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México:

La epidemia de influenza no cede y se anuncia un repunte

Fuentes: SEMlac

Al cumplirse 16 días desde que, el 25 de abril, se decretó la emergencia sanitaria en México y el mundo por lo que ya se siente como la aparición de una nueva pandemia que cambiará el entorno y el estilo de vida, la epidemia por el virus A(H1N1), influenza humana, no cede. La epidemia en […]

Al cumplirse 16 días desde que, el 25 de abril, se decretó la emergencia sanitaria en México y el mundo por lo que ya se siente como la aparición de una nueva pandemia que cambiará el entorno y el estilo de vida, la epidemia por el virus A(H1N1), influenza humana, no cede.
La epidemia en fase alta, según especialistas, puede durar ocho semanas, con una posibilidad de afectar al 25 por ciento de la población. No obstante, ahora se pretende levantar la emergencia y calmar la posibilidad de una histeria colectiva.
El mal podría afectar hasta unos 30 millones de personas y podrían continuar los decesos que, en cinco días, se elevaron hasta 250 por ciento, al pasar de nueve reconocidos a más de 50 y los contagios, de acuerdo con las cifras oficiales, pasaron de 260 a más de 1.500.
El perfil de personas afectadas y en riesgo cambió todo lo que antecedió a la influenza, desde la época medieval: víctimas principales, las personas de 20 a 40 años, mayoritariamente mujeres. De los 50 decesos, murieron 10 amas de casa que, por su condición social y su vida para otros, llegaron tarde al hospital.
Fallecieron 26 mujeres, poco más del 50 por ciento y los decesos en 85 por ciento suceden entre hombres y mujeres de 20 a 40 años, a diferencia de la influenza estacional, en la cual los contagios y la enfermedad se ubican en los extremos de la vida: niños y ancianos.
La epidemia no cede. El fin de semana, nuevos brotes aparecieron en Baja California y Chiapas, sin reportes anteriores, y crecieron los casos, identificados vía pruebas rápidas en San Luis Potosí, Jalisco, Guerrero e Hidalgo, lugares donde no se levantarán las restricciones hasta el 18 de mayo, medidas levantadas por la autoridad a partir del 7 de mayo, con el regreso a clases el 11 de este mes.
Mientras, los datos siguen cayendo en los sistemas improvisados de estadística epidemiológica y los laboratorios interesados trabajan el genoma de la A (H1N1) para lograr una nueva vacuna. En México se hace política internacional para recuperar el turismo y responder a lo que se denomina la discriminación de la población mexicana en numerosos países, donde sigue cerrada la comunicación aérea, como son Argentina, Cuba, Ecuador y Perú.
Igualmente, la nueva cepa de la influenza milenaria ha desatado una enorme cantidad de reacciones institucionales.
Se creó una comisión ciudadana en el Distrito Federal, capital del país, donde los brotes comenzaron hace al menos nueve semanas; los médicos intercambian información hospitalaria, sin órdenes nacionales claras, suceden al mito de que fue un escándalo innecesario; se hacen encuestas que avalan al gobierno y al mismo tiempo han tocado a la puerta, como sucede siempre, los casos conocidos y cercanos.
Desde Tamaulipas, en la frontera con Texas, la red de periodistas informó a SEMlac que se han establecido cercos sanitarios en zonas urbanas, asentamientos populares y comunidades, una medida todavía no anunciada por el gobierno federal. Lo cierto es que se empiezan a fijar zonas de alto riesgo.

La vuelta a la normalidad
El brote de la epidemia de influenza llegó en el momento en que comenzarían las campañas políticas en el país, por elecciones federales para renovar la Cámara de Diputados. Los partidos no difirieron su campaña, pero ésta se ha constreñido a anuncios de televisión, más de 24 millones en las próximas semanas.
Del mismo modo, ante las críticas inmensas por cómo respondió el Sistema Sanitario y la muestra de sus debilidades, como ha publicado profusamente Proceso, la revista política de mayor impacto en México, el gobierno federal decidió «volver a la normalidad» en forma creciente.
Así, se decidió la vuelta a clases el 11 de mayo para 25 millones de niños y niñas; apertura de universidades desde el jueves 7 de mayo; limpieza profunda en todas las instalaciones escolares, a pesar de que escasea el agua.
Según un estudio de infraestructura escolar, al que tuvo acceso SEMlac, seis de cada 10 escuelas, de las 33.000 existentes, no cuentan con agua corriente y todos sus baños son deficientes por diferentes causas. En 13 por ciento, simplemente, no hay baño.
Ello, para algunas maestras y especialistas, encierra un grave riesgo. No obstante, es intensa la difusión de que padres y maestros limpian y desinfectan las escuelas.
Según el doctor Pablo Kuri-Morales, hasta hace poco responsable del sistema de información epidemiológica, antes de la llegada del gobierno de Felipe Calderón, se había creado un sistema de contingencia, elaborado científicamente, que preveía la llegada de la gripe aviar. No obstante, ese plan fue detenido a partir de 2007, con la nueva administración.
Ese informe del médico, quien ya está entre los expertos que ha mandado llamar el gobierno y que esta semana volverá a su cargo, señala que hoy día existen las condiciones para el inicio de una pandemia.
La emergencia del nuevo virus y su habilidad para replicarse en humanos, causando una enfermedad grave (sólo tres días son necesarios para su incubación, tras el contagio), hace claro que éste ya logró la propiedad de transmisión eficiente humano-humano, por eso la fase 5 de la OMS.
Eso ya, se había estudiado, informó; se sabía, por lo que el inicio de la pandemia ha comenzado, pero todavía no hay vacuna.
El programa preventivo que debió operar, pensado a partir de la gripe aviar, proporcionado por Kuri-Morales y escrito desde 2006, arrojó resultados de tres escenarios (máximo, mínimo y más probable), de acuerdo con las tasas de ataque utilizadas en el modelo (15, 25 y 35 %, respectivamente) de una pandemia de influenza de ocho semanas de duración en una sola ola, en todo el territorio nacional.
El pico de demanda de atención de la epidemia ocurriría entre las semanas cuatro y cinco, escenario actual, y si no se llevaran a cabo intervenciones de mitigación de la pandemia, con una tasa de ataque de 25 por ciento ocurrirían 54.104 defunciones (variación de 21.522 a 117.461).
Esto representaría una tasa de mortalidad de 0,5 por 10.000 habitantes. El 87 por ciento de las defunciones acontecería en población con alto riesgo (la que hoy es de mujeres y personas de 20 a 40 años).
Desde 2006, en México se institucionalizó el concepto de seguridad en salud, como uno de los componentes centrales de la seguridad nacional. Se creó el Comité Nacional para la Seguridad en Salud (CNSS), un órgano que dejó de operar con la nueva administración.
Ese organismo tenía la responsabilidad de analizar, definir, dar seguimiento y evaluar las políticas nacionales en materia de seguridad en salud; sin embargo, al no operar cabalmente, se manejó la idea de «sorpresa», tal como la han definido las autoridades de la Secretaría de Salud, al identificar el primer caso el pasado 11 de marzo.

Hechos y medidas que hablan por sí mismos
El sábado 9 de mayo se informó que el gobierno de Jalisco decidió suspender las clases en los niveles de educación básica y media superior, y ordenó el cierre de centros de diversión hasta el 18 de mayo, mientras que los estados de Hidalgo, Guerrero y San Luis Potosí mantendrán una semana más el paro de actividades educativas y recreativas por esta epidemia.
En Jalisco, la decisión surgió luego de la muerte de tres personas con síntomas de A (H1N1); los fallecidos son una mujer de 24 años, de Acatlán; un hombre de 35, de Tlaquepaque, y un bebé de 11 meses, de Guadalajara.
También se decretó el cierre de centros bataneros, casinos, bares, cabarets, centros nocturnos, cines, teatros, centros de espectáculos, estadios y cualquier lugar de esparcimiento en todo Jalisco, donde ya son 26 los casos confirmados de influenza A en siete municipios del estado. Los últimos 11 fueron confirmados la noche del jueves.
Mientras tanto, en Hidalgo, el gobernador Miguel Ángel Osorio, aplazó una semana más el regreso a clases, hasta el 18 de mayo, debido a que entre viernes y sábado se confirmaron 45 casos más en el estado.
Es decir, mientras 25 millones de niños y niñas en el país se disponen a volver a clase el lunes 11, es evidente que no ha pasado la etapa de alerta. En Hidalgo, suman 99 los casos de este padecimiento.
Los balnearios, restaurantes y otros espacios de concentración masiva deberán seguir cada una de las medidas sanitarias previstas para evitar el crecimiento del brote epidemiológico.
La misma disposición fue tomada en el estado de Guerrero para los niveles de educación básica, ante el incremento de infectados: 56, de los cuales 29 se han registrado en Acapulco, donde se mantendrán cerradas las discotecas, clubes, centros nocturnos, centros de apuestas y bares, así como en otros centros turísticos como Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco de Alarcón.
En San Luis Potosí, se mantiene la alerta pues a diferencia del Distrito Federal, donde el número de casos disminuyó, en la entidad se registró un aumento. El sábado se reportaron 113 casos. En Guerrero, los enfermos fueron de niños de cero a 13 años.
En Nuevo León, la Secretaría de Salud del estado investiga el caso de un hombre que murió, aparentemente, por neumonía, aunque sus familiares alegan que pudo haber contraído el virus de la influenza A (H1N1).
Mientras tanto, en Querétaro, la Secretaría de Salud del estado detectó dos casos más, con lo que suman tres los registrados: dos en la capital del estado y uno en San Juan del Río. En esa región del centro del país, se detectaron cerca de 200 casos de influenza A, 71 personas están hospitalizadas.
Las autoridades de Quintana Roo informaron que la epidemia obligó al cierre temporal de 16 hoteles en Cancún; además, reportaron una estrepitosa caída de 85 por ciento en el número de visitantes extranjeros a los tres principales destinos de la entidad: Cancún, Riviera Maya y Cozumel.
El programa de Emergencia que se instaló esta semana en el Distrito Federal, capital del país, ya atendió 13.000 llamadas de emergencia de las que 846 recibieron apoyo médico, 22 personas se reportaron como graves y se consideró fundamental dar apoyo psicológico y social a las familias, informó Patricia Patiño, encargada de coordinar estos apoyos, quien actualmente está aislada por haberse contagiado del virus.
Explicó que por la concentración de hospitales en la capital, se atendieron llamadas y se dieron orientaciones a personas de 18 entidades del país.
Ella aseguró que el sistema de emergencia, instalado desde el Sistema de Desarrollo de la Familia (DIF), se ha podido establecer las zonas más afectadas de la ciudad de México, ubicadas en las delegaciones de mayor hacinamiento como Iztapalapa.
Explicó que el Consejo Ciudadano advirtió la necesidad de brindar un apoyo psicológico ante la expectativa tan alta generada por las medidas de control (prohibiciones). Se atendió a las personas en situación emocional conflictiva y apoyo a su entorno familiar o comunitario.
Esto es lo que se llama cambios de estilo de vida.
Mientras, los científicos o los laboratorios se apresuran para elaborar una nueva vacuna para el virus A (H1N1), influenza humana como la rebautizó la OMS. La epidemia «llegó para quedarse» y ya están en puerta cambios en el entorno y el estilo de vida.
Al cierre de esta edición, se identificaron 48 decesos por el virus y casi 1.500 personas infectadas. Solamente el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrad, ha dicho al público, por televisión y radio, que es necesario considerar que el virus llegó para quedarse, por lo que se destinó una cifra millonaria para prevenir, desinfectar, limpiar, dotar de tapabocas y miles de acciones diversas que, por ahora, serán permanentes.