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Prólogo al libro Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo de Antonio Antón

El dilema entre socialismo y barbarie cobra más fuerza que nunca

Fuentes: Rebelión

Cuando Antonio Antón me preguntó si podía prologar su último libro acepté inmediatamente. Era un deber de amistad y de reconocimiento de su incansable labor de reflexión sobre la izquierda y la sociedad. Después pensé que mi prólogo sería un aderezo inútil. Habitualmente leo por encima los prólogos (aunque algunos como los de Marx a diversas ediciones de El Capital han dado para muchos debates), sobre todo, porque cuando empiezo un libro estoy impaciente por entrar en su contenido y si el índice es informativo me sirve ya como orientación. Y, en este sentido, el índice, la introducción de cada capítulo ayudan al lector a orientarse adecuadamente en cada momento. La tarea del prologuista, en este caso, no va a ser la de un guía que ayude a desentrañar un camino bien perfilado, sino que más bien trataré de establecer un pequeño diálogo con las cuestiones que me sugiere su lectura.

El título del libro Encrucijadas recoge el sentido del momento en el que vivimos. Tras la reentré de Trump en el Gobierno de Estados Unidos no han pasado ni los primeros cien días para que seamos conscientes que estamos ante un verdadero cruce de caminos, y que muchos de los que tenemos delante nos conducen a un despeñadero mortal. El dilema entre socialismo y barbarie (por más que hay que cualificar a qué nos estamos refiriendo al hablar de socialismo) cobra más fuerza que nunca, en un momento donde precisamente las fuerzas de la izquierda transformadora están esencialmente debilitadas.

Antonio Antón aborda alguna de estas cuestiones claves: el ascenso del racismo y la xenofobia como elemento central del avance de la extrema derecha, la deriva conservadora de la socialdemocracia, los problemas internos de la izquierda transformadora derivada de los enfrentamientos entre sus cúpulas, los dilemas que enfrentan al feminismo. Todas ellas cuestiones cruciales para el devenir de la izquierda, temas que han generado divisiones destructivas en el espacio de la izquierda transformadora, excepto en el tema migratorio. Aunque en algún momento hubo quién flirteó con el «rojipardismo», hasta el momento nadie lo ha desarrollado en nuestro país, y esperemos que el relativo fracaso que este proyecto ha tenido en Alemania ayude a despejar la situación.

Puestos a añadir cuestiones fundamentales, y a invitar al autor a seguir profundizando en su elaboración intelectual situaría algunas cuestiones clave que afectan a los proyectos estratégicos de la izquierda transformadora.

En primer lugar el de la cuestión ecológica que altera una gran parte del proyecto socialista pensado en términos de progreso. No es una mera cuestión intelectual sino que incide directamente en la lucha cotidiana, por ejemplo en cómo compaginar una acción sindical reivindicativa de avances materiales con la necesidad de reducir actividades dañinas, de reconducir los modelos de producción y consumo, de reformular las demandas de bienestar.

En segundo lugar, y en parte ligado a lo anterior está la cuestión del cambio técnico y la actividad científica. En muchos casos la tecnología controlada por el gran capital se presenta como una fuerza incontrolable a la que uno se tiene que adaptar. Cuando se constatan tanto los potenciales efectos dañinos de la nueva oleada tecnológica y su impacto ambiental parece obvio.

En tercer lugar, está la cuestión del estado nación. Ha sido tradicionalmente el marco de acción de la izquierda. Siempre ha sido un marco discutible, como puso de manifiesto el fracaso de la izquierda en prevenir la Primera Guerra Mundial.

Ahora la cuestión es aún más complicada tanto por la importancia de problemas que tienen una escala global como por el propio hecho de que una parte importante del discurso ultra se asienta, precisamente, en establecer una clara demarcación entre los de dentro y los de fuera (y donde una parte creciente de la clase obrera real de muchos países no tiene derechos de ciudadanía a causa de las políticas migratorias y de nacionalidad). Y esto enlaza con otra cuestión de suma actualidad: la reemergencia de los conflictos imperialistas y sus efectos sobre el conjunto de políticas. Para la parte del planeta en que vivimos, la Unión Europea, el pulso de la ultraderecha estadounidense implica un cambio profundo en las reglas del juego en las que hemos transitado. Y por lo que se atisba en las primeras respuestas vuelve la amenaza del militarismo y de las políticas de austeridad. Tenemos acumulación de problemas, teóricos y políticos, de estrategia y de táctica. Y, como indican los dilemas que plantea Antonio Antón a menudo nos enfrascamos en debates y conflictos que nos complica aún su resolución.

El texto cubre debates que se plantean en un momento de reflujo de la izquierda y de lo que podríamos llamar un fin de ciclo que se inició tras el 15 M y que llevó a la izquierda transformadora en su conjunto a su máximo nivel de representación institucional, incluido el control de algunos ayuntamientos clave. En gran parte, la acritud de algunos de los debates actuales es reflejo de la resaca de este proceso: no se pudieron imponer muchas de las políticas que se proponían, no ha sido posible sostener el impulso ni a imponer una agenda política adecuada, no hemos podido impedir la revancha derechista y ahora estamos en un momento en el que el cambio parece estancado (o incluso en peligro). Vale la pena entender este ciclo, sus potencialidades, sus debilidades y sus límites estructurales.

Fue un ciclo ascendente donde se produjo la paradoja de que una izquierda organizativamente débil fue capaz de alcanzar un éxito electoral sin precedentes. Posiblemente el resultado de combinar todo los costes sociales y el desprestigio de las políticas de austeridad, con el uso inteligente de campañas de movilización impactantes y el uso de viejos y nuevos medios de comunicación. Las intervenciones televisivas de Pablo Iglesias o la intervención radical de Ada Colau en el Congreso de los Diputados ayudaron a generar un éxito que nadie hubiera pronosticado. Por decirlo de forma castiza «cogimos a la burguesía por sorpresa». Pero en las bases de este éxito posiblemente estaban muchas de las debilidades reales: reducida implantación social, medios limitados, excesiva dependencia de unos liderazgos personalistas, ausencia de un proyecto organizativo consolidado. Y frente a ello una reacción brutal de las clases dominantes que han utilizado toda su inteligencia, sus recursos, su poder institucional y su mala leche para erosionar y bloquear el proyecto de cambio.

Lo he presenciado en primera línea en Barcelona, donde el Gobierno de Ada Colau ha debido afrontar una brutal batería de ataques, desde la hostilidad de una judicatura con una cultura donde domina el derecho de propiedad, hasta la permanente generación de bulos y campañas de contrapropaganda. Y, también en Barcelona, los movimientos sociales y la propia organización es demasiado débil y poco consolidada para ser capaz de generar una respuesta a la altura. Y, con todo, ha sido en Barcelona donde las cosas han ido mejor, en buena parte porque aquí no se han producido las peleas internas que han ocurrido en otros lugares. Hay que aprender mucho de este ciclo, de sus avances y sus problemas, para que el próximo sea mejor.

A estas alturas tengo la sensación de que me he ido por las ramas. Que en lugar de glosar un texto me he dedicado a colocar mis propias manías. Que me he metido en terreno ajeno. No es esta mi intención, sino dialogar con alguna de las importantes cuestiones que plantea el libro. De compartir con el autor y los lectores problemáticas emparentadas con el texto y que determinan la sensación de estar inmersos en un tiovivo en el que no vemos como apearnos. Antonio Antón tiene la tenacidad para abordarlos y contribuye con su saber sociológico y su actitud militante a afrontarlos. No vamos a resolver la complejidad con unos pocos escritos. Pero textos como los suyos ayudan a estar labor colectiva de poner luz a la oscuridad, de generar un diálogo con el que buscar colectivamente respuestas y experiencias transformadoras. Por esto lo mejor es leer sus páginas y olvidarse de la intromisión de este prologuista.

Albert Recio Andreu. Profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo

Antonio Antón

Editorial Dyskolo. Edición digital: 1.0. abril 2025
Colección: Crónicas
Prólogo de Albert Recio Andreu
Este libro cuenta con una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinDerivados 4.0 (CC BY-NC-ND 4.0)

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Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.