solo ha tenido un 0.08% de casos en proporción con la matrícula. Pero lejos de la autocomplacencia, escuchamos la posición humanista que caracteriza nuestra filosofía martiana y socialista: “Un solo caso es ya un problema, enfatizó el directivo, porque ese muchacho o muchacha representa el ciento por ciento para una familia cubana”: ¡Excelente!

Bien y merecida la mención a los docentes que realizó el viceministro: “Debemos reconocer que en los últimos años ha habido un aumento en la identificación de casos por parte de nuestros maestros, lo cual ha desempeñado un papel importante en la detección temprana y la atención oportuna para evitar que se produzcan situaciones con múltiples estudiantes a la vez”.

Bien separado de la apologética y el decir a medias, predominó en la intervención del viceministro la transparencia y visión autocrítica de los desafíos “gigantescos” –así lo afirmó-, que tienen por delante el MINED, en particular lo que le falta y se propone hacer frente al flagelo de las drogas.

El enfoque sobre la droga realizado por el MINED en la Mesa Redonda del pasado 26 de noviembre del 2023 fue lo que debe ser.

Urge incorporar

En la intervención del viceministro González Pérez faltó transmitir el sentido de contingencia. Cuando el directivo se refirió a los procederes previstos para atender la situación de la droga, los explicó como si el sistema de la educación funcionara cuan maquinaria perfecta de relojería. Faltó colocar –hay que hacerlo una y otra vez- que ese mecanismo resiste y lucha en situación de crisis. Que necesita, y precisa de la participación junto con la familia, la comunidad y los órganos de enfrentamiento, profilaxis y atención del Estado, de muchos más actores sociales.

La movilización social que se precisa para enfrentar la droga en las escuelas y en nuestros jóvenes, lo es también para derrotar las demás debilidades y males acumulados. Y también para crecer y construir más rápido y mejor. Pienso que urge incorporar esta visión de contingencia al enfoque, al trabajo y a la comunicación social del MINED. El fin de la apología y la plenitud de la transparencia constituyen soportes y estímulos imprescindibles.

Notas

i Fidel Castro Ruz: Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en la clausura del VIII Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, Palacio de las Convenciones, Ciudad de La Habana, 5 de diciembre de 2004.

ii Raúl Castro Ruz: Intervención especial del General de Ejército Raúl Castro en el primer día de trabajo de la tercera sesión ordinaria de la VI Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular. 3 de Agosto de 1994. En: Trabajadores, La Habana, 7 de Agosto de 1994.

iii Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Sexto Período Ordinario de Sesiones de la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 18 de diciembre de 2010, «Año 52 de la Revolución». En: Cubadebate, 18 diciembre 2010: http://www.cubadebate.cu/especiales/2010/12/18/raul-castro-discurso-en-la-asamblea-nacional/

iv Ver: Felipe de J. Pérez Cruz: Las coordenadas de la alfabetización, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1988.

v Ver: Felipe de J. Pérez Cruz: La alfabetización en Cuba: lectura histórica para pensar el presente, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2001.

vi Ver: Felipe de J. Pérez Cruz: Fidel Castro Ruz en la historia de la educación revolucionaria. Aspectos para una sistematización. XXIII Congreso Nacional de Historia, Ediciones UNHIC, La Habana, 2019.

vii UNESCO: Destaca Unesco resultados de educación cubana en estudio regional comparativo. Cubadebate, 30 noviembre 2021. En: http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/11/30/destaca-unesco-resultados-de-educacion-cubana-en-estudio-regional-comparativo-y-explicativo/

viii Ver: Declaraciones de Ana Elsa Velázquez Cobiella (Ministra de Educación 2008-2023). En: Yenia Silva Correa: La educación en Cuba: mirada regional comparativa, Granma, 18 de enero de 2022. En: https://www.granma.cu/cuba/2022-01-18/la-educacion-en-cuba-mirada-regional-comparativa-18-01-2022-00-01-54

ix UNESCO: Cuba. Comunicado La UNESCO destaca resultados de Cuba en el estudio ERCE 2019 y llama a no disminuir los esfuerzos hacia el 2030: En: https://en.unesco.org/sites/default/files/cuba_comunicado.pdf

x UNESCO: Destaca Unesco resultados de educación cubana en estudio regional comparativo. Cubadebate, 30 noviembre del 2021. En: http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/11/30/destaca-unesco-resultados-de-educacion-cubana-en-estudio-regional-comparativo-y-explicativo/

xi OREALC/UNESCO: Resultados de logros de aprendizaje y factores asociados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019), Santiago de Chile, 20 de noviembre de 2021. En: https://www.unesco.org/es/node/81848

xii Paul Torres Fernández: Destacamento por la calidad de la educación cubana. Una indicación de Fidel 30 años después, Rebelión, 01/12/2023  En: https://rebelion.org/destacamento-por-la-calidad-de-la-educacion-cubana/

xiii Armando Pérryman Figueroa (Miembro del Primer Contingente. Doctor en Ciencias Históricas): Notas entregadas para esta presentación. La Habana, 8 de diciembre del 2023.

xiv Los vivos y los muertos, Cubadebate, 22 abril 2008. En: http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2008/04/22/los-vivos-muertos/

xv MINED: Programa Educativo dirigido a la prevención del consumo de drogas en el sistema nacional de Educación 2016-2025. En: https://www.mined.gob.cu/wp-content/uploads/2020/01/RM-15-2019-.pdf

xvi Randy Alonso Falcón y otros: Cuba mantiene una política de tolerancia cero a las drogas, Cubadebate, 18 febrero 2022. En: http://www.cubadebate.cu/noticias/2022/02/18/cuba-mantiene-una-politica-de-tolerancia-cero-a-las-drogas-video/

xvii Randy Alonso Falcón y otros: Cuba seguirá defendiendo el principio de tolerancia cero hacia el consumo de drogas, Cubadebate, 29 noviembre 2023. En: http://www.cubadebate.cu/noticias/2023/11/29/cuba-seguira-defendiendo-el-principio-de-tolerancia-cero-hacia-el-consumo-de-drogas-video/

xviii https://www.youtube.com/watch?v=elRRW-IGPFw

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.