Recomiendo:
0

El ejemplo de Fidel y la vigencia del internacionalismo

Fuentes: Rebelión

El 67 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana coincide con los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de Fidel Castro Ruz.

Fácil es reconocer la firmeza y el arrojo del hombre a quien héroes de dimensión continental (incluyendo a Ernesto Guevara de la Serna, el Che) reconocieron como su comandante. Su figura encarnó la rebeldía contra un poder explotador y criminal, y la rebeldía es un valor que, hoy más que nunca, es preciso aquilatar.

Hoy, cuando Marco Rubio (secretario de Estado de Estados Unidos) encabeza un grupo que se propone desacreditar las misiones médicas cubanas y desconocer la contribución internacionalista de la Revolución Cubana, hay que resaltar que más de cuarenta mil profesionales de la salud de 138 países se han formado en universidades cubanas y más de seiscientas mil misiones médicas han tenido presencia en 165 países.

Las expresiones dirigidas a descalificar esta contribución, en boca de Marco Rubio, de Donald Trump o de cualquier politiquero explotador, se convierten en palabrería ante la fuerza de los hechos.

A los cien años del nacimiento de Fidel, es preciso presentarlo a las nuevas generaciones como un exponente del internacionalismo.

Su formación martiana lo condujo a colocar el internacionalismo como una condición inherente al proceso revolucionario, enarbolando el principio de «no dar lo que nos sobra sino compartir lo que tenemos».

Ese principio se concretó en medidas de gran repercusión. Hay que citar la ayuda médica en catástrofes naturales como el huracán “Jean”, en Nicaragua, las inundaciones en Bolivia, el paso del huracán Mitch por Honduras y Guatemala, la epidemia de cólera que azotó al Perú y el combate a epidemias como el ébola. En 1999 se fundó en Cuba la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), permitiendo a miles de jóvenes humildes de América Latina formarse como profesionales.

En 1999, respondiendo a una solicitud oficial, Cuba colaboró con Haití en un importante programa de alfabetización. Ciento cincuenta mil haitianos y haitianas aprendieron a leer y escribir. En 2001 Cuba ofreció el método audiovisual «Yo sí puedo» y fueron alfabetizadas millones de personas en el continente. Gracias a su aplicación países como Venezuela y Bolivia se declararon libres de analfabetismo.

Igualmente, la Revolución cubana fue capaz de brindar heroica contribución a los movimientos por la liberación en América Latina y el Caribe, como también al África.

Contra lo que dicen los estrategas imperialistas, la contribución con los movimientos de liberación a nivel internacional, lejos de constituir acciones de guerra, son aportes a la lucha por la paz auténtica y duradera, que solo existe donde los pueblos tienen soberanía y construyen su destino.

EL INTERNACIONALISMO EN PRESENTE

Del internacionalismo como principio hay que hablar en tiempo presente.

Hoy, destructores yanquis, con la presencia de más de 16 mil marines, son desplegados en el Caribe y en el Pacífico. Han asesinado a decenas de personas a quienes (después de muertas y sin que el mundo conozca sus nombres o sus rostros) acusan de tráfico de drogas, y han confiscado (se usa el término despojándolo de toda connotación legal) cargamentos de combustible procedentes de Venezuela.

¿Desde cuándo están facultados los militares yanquis para hacer el papel de jueces, verdugos y piratas en aguas de este continente?

La presencia militar yanqui en América Latina constituye una agresión a Estados soberanos y atenta contra la estabilidad política.

Sube de nivel la injerencia.

Esa situación afecta particularmente al proceso revolucionario cubano, con agentes enemigos mejor armados y colocados en puntos más cercanos. Hay mayor número de militares, más y mejores armas y orientaciones más agresivas en los territorios de Puerto Rico, República Dominicana y Trinidad y Tobago.

En 1962, Fidel Castro proclamó: “¿Qué es la historia de Cuba si no la historia de América Latina? ¿Y qué es la historia de América Latina si no la historia de Asia, África y Oceanía? ¿Y qué es la historia de todos estos pueblos si no la historia de la explotación más despiadada y cruel del imperialismo en el mundo entero?”.

LA INTEGRACIÓN COMO RESPUESTA

Contra el bloqueo criminal impuesto por Estados Unidos contra Cuba, contra las agresiones a Venezuela, a Colombia y a todos los países cuyos gobiernos no son sumisos al dictado imperialista, la integración continental es la única respuesta posible.

Fidel, con la colaboración de Hugo Chávez, ideó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en diciembre de 2004, que dio pasó a la cumbre fundacional, en Caracas siete años después, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). A este primero le siguieron en 2005 Petrocaribe, en 2007 la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

En el año 2012, a propósito de un simulacro de entrega de tierras que protagonizaron en Colombia los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos (en el marco de la VI Cumbre de las Américas), Fidel Castro escribió:

“Las transnacionales yankis jamás renunciarán al control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos naturales de nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases militares y retirar sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar al intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones. Tal vez la CELAC se convierta en lo que debe ser una organización política hemisférica, menos Estados Unidos y Canadá. Su decadente e insostenible imperio se ha ganado ya el derecho a descansar en paz”.

Trece años después, las crónicas sobre la explotación de la tierras raras y la creciente presencia militar imprimen a estas palabras indiscutible vigencia.

LA INVITACIÓN A NO RENDIRSE

Las dificultades económicas, generadas en gran medida por el criminal bloqueo impuesto por Estados Unidos, han obstaculizado avances y también han revertido logros, pero la inclusión y el enfoque humanista mantienen indicadores sociales a destacar en la Revolución Cubana.

La mortalidad infantil, por ejemplo, ha subido en medio del asedio. 9.8 por mil en 2025, a pesar de que en algunas provincias es considerablemente baja. (En Sancti Spiritus es de 1.3 por mil). La esperanza de vida (algo más de 78 años para los hombres y más de 80 para las mujeres) es superior a la que se registra en muchos países de América Latina. Hay que destacar también la alta cobertura en materia de educación y en salud.

Ante las dificultades no cabe la sumisión sino la resistencia. Porque las dificultades son el resultado de una cadena bien articulada de ataques. El 6 de abril de 1960, Lester D. Mallory, Vicesecretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, en un memorándum secreto del Departamento de Estado definía la filosofía del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto meses después de forma unilateral contra Cuba:

La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

Mallory reconoce la fuerza del liderazgo de Fidel Castro y recomienda acciones para mermarla.

Con el objetivo de fomentar el avance político, es preciso destacar la vigencia del internacionalismo e invitar a las nuevas generaciones a mantener la lucha y a condenar, a enfrentar el saqueo imperialista y a rechazar la agresión a Cuba, que ha sido y sigue siendo sistemática y despiadada.

“No he venido aquí como profeta de la revolución; no he venido a pedir o desear que el mundo se convulsione violentamente. Hemos venido a hablar de paz y colaboración entre los pueblos, y hemos venido a advertir que si no resolvemos pacífica y sabiamente las injusticias y desigualdades actuales el futuro será apocalíptico”, advirtió Fidel el 12 de octubre de 1979 en las Naciones Unidas, en el foro al cual llevó las conclusiones de la VI Cubre de los Países No Alineados.

El 13 de agosto cumplirá 100 años un exponente del internacionalismo. Y el internacionalismo hoy es lucha contra el saqueo y por la preservación de la especie humana.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.