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Portavocía de la Humanidad

Fuentes: Rebelión

Nos ha tocado vivir un cambio de época. A lo largo de la historia de la humanidad hay momentos en los que se concentran en muy pocos años cambios profundos de largo alcance, de profundas transformaciones económicas, sociales, políticas y de los valores esenciales que orientan las acciones de las sociedades. Hoy vivimos uno de […]

Nos ha tocado vivir un cambio de época. A lo largo de la historia de la humanidad hay momentos en los que se concentran en muy pocos años cambios profundos de largo alcance, de profundas transformaciones económicas, sociales, políticas y de los valores esenciales que orientan las acciones de las sociedades. Hoy vivimos uno de esos tiempos, y debemos ser consciente de ellos, ya que de nuestra conciencia y voluntad depende la feliz transición o, por el contrario, la barbarie y la destrucción, la perspectiva cierta de la muerte de la Vida, de la dignidad y de la democracia.

Para que pueda producirse el cambio sistémico que urgentemente necesitamos tenemos que tener una visión integral del nuevo sistema al que nos dirigimos, el «Manifiesto de la Humanidad» [i] . A los objetivos, motivaciones y valores del actual sistema del «mal vivir» tenemos que contraponerle los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema que queremos del «buen vivir», el nuevo concepto que emerge para guiar nuestros pasos en este nuevo mundo que estamos creando entre todos y todas. Cambio que debe ser acompañado por la sustitución del indicador del actual, el PIB y el crecimiento ilimitado, por el nuevo a elaborar del «Buen vivir» basado en alcanzar la satisfacción de las necesidades inmediatas de las personas, la seguridad y tranquilidad en el porvenir, y en la participación real en la determinación de su propio futuro integrado en la comunidad de la gran familia de la humanidad que a su vez es fruto y parte del sistema integrado de Vida que es Gaia, nuestro mundo.

La humanidad está de parto de un nuevo tiempo. Vivimos una grave crisis del sistema económico, social, político y de valores sociales de la civilización actual que puede poner en riesgo la supervivencia de la humanidad. Esta crisis afecta a todos los niveles de la vida y de la sociedad. Vivimos tiempos de un gran cambio civilizatorio, un verdadero salto cualitativo: la fase planetaria de la conciencia y la unificación de la especie humana, reunida en una gran familia en la misma casa común, el planeta Tierra, y el retorno al sentido común y a los valores éticos para organizarnos y autogobernarnos. Los próximos 15 meses serán decisivos. En ellos la humanidad se juega su futuro, su destino.

La humanidad que es, la actual generación, está haciendo emerger dos conceptos jurídicos nuevos que lo cambian todo: ciudadanía universal y el reconocimiento de la Madre Tierra como sujeto de derechos.

Vivimos el final y el comienzo de una nueva etapa histórica para la humanidad. El final del capitalismo como modo de producción hegemónico, porque es vital para la humanidad que así ocurra. No hay vuelta atrás. A partir de ahora nada será como antes. Pero ni caerá sólo ni está determinado cuál será el futuro que nos aguarda. Tiene que ser el conjunto de la ciudadanía mundial, con su voluntad y decisión, con su movilización, quién lo haga caer, quién construya un futuro digno para la humanidad. Y para ello es fundamental avanzar en la creación de la alternativa en los objetivos, motivaciones y valores de la organización económica, social y política de la humanidad. Hay que sustituir el actual orden de las cosas que nos aboca hacia la destrucción de la humanidad y de la Vida en el planeta.

La crisis del capitalismo financiero internacional que da la cara en 2007-2008 centrado en el mismo corazón de las finanzas internacionales de los países centrales, se va descubriendo a la ciudadanía mundial progresivamente de crisis de liquidez a crisis sistémica y civilizatoria a medida en que se desarrollan sus propios procesos internos, quedando a la luz todas las contradicciones e injusticias de este sistema que agoniza y da sus últimos estertores, a la vez que se inicia a ver las primeras luces de la alternativa post-capitalista. Crisis acrecentada por el ascenso de China arropada en los BRICS, fruto de las resistencias en el seno de la OMC a las imposiciones neoliberales del intercambio desigual que han roto un elemento esencial del sistema-mundo capitalista, cinco países que representan a más del 42% de la población mundial, el potencial de crecimiento del propio sistema, y una nueva relación de cooperación intercultural sobre la que se genera una nueva forma de gobernar el mundo, ya que cada uno de sus integrantes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) pertenecen a un continente, una lengua y una cultura distinta que son capaces de coordinarse y cooperar entre si, abriendo las puertas a una nueva forma de organización internacional de una única humanidad rica y fructífera en su magnífica diversidad.

Cinco meses después de escribir «Hegemonía mundial en juego» [ii] el precio del oro y la plata sigue alcanzando cotas cada día superior, y las perspectivas de una recesión mundial amenazan con convertirse en realidad. Las tensiones en el Consejo de Seguridad de la ONU se manifiestan como ruptura el pasado 6 de octubre ante el veto realizado por Rusia y China a las sanciones a Siria, tras haber traspasado la OTAN en Libia los límites de la autorización para su intervención, imposibilitando la constitución del Dinar oro como moneda única para todos los países africanos, que reforzaría la presión para la reforma del sistema financiero internacional y la sustitución del dólar como moneda internacional de pago que impulsan los BRICS.

La zona euro aterroriza a la economía mundial en palabras de Paul Krugman. Ha visto desde agosto una interminable extorsión y acoso a las deudas soberanas de los países periféricos apoyado desde el Banco Central Europeo para utilizar la crisis como coartada para privatizar servicios básicos, suprimir derechos sociales y bajar el coste salarial directo e indirecto. En EE UU el debate político suicida sobre el techo de la deuda y su deficiente resolución estancan la actividad productiva y trasladan a la ciudadanía el coste de la crisis, aterrorizando también a la economía mundial.

A estas alturas el FMI, la Comisión Europea y los diferentes Gobiernos de la Zona euro han reconocido que no se están obteniendo los resultados esperados con las medidas adoptadas desde mayo de 2010. Al contrario, la situación es cada vez más caótica e ingobernable. ¡¡Pero no se arrepiente!! Exigen más . Un nuevo salto hacia el abismo.

Desde 2008 venimos diciendo en ATTAC que de esta crisis no se saldrá hasta que seamos conscientes de que la realidad es otra. Que vivimos un verdadero cambio civilizatorio, pero no para competir en un mercado globalizado mercantilizando a las personas y a la Vida del planeta a través de la mercantilización de los Bienes comunes de la Humanidad, sino para recuperar el equilibrio perdido entre libertad, igualdad y fraternidad globalizándolos. El concepto jurídico de ciudadanía como nuevo Poder soberano que surgió hace más de 200 años en EE UU y Francia necesita avanzar hacia la ciudadanía universal que convive en un único planeta cuyas condiciones de Vida hay que preservar con una Declaración de Bienes Comunes de la Humanidad con poder y exigencia jurídica universal.

El parto de un nuevo tiempo para la humanidad ha comenzado, los cotiledones que sujetan la placenta al útero materno ya han comenzado a soltarse sin que haya nacido aún el nuevo mundo. La conciencia de pertenencia a una única humanidad como condición previa para enfrentar la regulación internacional del capital, cambio climático, desigualdad, hambrunas y migraciones es imparable.

Con la crisis el miedo se adueña de las personas y las paraliza. A este miedo se le contrapone la fuerza más poderosa del universo: la creatividad de la humanidad en acción, capaz de superar cualquier obstáculo que se le presente. Y esta acción creativa de la humanidad se activa con la esperanza de otro mundo mejor no sólo posible sino urgente e imprescindible para preservar la Vida con mayúsculas, la de la humanidad y la del sistema integrado de Vida que es nuestra Madre Tierra, Gaia.

Convertir a la humanidad en actor político y sujeto del cambio

Hoy el paso necesario es avanzar en la construcción de alternativas y convertir a la humanidad en actor político. Y esto comienza por manifestar su existencia y voluntad a través de un Manifiesto de la Humanidad. Y, en segundo lugar, por comenzar a construir el primer Gobierno democrático, legítimo y transparente de la humanidad que vaya adoptando las necesarias decisiones para el proceso constituyente, que sustentándose sobre la ciudadanía universal como nuevo Poder soberano del nuevo tiempo, y sobre el reconocimiento de los derechos de Gaia, nuestra Madre común, nuestra razón de ser y de continuar siendo, pare a los que nos oprimen, esclavizan y quieren destruirla.

Al actual gobierno del mundo despótico, ilegítimo y opaco, basado en la ambición y avaricia de unos pocos hay que contraponerle un Gobierno de personas valiosas que aporten su desinterés e integridad personal. Personas sencillas, abiertas y francas; generosas donde las haya y, que por eso, sean capaz de transformar las realidades por donde pasen. Personas, hombres y mujeres, que no pidan ni necesiten nada de la vida y cuyo único interés sea el de las generaciones futuras de la humanidad. Personas donde estén y se sientan representados todas las culturas, razas, lenguas y continentes. Personas cuya integridad ética y moral puedan promover una gran movilización social mundial de indignación y rebeldía pacífica como ya ha comenzado en Latinoamérica, el norte de África y el sur de Europa. La que representa en España y ya ha comenzado con el movimiento del 15-M y de Democracia real ya. Personas con el poder moral necesario para parar la guerra en ciernes.

 La propuesta es elegir a las personas con más prestigio y reconocimiento mundial en cada uno de los seis ejes que de forma transversal han de constituir los criterios de actuación a partir de ahora para la humanidad. Uno/a asiática, africana, europea y americana. Oceanía, por su poca población proporcional y su cultura dominante anglosajona está representada por europeos/as y américanos/as, lo que no debe ser óbice para que cualquier persona de integridad y valía requerida pueda ser seleccionada. Su cometido será limitado en el tiempo: asumir provisionalmente la portavocía de la Humanidad, e iniciar el proceso constituyente para el primer Parlamento que aprobará la primera Constitución y elegirá al Primer Gobierno democrático, legítimo y transparente del mundo, sobre la base de la ciudadanía universal, como nuevo Poder soberano, los derechos de la Naturaleza y de las personas como Bien Común de la Humanidad, la búsqueda de la igualdad, la fraternidad, la felicidad de las personas y la democracia participativa.

 Su papel se debe asemejar al de las matronas, elevadoras de vida, que ayudan informando, tranquilizando, evitando obstáculos y abriendo el camino al naciente para facilitar su llegada. Sólo a título de propuesta y sin que previamente se haya obtenido sus conformidades, por lo que no se debe presuponer el apoyo a esta propuesta de las personas mencionadas:

 

 

Ejes

Asia

África

Europa

América

Medio Ambiente

Vandana Shiva (India)

Wangari Muta Maathai (Kenia)

James Lovelock (Gran Bretaña)

Marina Silva (Brasil)

Igualdad

Wu Qing (China)

Olayinka Koso-Thomas (Nigeria)

Mary Robinson (Irlanda)

Rigoberta Menchu (Guatemala)

Derechos Humanos

Somalí Mam (Tailandia)

Nelson Mandela (Sudáfrica) o Graca Machel (Mozambique)

Stéphane Hessel (Alemania-Francia)

Eduardo Galeano (Uruguay) o Adolfo Pérez Esquivel (Argentina)

Economía para la Vida

Walden Bello (Filipinas)

Samir Amín (Egipto)

Susan George (USA-Francia)

Immanuel Wallerstein (EE. UU.)

Interculturalidad

Ramin Jahanbegloo (Irán)

Desmond Tutu (Sudáfrica)

Francois Houtart (Belgica)

Noam Chomsky (EE UU) o Leonardo Boff (Brasil)

Democracia participativa

Anna Hazare (India)

Aminata Traoré (Malí)

Joan Subirats (España)

Marta Harnecker (Chile)

 

El formato de un cuadro es demasiado formal y rígido. ¿Por qué 24 y no 23 ó 27 personas? Además, cada persona incluida debe ser partícipe de los valores de todos los ejes, no sólo del suyo por el que ha sido propuesta.

Pero el cuadro permite transmitir y visualizar mejor la idea, considerarlo sólo en este sentido. Este cuadro habrá de ser rellenado y consensuado con personas que sean verdaderas referencias mundiales. Wangari Muta Maathai ha fallecido el pasado 25 de septiembre. Mantengo su nombre como reconocimiento a su persona, homenaje póstumo y ejemplo de lo que entiendo como referencia mundial.

Con estos nombres hay una representación significativa de ambos géneros. China, India y Rusia están sub-representadas proporcionalmente a su número de habitantes. Creo que las étnias y culturas más expandidas numéricamente estarían incluidas. También las posturas ideológicas existentes, menos la neoliberal.

Os convoco a todos y todas los que leáis esto a movilizaros, a rebelaros pacíficamente contra los que nos mientes y manipulan con el pretexto de la crisis y sus medidas contra ella; contra los que promueven guerras y terrorismo para vendernos después su seguridad con el único objetivo de dividirnos y seguir dominando. A difundir y debatir las ideas que en él se contienen para que entre todos y todas recuperemos un mundo de Paz, armonía y equilibrio para toda la humanidad.

* Fernando Moreno Bernal es Presidente ATTAC Andalucía



[i] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128983

[ii] http://alainet.org/active/46680〈=es

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.