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¡El 17 de marzo, huelga a los empresarios vagos!

Fuentes: Naiz

Confebask y CEN, las dos principales asociaciones patronales de Hegoalde, no tienen ninguna traba legal para establecer una referencia salarial mínima que tenga efecto en todas las relaciones laborales. Simplemente no quieren. Las patronales están cómodas con el Salario Mínimo Interprofesional español, porque les permite ganar más dinero que en otros territorios; a costa de la explotación de la clase trabajadora, por supuesto.

En febrero, el Tribunal Superior de la CAPV no quiso condenar a Confebask y nos echó en cara a los sindicatos que habíamos querido negociar un salario mínimo de carácter legal. No fue así. Sabemos que no podemos hacerlo. Nunca hemos reclamado a Confebask negociar un salario mínimo que tuviese carácter de ley (por ejemplo, un acuerdo que modificase las indemnizaciones del Fogasa); lo que le hemos reclamado es que el salario que paga un empresario sea como mínimo de 1.500 euros, en términos similares a los que negociamos en los convenios colectivos.

Hemos tratado de privar a Confebask de pretextos, y para ello le hemos planteado una nueva petición de negociación para el 24 de marzo, con el fin de emprender la negociación en los términos fijados por el TSJPV. Porque el problema no es la legislación, tal como la patronal ha argumentado cada vez que hemos intentado entablar negociaciones. La cuestión es que nuestros empresarios son unos explotadores y muy perezosos, y que quieren ganar dinero fácilmente, a costa de las trabajadoras y trabajadores.

Las patronales de la CAPV y de Nafarroa saben que si los salarios más bajos no suben pueden obtener beneficios pagando una miseria a sus empleados y sin necesidad de hacer grandes inversiones. Para tener beneficios con salarios más altos en primer lugar hay que invertir y hay que trabajar. En Europa, los países con los salarios más altos son, a su vez, los que han implantado en las empresas las innovaciones tecnológicas más avanzadas.

Aquí hay miles de personas con salarios inferiores a los 1.500 euros. La mayoría de ellas están sometidas a unas relaciones laborales estatalizadas, y no es casualidad que en su gran mayoría (dos tercios) sean mujeres, o que la mitad sean trabajadoras migrantes y racializadas, o que un cuarto de ellas tenga menos de 25 años. Las patronales necesitan mano de obra barata para que los beneficios puedan seguir inflándose, y para ello se aprovechan de la división sexual del trabajo o de la situación vulnerable de mucha gente.

Confebask ha podido negociar cuatro veces, y en todas ellas ha fallado. El próximo 24 de marzo tendrá una nueva oportunidad. En las cuatro ocasiones anteriores la patronal ha podido negarse a negociar porque también las instituciones han fallado. Del mismo modo, la CEN, patronal navarra, ha rechazado el inicio de negociaciones. Las patronales sabían que su negativa no les acarrearía consecuencias, que ni el Gobierno Vasco ni el de Navarra les iban a obligar a negociar. Por ejemplo, si hubiesen aprobado la iniciativa legislativa popular impulsada por la mayoría sindical, las instituciones habrían podido reivindicar la competencia para fijar por ley el salario mínimo y enseñar claramente a las patronales que si no negociaban, serían ellas las que establecerían el salario mínimo, tal como ocurre en todo el mundo.

Desde que hace un año intentamos por primera vez negociar con las patronales las cosas han cambiado: los sindicatos hemos recogido más de 138.000 firmas en favor de nuestra reivindicación, y hemos respondido al veto de instituciones y empresarios llamando una huelga general para el 17 de marzo.

La patronal sabe que si suben los salarios más bajos se alimenta el incremento de todos los salarios. Pero es que tampoco quieren eso. En los últimos años los empresarios están acumulando ganancias históricas, en el mundo y en Euskal Herria. Cuando los empresarios se niegan a negociar convenios en los centros de trabajo y sectores en Euskal Herria les hacemos frente con huelgas. Y son las huelgas las que posteriormente conllevan mejoras en las condiciones de trabajo.

También hemos decidido llevar, junto con sindicatos de Galiza y Catalunya, el debate sobre el salario mínimo al Congreso español. Todos los partidos, salvo Vox y PP, han mostrado su voluntad de estudiar la propuesta, y algunos partidos han estado dispuestos a registrar la propuesta para su debate parlamentario. Porque resulta difícil negarse a ello. Los sindicatos solo demandamos que se pueda mejorar en nuestros territorios el salario mínimo establecido en el Estado. Con nuestra convocatoria de huelga queremos lograr que la reivindicación de tener la opción de mejorar el salario mínimo sea ineludible para todos los partidos políticos. Estamos empezando a verlo.

El día 17, a las trabajadoras y trabajadores nos corresponde vaciar los centros de trabajo y llenar las calles. Vamos a plantar un nuevo hito en la historia de lucha obrera. Hemos recibido el legado de las luchas del pasado; porque las condiciones conquistadas por las generaciones anteriores son un patrimonio. Nuestra generación dejará el legado de unas condiciones de trabajo que sean aplicables a todas las personas trabajadoras del futuro: vamos a subir sustancialmente el salario mínimo en Euskal Herria, y les daremos a las generaciones del futuro la oportunidad de incrementarlo aún más con su lucha. Porque establecer los salarios en Euskal Herria implica eso, tener posibilidades de hacer huelga. No es casual que la huelga general del 17 de marzo sea la primera en favor del salario mínimo en la historia del Estado.

Estamos creando las condiciones para superar el veto patronal. En este contexto, un acuerdo sobre un nuevo estatus político entre partidos políticos debería incluir, en opinión de ELA y LAB, la posibilidad de un salario mínimo propio.

Ya es hora de que las patronales se pongan a trabajar: para que dejen de enriquecerse a costa de unos salarios tan bajos; y para que, de una vez, abran la puerta a la negociación. Si no, les pondremos a trabajar.

Pello Igeregi y Oihana Lopetegi, responsables de Negociación Colectiva de los sindicatos ELA y LAB.

Fuente: https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/el-17-de-marzo-huelga-a-los-empresarios-vagos