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Entrevista a Torgny Holmgren, director ejecutivo del Instituto Internacional para el Agua de Estocolmo

Cómo gestionar la falta de agua cuando la escasez es la norma

Fuentes: IPS

Los países en crecimiento tienen economías sedientas, y la escasez de agua se volvió la «nueva norma» en muchas partes del mundo, observó Torgny Holmgren, director ejecutivo del Instituto Internacional para el Agua de Estocolmo (SIWI). La combinación de cambio climático, economías en rápido crecimiento, desarrollo urbano y malas prácticas agrícolas en las economías emergentes […]

Los países en crecimiento tienen economías sedientas, y la escasez de agua se volvió la «nueva norma» en muchas partes del mundo, observó Torgny Holmgren, director ejecutivo del Instituto Internacional para el Agua de Estocolmo (SIWI).

La combinación de cambio climático, economías en rápido crecimiento, desarrollo urbano y malas prácticas agrícolas en las economías emergentes de Asia meridional, la inseguridad hídrica para las personas y los productores marginados ya se intensifica.

Para 2030, se estima que la demanda de agua de India duplicará la disponibilidad del recurso. En nombre del desarrollo se degradarán bosques, humedales, ríos y océanos, pero no tiene por qué ser así, es posible un desarrollo sostenible.

Los oradores que participaron en la 28 Semana Mundial del Agua, organizada por el SIWI del 26 al 31 de agosto, en Suecia, subrayaron a la escasez de agua como factor que contribuye a la pobreza, los conflictos y a propagar enfermedades causadas por el agua contaminada, a la vez que socava el acceso a la educación de la población femenina.

Las mujeres son centrales en la recolección y el cuidado del agua, y son responsables de más de 70 por ciento de las tareas que requieren agua en el mundo. Pero el asunto va más allá de recolectar el líquido vital, se trata también de dignidad, higiene personal, seguridad, oportunidades perdidas y de revertir estereotipos de género.

Holmgren, exembajador sueco con vasta experiencia en Asia meridional, entre otras regiones, conversó con IPS sobre cómo esa región puede hacer frente a los graves desequilibrios de género en el acceso al agua y al apoyo para transferir tecnología de los países más ricos a las economías en desarrollo para hacer un uso sostenible del recurso.