El pesimismo, la normalización del problema, un discurso demasiado abstracto u otros factores estructurales conforman las raíces del bloqueo social hacia la defensa ciudadana del planeta.
El pesimismo, la normalización del problema, un discurso demasiado abstracto u otros factores estructurales conforman las raíces del bloqueo social hacia la defensa ciudadana del planeta.
Venezuela, Groenlandia y las nuevas rutas del Ártico: cómo la crisis climática está reordenando la geopolítica global
La normalización del desastre climático es el dato geopolítico más inquietante de todos, porque se supone que habíamos quedado en dejar de quemar tanto petróleo, pero seguimos dispuestos a invadir países para conseguir aquello que nos está matando
NAIROBI – El presidente Donald Trump ha redoblado sus medidas para distanciar aún más a Estados Unidos de las organizaciones y entidades internacionales centradas en el clima, el medioambiente y la energía.
Desde hace unas décadas desde los ejes del poder y sus medios fijaron que el cambio climático era la máxima preocupación humana, una condición existencial que significaba compromisos para la reducción de los gases de efecto invernadero y la preponderancia de las organizaciones internacionales para alcanzar acuerdos que evitasen tragedias.
La amenaza del presidente estadounidense de hacerse con la isla tiene muchos motivos, pero todos pasan por que el Ártico se derrite debido al calentamiento global: ocurre de manera similar con el aire contaminado o la ruina de ecosistemas para favorecer la producción intensiva de bienes
El promedio del trienio 2023-2025 supera los 1,5 ºC de calentamiento global, consolidando una tendencia inequívoca impulsada por la acción humana.
La crisis climática ha dejado de ser una nota al pie en los suplementos de ciencia para convertirse en la línea de fractura política definitiva. Quien siga analizando el calentamiento global como un debate técnico o una cuestión de «conciencia individual» no solo yerra en el diagnóstico, sino que está condenado a perder la iniciativa y el poder. Hoy el clima es el juez que decide quién vive con dignidad y quién queda fuera del mapa.