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Comunicado de la Comisión Feminismos Sol

Día internacional contra las violencias machistas

Fuentes: #Acampadasol

Hoy es un día más para nosotras -feministas- en el trabajo cotidiano por la defensa de los derechos de las mujeres y personas trans, pero queremos aprovechar el 25 de noviembre como día reconocido internacionalmente contra las violencias machistas para denunciar y expresar nuestras reivindicaciones respecto a este tema. – Denunciamos que las mujeres somos […]

Hoy es un día más para nosotras -feministas- en el trabajo cotidiano por la defensa de los derechos de las mujeres y personas trans, pero queremos aprovechar el 25 de noviembre como día reconocido internacionalmente contra las violencias machistas para denunciar y expresar nuestras reivindicaciones respecto a este tema.

– Denunciamos que las mujeres somos violentadas por el hecho de ser mujeres. Y que las personas trans son violentados por la transfobia y el sistema heteronormativo. Ambas violencias son producto de una sociedad machista y se ejercen con el fin de controlar nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y nuestra vida. Las violencias machistas no se pueden comparar o asimilar a otras violencias y no son casos aislados, tienen el hilo conductor en el sistema de opresión que lo sustenta, el sistema patriarcal.

– Denunciamos que la violencia ejercida hacia las mujeres por parte de parejas o ex-parejas, aún siendo terrible, no es la única forma de violencia que sufrimos las mujeres y otros sujetos no normativos.

– Denunciamos que existen otras violencias como las ejercidas en las calles, en el ámbito laboral, en los bares, contra nuestros cuerpos, por las noches, durante el día, por familiares, por extraños, en la publicidad y en los medios de comunicación, por las instituciones, en forma de violaciones y abusos sexuales, de golpes, a través de una excesiva medicación, en forma psicológica a nuestra autoestima e integridad, y en muchos casos en forma de feminicidio y muerte.

– Denunciamos que estas violencias son muchas, constantes y no visibilizadas por la sociedad.

– Denunciamos que estas violencias se ejercen contra todas y todes: heteros, lesbianas, trans, intersexuales, cuir, putas, mayores, niñas, adolescentes, migrantes, extranjeras, ejecutivas, feministas, amas de casa, trabajadoras del hogar, catedráticas, conductoras de taxis, enfermeras, fuertes, locas, macarras, dependientas del super, drogadictas, pijas y salvajes…

Y muchas, seguimos trabajando, denunciando, reclamando y proponiendo transformaciones reales. Son diversas las estrategias que ponemos en práctica cada día, en nuestra vida cotidiana de manera individual, solidaria con nuestras amigas y conocidos, vecinas y compañeros, como colectivos autónomos feministas, en grupos, dentro de las instituciones, en red con personas de otros países y otros continentes.

Por eso…

REIVINDICAMOS

– El derecho a una vida libre de violencias, a la soberanía y capacidad de decisión sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas independientemente de cómo vivamos nuestra sexualidad e identidad de género.

– El fomento de una sociedad basada en el buen trato como modelo de desarrollo social alternativo a la violencia estructural del sistema capitalista-patriarcal.

– Nuevas formas de masculinidad que se basen en la corresponsabilidad y en la no violencia.

– La visibilización de la violencia sexual contra mujeres y personas trans.

– La persecución de la violencia ejercida contra las mujeres más allá de todas las fronteras.

– La prevención y reparación del daño de las víctimas de trata priorizando el empoderamiento de las mujeres tratadas por encima de la persecución de las mafias.

– La no estigmatización de las personas que ejercen prostitución y la derogación de las normas municipales que las criminalizan.

– La supresión de publicidades sexistas que atentan contra la diversidad de nuestros cuerpos imponiendo un modelo de belleza irreal y opresora.

– La visibilización y reconocimiento de derechos en igualdad de condiciones de otras formas de relación diversas más allá de las familias nucleares.

– Que el sistema y los profesionales sanitarios promuevan el vivir acorde con los ciclos de nuestros cuerpos, sin medicalizarlos, porque no están enfermos.

– El reconocimiento de los saberes que las mujeres indígenas y de otros continentes, han aportado para el mantenimiento de la vida, silenciados y ridiculizados desde el modelo de hombre blanco occidental heterosexual.

– La autodefensa feminista y los grupos de confianza y apoyo entre mujeres y personas trans como medida eficaz contra las violencias machistas.

– Todas exigimos ser reconocidas como susceptibles de sufrir violencias PERO también como sujetas activas frente a las mismas.

Y mientras terminamos con este sistema…

– Que la Ley contra la violencia de género recoja todos los tipos de violencias.

– Que el Estado nombrado como aconfesional termine con los privilegios de la Iglesia católica y no permita que sus preceptos morales (y los de otras iglesias) se reflejen en la legislación, en el devenir de nuestras vidas y la consecución de nuestros derechos.

– Que el Estado y todos los agentes sociales asuman su responsabilidad para garantizar a las mujeres -y personas que se nombran como tal- una vida plena sin violencias, es decir, una vida que merezca la pena ser vivida, en diálogo real con colectivos y organizaciones feministas.

Como parte del 15M, animamos a que todo el movimiento se una a las reivindicaciones contra las violencias machistas en un grito único.