La mafia cubano americana se frota las manos. Donald Trump y Marco Rubio han estado en Florida este fin de semana. La llegada de los fascistas al Club trumpista de Mar-a-Lago en Palm Beach, les generó expectativas “ante posibles anuncios o movimientos contra Cuba”, confirman los mafiosos en CiberCuba. Y no les va mucho error esta vez, a quienes aspiran desde hace más de seis décadas a que sea el Pentágono el que “les resuelva” lo que ellos no han tenido el coraje de pelear.
Trump y Rubio instalados en Mar-a-Lago sin agenda oficial, pueden estar repitiendo el mismo esquema que precedió a las tres últimas operaciones militares de alto impacto que ha desarrollado el imperio en menos de 3 meses: Los bombardeos navideños del 25 de diciembre en Nigeria, el secuestro de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero y la guerra de agresión abierta contra Irán el 28 de febrero.
Que
Mar-a-Lago haya funcionado como una “sala de crisis” para dirigir
y monitorear las decisiones de muerte de estos últimos meses, no es
solo un fortuito hecho de coincidencia. Fuera del jolgorio de los
mafiosos de la contrarrevolución miamense, quienes observan con
atención la estrategia de la Casa Blanca, coinciden en que el Club
en Palm Beach, no es un retiro vacacional, sino la antesala de un
nuevo y posible ataque armado. Y tanto Trump como Rubio han sido
explícitos en afirmar que somos “los próximos”.
La
conducta internacional de Trump es consistente con una visión del
mundo en la que el poder duro – la fuerza letal y despiadada- vuelven
a primar para el control de los recursos estratégicos y su
explotación, para eliminar a sus adversarios y re consolidar la
pérdida de hegemonía que afecta al imperio. En tal visión la
guerra cognitiva, la desinformación. la disuasión directa a través
del engaño, el empleo del soborno, la amenaza, y el terror,
prevalecen sobre los más elementales principios de la ética
política, sobre las normativas de derecho que han mantenido la
relativa estabilidad del mundo tras la terminación Segunda Guerra
Mundial. Y todo este arsenal de codicia fascista, de muerte a la
civilización, a la justicia y el humanismo, eclosiona en las
decisiones que se toman en Mar-a-Lago.
No se olvide que en cada caso que menciono hubo conversaciones, diálogos donde se presionó y distrajo, y con Irán hasta muy publicitadas negociaciones
Resulta un hecho que la guerra de Trump contra Irán apunta al fracaso. La unidad -incluso entre adversarios de política interna-, el heroísmo y la preparación militar para la defensa, que demuestra la nación persa resulta ser el factor principal del fiasco. La resistencia armada iraní ha causado a los agresores israelí-estadounidenses fuertes pérdidas materiales en las instalaciones, medios y fuerzas movilizadas, crecientes son las bajas mortales en el teatro de operaciones, muy golpeado está el territorio y la infraestructura militar israelí.
Estados Unidos recibe un creciente distanciamiento de sus aliados de la derecha árabe, y está sin el apoyo mayoritario entre los aliados de la OTAN. La gestión de guerra tiene fuertes críticas desde la política y la sociedad estadounidense, el consenso sobre la gestión de Trump ha alcanzado los más bajos índices, y hasta se filtran noticias sobre resistencias e insubordinaciones en la alta oficialidad del Pentágono y en las tropas.
El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz y la amenaza de los hutíes de acompañar a los iraníes, y a su vez cerrar también el Estrecho marítimo de Bab el Mandeb, constituyen una realidad que coloca los suministros de petróleo y derivados frente a una crisis mundial.
En las circunstancias que enfrenta, Trump necesita mostrar algún “triunfo rápido” y este impacto lo puede venir a buscar ahora a Cuba.
Debemos tener presente que Estados Unidos para atacarnos no necesita mover portaaviones, ni crear una presencia nueva en el Caribe. La capacidad ya está desplegada en los estados del Golfo de México: Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama y Florida. La tienen al oriente en Puerto Rico. Siempre está la base ilegal de Guantánamo como puñal clavado en nuestra tierra fértil. Desde esos territorios pueden los yanquis ejecutar operaciones ofensivas, defensivas y de control total para castigar el archipiélago y asesinar a sus moradores, sin necesidad de concentración visible de fuerzas.
La agresión armada contra Cuba, sin embargo, tiene plazo. La agresión armada, como todo asunto político junto con las circunstancias, debe responder a sus tiempos, y el tiempo de hoy. no será necesariamente el mismo en las próximas semanas. Menciono seis factores de cambio:
Uno: Frente a la actitud del gobierno cubano se han estrellado tanto las bravuconadas de Trump y Rubio, como el decir sibilino de negociaciones mendaces primero y sin transparencia después. La respuesta de conversaciones serias, con una agenda que nunca incorporará la discusión sobre el sistema político, la soberanía, la independencia y el liderazgo de la Revolución, en lenguaje de los observadores interesados en nuestra rendición “ha congelado” el canal de conversaciones bajo presión. La trampa de engañar al mundo con “buenas intenciones”, ya no les funcionará con Cuba. El timo de confundir y enredarnos en conversaciones, no funciona con los herederos de Fidel.
Dos: Como se ha reiterado en los hechos, bien poco importa a Trump, Rubio y demás fascistas, lo que piensen y les interese los estadounidenses. Antes, durante y mientras haya imperio, se mentirá para mantener la economía de dominación, expansión y guerra. Pero si necesitan los fascistas tener un nivel de consenso:
Y ahora mismo anda en circulación una encuesta reportada por el sitio web estadounidense The Hill sobre la posibilidad de una intervención militar en Cuba, en la que la mayoría de encuestados está contra de una intervención militar directa. Más del 60%–70% de los encuestados se oponen a enviar tropas a Cuba, y solo un15%–25% está a favor, dependiendo de cómo se formule la pregunta.
Tres: El reto de dignidad y valentía realizado por el gobierno y el pueblo de México y la acción de los pueblos de la región, no solo ha aportado solidaridad y ayuda imprescindible, estas acciones comienzan a mover la vergüenza de varios gobernantes de la región, y les exhorta a pasar de la declaratoria a la materialización de acciones solidarias.
Cuatro: Arriba a Cuba el aporte ,material de los pueblos europeos, y también la de los amigos y camaradas de los Estados Unidos y Canadá. Y crece el movimiento de solidaridad con Cuba dentro de los países del norte imperialista.
Cinco: Se añade la coyuntura del apoyo energético y alimentario de la R. P. China, de Vietnam…, de las agencias de la ONU.
Seis: Avanza hacia el Caribe el supertanquero ruso Anatoli Kolodkin con destino al puerto de Matanzas, con un cargamento estimado de 700,000 barriles de petróleo. El barco ruso no solo representa un alivio crítico para la crisis energética provocada por el cerco petrolero. Es la respuesta de apoyo decidido del gobierno y la nación rusa a la sobre vivencia de Cuba y su Revolución, implica un desconocimiento tácito de las ilegales sanciones genocidas tomadas por los fascistas-USA, y marca sin dudas, un punto de inflexión en el pulseo geopolítico global entre Moscú y Washington.
No tengo dudas de que se valoró este fin de semana en Mar-a-Lago, el destino de muerte que pretenden darle los fascistas a la Cuba en resistencia.
¡¡¡DENUNCIEMOS
LAS TURBIAS INTENCIONES FASCISTAS!!!
No tengo dudas sobre la
acción que emprenderán para impedir y castigar la “desobediencia”
y acción solidaria rusa.
DENUNCIEMOS LA NUEVA PIRATERÍA YANQUI EN LOS MARES DEL CARIBE.
DEFENDAMOS LA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE COMO ZONA DE PAZ
¡¡¡NO
DEJEMOS QUE LOS FASCISTAS NOS LLEVEN A LA GUERRA!!!
Las familias
extendidas a ambas costas, los cubanos y cubanas de dentro, los
cientos que por el mundo se organizan en asociaciones de solidaridad
y amistad con su tierra -tengan o no el socialismo por convicción-,
no quieren la guerra, la rechazamos todas y todos.
Los que tenemos amigos entrañables dentro del pueblo estadounidense, los que admiramos la cultura de la vecina nación, los que nos solidarizamos con los afroamericanos y latinos discriminados, muchos obligados por el cerco económico del capital a enrolarse como soldados del imperio, no queremos la guerra.
No somos a “lo Trump” guapos de barrio, la decisión de las y los patriotas cubanos bien se conoce.
Nuestra diplomacia está lista para buscar y acordar la paz con principios.
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