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El Consejo Atlántico y Eurodefensa: dos ONGs y algo más

Fuentes: Rebelión

Este artículo corresponde a la transcripción de mi intervención en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid en el Foro contra la guerra imperialista y la OTAN el 12 de mayo del presente año. Tuve el honor de participar junto a otras compañeras y compañeros a los que respeto profundamente por […]

Este artículo corresponde a la transcripción de mi intervención en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid en el Foro contra la guerra imperialista y la OTAN el 12 de mayo del presente año. Tuve el honor de participar junto a otras compañeras y compañeros a los que respeto profundamente por su compromiso con la causa de la paz y su lucha ejemplar por un mundo mejor, concretamente Angeles Diez, Antonio Maira, Concha Mateos y Manuel Pardo.

Buenas tardes:

Después de las magistrales intervenciones que me anteceden voy a limitarme a comentaros brevemente la esencia de dos organizaciones: el Consejo Atlántico y Eurodefensa. Finalizaré con una conclusión.

De ambas organizaciones beben los medios afines al sistema, y contribuyen de forma determinante a burlar la escasa lucidez reinante, allanando de este modo el camino a la guerra global en la que estamos inmersos.

Mercedes Sosa, con su cálida voz latinoamericana, nos recordaba en una de sus hermosas canciones que la guerra «es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente».  

Ese monstruo grande es la OTAN. Tiene su vértice hegemónico en los EEUU de América. Constituye el criminal brazo armado del imperio, que cuenta con innumerables complicidades y propagandistas en medios afines. Una de sus misiones es conseguir el consentimiento de las poblaciones de los Estados miembros haciéndolas cómplices de sus guerras genocidas. El objetivo mediático perseguido es el dominio de las conciencias quebrando la voluntad de resistencia de los sectores mas opuestos ideológicamente a la guerra. Su mayor influencia la ejerce a través de una organización satélite poco conocida por el gran público: el Consejo Atlántico, una organización no gubernamental.

Llamo la atención sobre la diferencia existente entre el Consejo Atlántico y el Consejo del Atlántico Norte. Éste último es la más alta autoridad de la OTAN, y está formado por delegaciones de todos los países miembros, con su Secretario General a la cabeza. El Consejo Atlántico, por el contrario, es una organización no gubernamental, formalmente independiente, que constituye sin embargo una auténtica oficina de propaganda de la OTAN. De ella beben los medios occidentales sus noticias, análisis y planteamientos estratégicos. Medios de gran alcance internacional e influencia tienen en ella una de sus fuentes principales de información geoestratégica.

Estados Unidos ejerce su dominio militar a través de la OTAN fidelizando las cúpulas militares de los Estados miembros, cuyos altos mandos son cooptados por esa organización criminal. Utiliza como aparato de propaganda el lobby que he citado, el Consejo Atlántico, vinculado y nutrido por el complejo militar-industrial que a su vez promueve masivamente las «puertas giratorias».

Es habitual encontrar en los consejos de administración, y en altos puestos directivos de las industrias de armas a altos mandos militares y políticos en ejercicio. O viceversa, a empresarios de las industrias de armas en altos cargos gubernamentales. En nuestro país, como sabéis, tenemos conocidos casos de puertas giratorias, uno paradigmático es el actual Ministro de Defensa, condecorado recientemente por el Estado francés con la Orden de la Legión de Honor.

El Consejo Atlántico es un lobby financiado por los Estados miembros de la OTAN y por las multinacionales del armamento vinculadas a los negocios del imperio. Esta organización da cobertura a una inmensa sangría de recursos públicos, detraidos de otros capítulos esenciales de los presupuestos del Estado, engrosando de este modo las arcas privadas de los señores de la guerra. Sus dirigentes son influyentes personajes del mundo de las finanzas, del mundo militar y del mundo político, interesados en promover directa o indirectamente conflictos y tensiones militares por doquier, de las que obtienen ingentes ganancias.

Europa ha pasado a ser tras la Segunda Guerra Mundial un auténtico protectorado de los Estados Unidos, que ejerce su dominio económico mediante su poderío militar. La soberanía residual de los pueblos europeos está siendo vampirizada por esta gigantesca maquinaria de muerte.

El escritor y periodista francés Michel Collon autor de un documentado estudio sobre el Consejo Atlántico ha analizado las reglas de la propaganda de guerra que son aplicadas por los Estados y medios vinculados al imperialismo.

Las sintetiza del siguiente modo:

Regla número 1: Ocultar los intereses. Nuestros gobiernos luchan por los derechos humanos, la paz o cualquier otro noble ideal. No presentar jamás la guerra como un conflicto entre intereses económicos y sociales opuestos.

Regla número 2: Demonizar. Para obtener el apoyo de la opinión, preparar cada guerra mediante una mentira mediática espectacular. Después continuar demonizando al adversario, particularmente mediante imágenes de atrocidades.

Regla número 3: ¡Nada de historia! Ocultar la historia y la geografía de la región. Lo que hace incomprensible los conflictos locales incitados por esas mismas potencias.

Regla número 4: Organizar la amnesia. Evitar toda referencia seria a manipulaciones mediáticas precedentes. Eso provocaría demasiada desconfianza entre la población.

La aplicación de estas reglas por parte de los Estados imperialistas crean una densa cortina de desinformación bien visible para cualquier persona advertida.

El Consejo Atlántico es un lobby cuyos directivos y asesores son en gran proporción altos cargos procedentes de la administración de los Estados Unidos, manteniendo estrechas vinculaciones con su gobierno. Sus fuentes de financiación proceden de los Estados miembros de la OTAN y de las multinacionales. Este complejo entramado militar-industrial obtiene enormes beneficios de los sectores relacionados con las armas. Intereses económicos vinculados al desarrollo de las guerras: Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen, son ejemplos dramáticos de esta locura genocida. Se trata de una guerra global motivada por el control de territorios claves por su valor geoestratégico o por sus riquezas en materias primas, principalmente petroleo.

Esta ONG no partidista tiene miembros moderados de las dos tendencias, izquierda y derecha, constituyendo un potentisimo medio de propaganda y persuasión que auna intereses de los niveles más altos del poder mediático, político, financiero y militar. La OTAN dispone pues de una pantalla formalmente independiente que es el Consejo Atlántico, promoviendo a través de su densa red capilar de intereses industriales, financieros, políticos, mediáticos, científicos y universitarios, el vasallaje de las conciencias.

Otra organización, también formalmente independiente del gobierno, vinculada a la gran patronal, y al CESEDEN, es Eurodefensa. Constituye, por así decirlo, una replica a escala europea del mismo concepto, es decir la colusión de intereses entre empresarios y altas jerarquías militares en el sanguinario negocio de las guerras. Para ello ejerce su papel dando apoyo y cobertura mediática a la OTAN.

Por ejemplo:

Eurodefensa España hizo pública su postura respecto a la OTAN con motivo de la cumbre de Lisboa. En ella se ratificó el nuevo «Concepto Estratégico para la defensa y seguridad de los miembros de la OTAN« que todos sus Jefes de Estado firmaron el 9 de noviembre de 2010.

Para ello hizo público un comunicado cuyo titulo es autoexplicativo: Los intereses de España ante el concepto estratégico de la OTAN 2010. Una visión de Eurodefensa».

Entre las perlas más llamativas de ese documento está la siguiente frase;

«Si España quiere jugar el papel que le corresponde debe ajustar sus contribuciones y ampliar sus presupuestos dedicados a la defensa y seguridad«.  

Una conclusión inquietante de dicho documento, que cito también textualmente, es la siguiente:

«En resumen, el Concepto Estratégico 2010 de la OTAN ofrece una nueva ocasión a España para replantear valientemente sus relaciones con la nueva OTAN’ y su política internacional, si queremos seguir siendo uno de sus miembros activos«.

Fin de la cita.

Entre los altos directivos de este club de las armas se encuentra un conocido empresario presuntamente implicado en la debacle de Bankia. Y en su vertiente militar un general que fue noticia relevante de todos los telediarios y medios de difusión hace dos años por sus declaraciones nada constitucionales.

El diario El País en su edición del 28 de febrero de 2013 denunciaba que dicho general sugirió el día 6 de febrero, en una conferencia sobre Fuerzas Armadas y ordenamiento constitucional, que estaría justificada una intervención militar para frenar la secesión de Cataluña «si los responsables de la defensa de la Constitución no se comportaran como su función requiere«.  

Este tipo de declaraciones son de manual. Forman parte de una estrategia de manipulación mediática cuyo objetivo inmediato es el amedrentar a la población e interferir los procesos sociales.

Esta poderosa maquinaria de propaganda y persuasión, que es el Consejo Atlántico y sus aledaños, trabaja de forma moderna y eficaz para lograr generar un estado de opinión favorable a los intereses económicos y guerreros del complejo militar-industrial.

El imperio militar USA persigue con ello la extensión de su hegemonía cultural y política en el seno de los países satelizados, contribuyendo a ello de forma decisiva su todopoderosa industria cinematográfica y televisiva, que constituye un autentico medio de control total de carácter global.

Las élites políticas, financieras, militares y mediáticas del Estado español están siendo cooptadas y disciplinadas con el fin de consolidar el statu quo. Esto nos condena al inaceptable papel de protectorado semicolonial, obligados a intervenir como cómplices necesarios en sus guerras de rapiña. No sería posible -digámoslo claramente- sin un colaboracionismo rampante de esas mismas élites.

El sentimiento patriótico que inspiró el 2 de mayo, día de la independencia en el imaginario popular, se ha perdido. Estos espadones alardean de patriotas pero en realidad están al servicio del imperio, contribuyendo de este modo al dominio militar y político sobre nuestro país de una potencia extranjera.

Por ejemplo, una gran cantidad de los artículos publicados en el blog «Proa al viento», del conspicuo general citado anteriormente, próximo a la Casa Real, son una prueba evidente de los estragos que la propaganda imperialista ocasiona en el pensamiento militar y político de las más altas jerarquías del régimen. Lean sus artículos: «USA, el gran protector», «El francotirador», etc. Demasiado evidente todo.

Si algún patriotismo auténtico queda en esta piel de toro no hay que buscarlo en las salas de banderas de los cuarteles ni en los lujosos salones de los palacios, sino entre el pueblo llano. Es decir entre los pueblos que conforman nuestro mosaico ibérico. Mosaico al que solo una República federal podrá dotar de voluntad colectiva.

Por todo lo anterior concluyo que la Corona y las fuerzas colaboracionistas que la sustentan son cómplices necesarios de un continuo proceso   de corrupción y traición a la Patria inaugurado con la dictadura y consolidado durante la Transición. Debemos y podemos poner fin a todo esto.

Referencias:

Atlantic Council: quand les médias français s’abreuvent directement à l’Otan. Michel Collon

Manuel Ruiz Robles es miembro del Colectivo Anemoi

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.