Quienes suscribimos este escrito, en diferentes épocas refugiados/as o deportados/as políticos/as vascos/as en Venezuela, queremos denunciar y mostrar nuestra repulsa ante la agresión militar unilateral llevada a cabo el 3 de enero por los EEUU contra Venezuela que se saldó con decenas de muertos y el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores.
Este acto de barbarie imperial ha violado cualquier norma, tratado o derecho internacional y ha supuesto la mayor agresión extranjera a Venezuela desde los tiempos de la Independencia. Con la excusa de la “lucha contra el narcotráfico” los EEUU desplegaron meses atrás una gran cantidad de buques, aviones y tropas militares en las cercanías de las costas de Venezuela, causando más de 100 muertos en ataques a lanchas supuestamente ligadas al tráfico de drogas. Fueron ejecuciones sumarias que contravienen y desprecian el derecho internacional humanitario.
Posteriormente, el secuestro de barcos petroleros venezolanos y las propias
declaraciones de Trump asumiendo estos actos de piratería marina fueron el más claro exponente de las intenciones de los EEUU, las cuales quedaron una vez más en evidencia en la rueda de prensa que ofreció Donald Trump tras la agresión militar a Venezuela: la guerra es por el petróleo.
Estamos convencidos de que nos encontramos en el inicio de una nueva fase de agresión militar directa del Imperialismo norteamericano contra las naciones de Latinoamérica, centrada hoy en Venezuela, que busca socavar la soberanía de los países de la región en base a la nefasta Doctrina Monroe que ve a América Latina y al Caribe como su patio trasero.
Nosotros y nosotras, residentes en Venezuela durante décadas como refugiados/as o deportados/as, fuimos testigos, durante décadas, de la realidad de aquella “democracia” (1959-1998) que añoran los sectores de la extrema derecha venezolana y sus aliados en EEUU y Europa y a la que quieren devolver al país. Testigos de la persecución, incluidos asesinatos, desapariciones forzosas y encarcelamientos, contra los sectores de la izquierda que reclamaban mejoras en las condiciones de vida de los
sectores populares y la independencia frente a la sumisión al Imperialismo. Testigos de la represión contra los estudiantes por reivindicar dignidad en sus centros de estudio o gratuidad en el transporte, de la represión contra los campesinos por reclamar tierra para trabajar. Fuimos testigos del fraude electoral permanente que sucedía en el poder a los partidos Acción Democrática (social democracia) y Copei (democracia cristiana)
como partidos de Estado en un intercambio de intereses que solo beneficiaba a una minoría pudiente mientras condenaba a los sectores populares a la marginalidad y a la pobreza absoluta, y se imponían los intereses del Imperialismo y las grandes corporaciones multinacionales sobre los de la nación toda.
En las últimas décadas y con la llegada del Comandante Hugo Chávez, junto a la ilusión, la esperanza, el resurgir de la dignidad anti imperialista y las mejoras sociales también hemos compartido con ese pueblo un golpe de estado (2002) promovido por las élites que se creían dueñas del país y apoyado por un sector reaccionario del ejército, el criminal paro petrolero (2003) provocado por esas mismas élites, los efectos del bloqueo criminal impuesto por el Imperio y aupado por la oposición apátrida que nos dejó sin alimentos, sin medicinas, sin lo más básico para la supervivencia de la
sociedad durante varios años. Sufrimos la “Operación Salida”, arremetidas fascistas, asesinatos, atentados contra Maduro e invasiones con mercenarios. Derrotada la arremetida fascista y el bloqueo, aunque aún acarree graves consecuencias económicas y humanas para el país, el Imperio se ha marcado una nueva estrategia, al intervenir y agredir directamente a Venezuela y secuestrar a su Presidente.
Conscientes de que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos están de nuevo en riesgo, ahora en la República Bolivariana de Venezuela, hacemos un llamado urgente al Pueblo de Euskal Herria para que esté atento, se solidarice y se movilice contra los intentos imperiales de acabar con la independencia de las naciones. En América Latina, la República Bolivariana de Venezuela representa hoy la dignidad de todo el continente, representa la voluntad de un pueblo que quiere ser libre frente a un Imperio decadente que no duda en utilizar la guerra y la destrucción con tal de hacerse con los recursos naturales que necesita para mantener la hegemonía que la historia está poniendo en cuestión día tras día.
Ante la agresión militar unilateral, el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, y la amenaza de nuevos ataques no podemos, ni queremos quedarnos callados.
Le debemos demasiado a ese pueblo y como decía el Comandante Hugo Chávez “amor con amor se paga”. Por eso hacemos un llamamiento a los/as solidarios/as vascos/as a compartir con nosotras y nosotros esta denuncia y a movilizarse, contra la agresión militar y la injerencia yankee en Latinoamérica y especialmente en Venezuela.
Hoy, en estos momentos convulsos y quizás hasta confusos de la historia, cobran más vigencia que nunca las palabras del Comandante Chávez al pueblo venezolano el 8 de diciembre de 2012 cuando propuso a Nicolás Maduro como su sucesor al frente del proceso revolucionario y el gobierno:
“No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño en restaurar el capitalismo, el neoliberalismo, para acabar con la Patria. No podrán, ante las nuevas dificultades, la respuesta de todas y todos los revolucionarios es: ¡unidad, lucha, batalla y victoria! Hoy tenemos patria y pase lo que pase, en cualquier circunstancia, seguiremos teniendo Patria”.
Lorentzo Ayestarán, Juanjo Aristizabal, Axun Arana, Erramun Sagarzazu, Juan Carlos Arriarán, Arturo Cubillas, Iñaki Etxaniz, Lourdes Aierbe, Luis Roncero, Josu Huerta, Oier Egidazu, Iñaki Domínguez, Josune Elorza, Joxe Ignacio Arruti, Maria Angeles Artola, Kepa Viles, Bittor Galarza, Anartz Aranbarri, Joxe Arbelaiz, Zigor Orbe, José Ángel Mutiozabal, Koldo Saralegi, Xabier Arruti, Koldo Zurimendi, Enrike Pagoaga.
Texto publicado originalmente en euskera en Naiz, Venezuelar herriarekin bat.
Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/01/13/euskal-herria-con-el-pueblo-de-venezuela/


