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El anunciado triunfo de los de arriba

Fuentes: Rebelión

La así llamada «ventana de oportunidad» abierta a raíz de la crisis económica y que tuvo en el 15M su manifestación más espectacular se ha cerrado definitivamente. La democracia demediada heredada de la transición ha logrado recuperar su estabilidad. Si hace unos años algunos pudieron soñar con un proceso constituyente, una profundización de la democracia […]

La así llamada «ventana de oportunidad» abierta a raíz de la crisis económica y que tuvo en el 15M su manifestación más espectacular se ha cerrado definitivamente. La democracia demediada heredada de la transición ha logrado recuperar su estabilidad. Si hace unos años algunos pudieron soñar con un proceso constituyente, una profundización de la democracia o un gobierno «podemita», ahora la realidad ha acabado con cualquier ensoñación de ese tipo.

La operación gatopardiana Felipe VI está siendo pues un éxito para los que realmente mandan. El sistema bipartidista que aseguró la democracia demediada española desde la restauración borbónica está recuperándose y ganando de nuevo la adhesión de las clases medias.

Los de arriba pues han logrado triunfar en sus objetivos:

Uno, descargar el peso de la crisis en los de abajo;

Dos, no solo mantener sus posiciones de poder, sino avanzar en la domesticación de la clase obrera gracias a la presión del paro, la precarización del trabajo y las reformas laborales;

Tres, el sector bancario y financiero ha conseguido «financiar» sus errores y latrocinios con el erario público, ha progresado en su concentración y se sigue desentendiendo de su presunta función de distribuidor del ahorro para dedicarse de pleno a las labores especulativas;

Cuatro, ha logrado impedir una posible alianza de la clase obrera y la clase media, atrayendo a esta última con sus cantos de sirena;

Quinto, prosigue con sus políticas neoliberales de sumisión a la división de trabajo europea orquestada por Berlín, equilibrios presupuestarios, reformas laborales, liberalización de mercados, jibarización del estado de bienestar…

En definitiva, tras la crisis económica y la crisis política, los que realmente mandan no solo han mantenido incólume su poder, sino que lo han reforzado.

Por supuesto, al sistema político oligárquico español aún le quedan algunos problemas. Por ejemplo:

1º.- La definitiva recomposición del ala derecha de sistema borbónico, esto es, en torno a qué partido o líder se recompondrá la «derecha» española.

2º.- Segundo, acabar definitivamente con la posibilidad de la existencia de una organización política fuerte, socializante -de verdad, no a lo social liberal- republicana, federal y radical -de raíz, no de extremista- a la izquierda del PSOE. El desmantelamiento de Unidas Podemos y su reducción a un partido marginal sin influencia política sigue siendo un objetivo de los que realmente mandan. Para ello, aparte de sus maniobras orquestales en la oscuridad, cloacas del estado mediante, tienen abiertas dos vías: una, el abrazo de oso del PSOE, con un posible pacto de gobierno que vaya abduciendo a Unidas Podemos; dos, la operación Errejón -que ahora sorprendentemente se declara la nueva izquierda- que crearía una segunda fuerza política a la «izquierda» del PSOE que iría socavando a Unidas Podemos, en el horizonte de una futura fusión con el PSOE.

3º.- La solución del «problema» catalán, para lo cual está dispuesto a emplear la mano dura en la convicción de que: uno, el estado español es lo suficientemente fuerte para soportar un enquistamiento sine die del problema; dos, los «independentistas» han alcanzado su techo entre la población catalana; tres, las contradicciones dentro del independentismo son muy fuertes y su unidad precaria, si no inexistente; cuatro, Europa nunca consentirá la independencia de Cataluña; cinco, en realidad muchos de los independentistas no van en serio, ni se creen su pretendido proyecto de crear un nuevo estado.

4º.- La recuperación de la tasa de ganancia. Este es el auténtico problema del capitalismo español, europeo y mundial, para cuya solución aún no han encontrado manera, salvo el aumento de la explotación de la mano de obra, la competencia exacerbada por los mercados internacionales y una nueva hipertrofia del sector financiero.

En definitiva, la ventana de oportunidad abierta en torno al 15 M ha quedado cerrada y la operación de recuperación de legitimidad del sistema borbónico está triunfando. Esto exige un cambio de estrategia dentro de las fuerzas progresistas de España.

Lo iremos viendo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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