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Manifiesto de la Comisión 8M del Movimiento Feminista de Madrid

Feministas antifascistas: Somos más, en todas partes

Fuentes: Viento sur

Manifiesto 8 de marzo 2026. Madrid

Frente al poder y sus privilegios, los genocidios en marcha, la persecución a las personas migrantes, el colonialismo extractivista, las violencias machistas y el rearme patriarcal; frente a un relato plagado de discursos de odio, las feministas antirracistas de la Comisión 8M decimos:

Somos más. En todas partes.

Nos enfrentamos a un puñado de mierdas tristes que va a quemar el planeta para ganar aún más dinero y poder, que trata la vida como un videojuego. Son hueco, carencia, codicia. Y son cutres.

En lugar de cuidar la tierra, sueñan con vivir en Marte o en un búnker.

Con toda la tecnología en sus manos, lo que diseñan es un filtro para desnudar mujeres.

Pudiendo reducir la pobreza, montan Quirones y Riberas.

Gobiernan para inaugurar chiringuitos, para dar medallas o para vender gorras.

Invaden y masacran para especular con complejos vacacionales.

Colonizan lo que creen que pueden explotar: los cuerpos trabajadores y los cuerpos enfermos. Las tierras, las mujeres, las personas migrantes.

Atacan lo que saben que no pueden controlar: a las mujeres que decidimos sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, a las disidencias que desafiamos su binarismo, a las neurodivergencias que desafiamos su normalidad.

Desechan lo que no pueden rentabilizar.

Pero somos más. En todas partes.

Las feministas antirracistas decimos que sin nuestra complicidad no son nada, son humo rancio, son una mancha viscosa como el petróleo. Sin el silencio, sin la equidistancia, sin la indiferencia son nadie, son nada. Si no entramos en su juego, no hay partida.

El puñado de mierdas tristes dice: acapara, parapétate, ponte cachas, invierte, madruga, adelgaza, blíndate, obedece. Tú puedes si te esfuerzas y si el resto no puede, mejor para ti.

Siembran el odio, la desconfianza y la indiferencia. Nos meten miedo para que justifiquemos sus masacres y sus expolios. Inventan monstruos irreales y ridículos, hinchados con mentiras delirantes.

Tenemos miedos, pero no los que nos quieren imponer. Tenemos miedo y tenemos razones para tenerlo. Nos da miedo enfermar y no tener pediatra, ni cita, ni accesibilidad; que las pruebas tarden meses, que se pierdan. Nos da miedo no tener un techo, que el alquiler nos coma el sueldo y el trabajo la vida, no saber dónde viviremos ni hasta cuándo. Nos aterra nuestro futuro y el de nuestras criaturas. Nos asusta presenciar la extinción del planeta. Nos da miedo la hostilidad en las calles y la violencia en las redes; las redadas, los encierros, las agresiones, el acoso, los feminicidios. Nos da miedo el exterminio, la guerra, el hambre, la pobreza. Tenemos miedo y también rabia y por eso luchamos.

La rabia y los miedos compartidos nos movilizan y fortalecen nuestras colectivas y alianzas, las que nos precedieron y las que vendrán. Algunas estamos hoy aquí: las asambleas de barrios y pueblos del 8M, asambleas vecinales por la sanidad, todas las mareas, sindicatos de inquilinas y la PAH, Territorio Doméstico, SINTRAHOCU, las trabajadoras del SAD, las Kellys, Tabadol, las muchas colectivas que componen la comisión de migración y antirracismo y Regularización Ya!, la asamblea feminista de Madrid, las madres protectoras, Mujeres pensionistas COESPE, ACOPE, EUFORIA, el Bloke Bollero, BDS, Rescop, mujeres kurdas, la Comuna, Ecologistas en acción, Feministas por el clima… Estamos en todas partes.

Nos quieren en soledad, pero nos tendrán en común. Las feministas antifascistas decimos:

Somos más. Nuestra rabia y nuestros miedos comunes nos señalan el camino. Somos más y tenemos razón. Somos más. En todas partes. Somos un montón, somos múltiplo, multiplicidad. Somos más y tenemos el deseo, la potencia, el horizonte.

Somos. Las prostitutas, las infancias, las adolescencias, las mujeres y disidencias musulmanas, las personas con discapacidad y las personas mayores somos agencia. Somos autonomía, habitamos y gobernamos nuestros cuerpos, en claves heterogéneas, a nuestra manera. No consentiremos que ninguna ley, ni gobierno, ni partido político, sea del signo que sea, nos tutele, nos ningunee, ignore nuestras voces. Prohibir no es proteger.

Somos cuadrilla, barrio, comunidad: Frente al desarraigo planificado y la expulsión sistematizada, defendemos permanecer, construir y compartir. Defendemos paredes que son vínculo, resistencia y dignidad. Marchamos y marcharemos de la mano. Cañada se queda.

Somos manada que escucha y sostiene a quien sufre violencia. Señalamos a los agresores machistas y llamamos a los violadores y a los asesinos por su nombre. Somos abrazo que acompaña a quien denuncia y a quien no puede o no quiere denunciar. Somos aullido colectivo que clama «nuestros cuerpos, nuestra decisión». Aborto libre, universal, seguro y gratuito.

Somos red que no olvida a las 7.291 personas mayores muertas en las residencias de la Comunidad de Madrid. Ponemos la dignidad en el centro. Rechazamos la mercantilización voraz y la institucionalización como respuesta única. Ambas empobrecen y ningunean los cuerpos y las vidas de las personas que cuidamos y de las que recibimos cuidados.

Somos multitud. Sabemos que ningún ser humano es ilegal, somos grito por la justicia social, por la abolición de las fronteras. Somos enjambre cuando firmamos y cuando recogemos firmas para la ILP Regularización Ya!! Celebramos que será una realidad este 2026.

Somos río, abrazo transfronterizo y anticolonial. Defendemos la libertad y la soberanía junto a todos los pueblos y territorios que resisten. Kurdistán resiste. Nos juntamos y paramos la vuelta ciclista, pequeño gesto que liberó la palabra silenciada: genocidio. Palestina vencerá desde el río hasta el mar.

Asaltemos los caminos, abramos las ventanas, desbordemos las compuertas y llenemos las calles, el 8 de marzo y todos los días.

Somos jauría, manada, sindicato, cuadrilla. Somos cuerpo, soberanía, enjambre, autonomía, red, coro, asamblea. Somos familia, pandilla, barrio, multitud, pueblo, colectiva. Somos diversidad, disidencia, extravagancia, ruido, barullo, desborde. Somos memoria, orgullo, dignidad y justicia.

Feministas antifascistas. Somos más. En todas partes.

Comisión 8M del Movimiento Feminista de Madrid

Fuente: https://vientosur.info/feministas-antifascistas-somos-mas-en-todas-partes/