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Fernando Pérez y la libertad «Insumisa»

Fuentes: OnCuba

Acostumbrado a ser visto como uno de los nombres más polémicos y sensibles que han pasado por el cine cubano, Fernando Pérez comienza este tres de julio el rodaje de una historia real. Con la misma entereza con que defiende el reconocimiento que merecen las productoras y los realizadores independientes del séptimo arte en la […]

Acostumbrado a ser visto como uno de los nombres más polémicos y sensibles que han pasado por el cine cubano, Fernando Pérez comienza este tres de julio el rodaje de una historia real.

Con la misma entereza con que defiende el reconocimiento que merecen las productoras y los realizadores independientes del séptimo arte en la Isla, el cineasta de 72 años vuelve a colocarse detrás del lente sin restarle fidelidad a esa filmografía compleja, dramática y humana que lo define.

Coproducción entre Cuba y Suiza, Insumisa se propone recoger la vida de Enriqueta Faber, una mujer que se convirtió en hombre para poder ejercer la medicina en la Baracoa de 1820.

La película gira en torno a ese cambio de apariencia que provocó, en una resumida cadena de acontecimientos, que la doctora se casase con la humildísima Juana de León, estuviera encarcelada y fuera posteriormente deportada a Nueva Orleans.

¿Por qué le atrajo tanto esta historia?

Justamente porque pienso que es actual. La idea de Enriqueta Faber que queremos mostrar en la película es la de una mujer adelantada a su tiempo. Es un filme que entiende la transgresión como vía para alcanzar la libertad individual. Para ser libre hay que romper normas y limitaciones de todo tipo. Es una cinta que habla sobre la libertad que tiene todo ser humano de ser lo que quiera ser, un asunto que ha estado en gran parte de mi filmografía.

¿Qué particularidades tiene Insumisa?

Será una producción donde trabajaré con el equipo con que lo hago habitualmente y donde compartiré la dirección con Laura Hunter, una suiza que vive en la localidad habanera de Buena Vista. Hoy es madre de tres hijos, pero la conozco desde niña y fue quien trajo la historia a mis manos. Se trata de una coproducción en la que participa el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Estoy seguro de que será una experiencia intensa, bonita.

Además, es la primera vez que dirigiré a una actriz extranjera en el rol protagónico, según fue determinado por las condiciones de producción. El papel de Enriqueta / Enrique Faber estará encarnado por la francesa Sylvie Testud, no muy conocida aquí, pero sí en Europa.

Pero sí vuelve a trabajar con actores cubanos…

Dirigir a los actores cubanos siempre es para mí un regalo porque son muy esforzados y profesionales. Trabajaré esta vez, por ejemplo, con Mario «Mayito» Guerra, Héctor Noas y Yisel González. Eso me tiene muy contento.

¿Cuál ha sido el problema fundamental que ha enfrentado esta película?

La falta de tiempo. El guion estaba hecho hace mucho, pero la grabación no se logró concretar antes por discordancias en los términos de producción. Ha habido muy poco tiempo de preparación. La prefilmación la hemos hecho prácticamente en dos meses y medio, algo que, para una cinta de época, en las condiciones infraestructurales de Cuba, es insuficiente. Aunque tenemos un equipo muy profesional, hemos tenido que acelerar procesos que normalmente hubieran requerido más tiempo.

No obstante, logramos que toda la película que debíamos hacer en Baracoa se hiciera en La Habana y sus alrededores. Vamos a filmar en Regla, Gerona, Puerto Escondido, Jaruco, etcétera. Nos hubiera gustado filmar en Guantánamo, en solidaridad con un pueblo que tiene mucha energía y que ha sido duramente golpeado por la naturaleza, pero eso hubiera sido impagable. Definitivamente tendremos jornadas agotadoras de verano porque debemos estar grabando hasta el 6 de septiembre. No puedo pronosticar el tiempo de postproducción, pero sí que casi todo el proceso será aquí.

No es primera vez que filmo en el verano. Ya me tocó hacerlo en el 2008 con Martí, el ojo del canario –con dos huracanes por medio-, y con Últimos días en La Habana, que se hizo en Centro Habana. Con Insumisa volvemos a esa ardua tarea de filmar con los actores vestidos como en el siglo XIX, en pleno julio y agosto de esta Isla.

Raúl Pérez Ureta, que otra vez me acompaña a cargo de la dirección de Fotografía, ha estado iluminando todo con velas y comprobó en un ensayo con las luces que al mediodía el set de grabación llega a los 40 grados Celsius de temperatura. Estoy acostumbrado a que las cosas no se me den fácilmente y eso es algo que he aprendido a disfrutar. Como dice mi nieto: «es lo que hay». Insumisa es un desafío que aceptamos.

Fuente: http://oncubamagazine.com/cultura/fernando-perez-y-la-libertad-insumisa/