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Esperando el portazo

Fuentes: Berria

Traducido para Rebelión por Daniel Escribano

El socialista José Antonio Pastor hizo notar al lehendakari Juan José Ibarretxe que había obtenido una victoria pírrica, porque la ley se aprobó con una diferencia de un solo voto. Dicen que Pirro, rey de Epiro, cuando en el siglo iii antes de Cristo venció a los romanos en la batalla de Asculo, dijo esto al percatarse de cuántos hombres había perdido su ejército: «otra victoria como ésta y estoy perdido».

No podría haber dicho lo mismo Ibarretxe después de la votación de ayer. Antes, cuando se hablaba de la necesidad de la consulta y de desbloquear la situación, se hablaba de la necesidad de romper el «empate infinito», y la propuesta del Gobierno vasco se aprobó con la diferencia de un solo voto, sí, pero ese voto bastó para superar la barrera del Parlamento, sabiendo que pronto le pondrán barreras más difíciles. Por eso quiso dar a la de ayer el aspecto de las grandes victorias, sirviéndose para ello de las palabras de quien está emocionado: dijo dos veces que la fecha del 27 de junio de 2008 le quedará grabada «para siempre» en el corazón y, repetidas veces, que era un día histórico.

El tiempo dirá si la decisión tomada ayer por el Parlamento vasco será histórica; no se necesitarán muchos meses para saber si el proyecto de consulta popular se quedará, como aquel histórico nuevo Estatuto político aprobado el 30 de diciembre, perdida en el camino, o si, como aseguró Ibarretxe, abrirá una puerta que jamás se cerrará.

Por tanto, es demasiado pronto para saber si la decisión pasará a la historia. Pero se puede decir tranquilamente que el debate parlamentario en sí no lo hará. Nadie aportó nada nuevo.

Ayer por la mañana Ibarretxe se limitó a explicar los argumentos que ha utilizado desde el pasado 28 de mayo, cuando dio noticia de la propuesta de ley y de las dos preguntas, y no dio nuevas pistas sobre la ruta que seguirá de ahora en adelante. Aseveró con firmeza que la puerta ayer abierta «nunca» la cerrarán, que el camino emprendido no tiene marcha atrás, pero no explicó cómo logrará que esa puerta siga abierta, toda vez que el Gobierno de España tiene intención de cerrarla mediante el Tribunal Constitucional.

Algunas repeticiones de argumentos, encima, fueron un poco evidentes.. Patxi López, por ejemplo, se sirvió ayer palabra por palabra de fragmentos de la conferencia de presentación de la Propuesta para el diálogo y la convivencia [propuesta del PSE-EE presentada el pasado 12 de junio en San Sebastián (n. del t.)], al dar las explicaciones de la posición contraria a la propuesta de ley de consulta. Las palabras de Nekane Erauskin [portavoz del grupo parlamentario Ezker Abertzalea (n. del t.)] eran algo más nuevas, pero tampoco eran del día: eran la declaración leída la víspera ante los periodistas, al menos en algunos pasajes. En las palabras del resto de portavoces a penas pudo percibirse argumentos nuevos.

Con todo, el debate sirvió para recordar dónde está el meollo del conflicto político irresuelto. Leopoldo Barreda lo dejó claro, con la claridad que suelen utilizar los portavoces del PP en ocasiones de este tipo: «el objetivo de este referéndum es dar a la ciudadanía vasca atribuciones que, como sujeto político, sólo corresponden a todos los españoles». Palabras que suscribirían, sin duda alguna, Ibarretxe, Joseba Egibar o Unai Ziarreta. El propio Egibar lo explicó a su manera un poco antes: «[la consulta] es el germen de un nuevo sujeto político. Si no abandonamos el terreno de juego actual y pasamos a otro en que puedan convivir dos sujetos políticos, no acabará el conflicto político». En palabras del portavoz del PNV, la mera realización de la consulta crearía «una nueva legitimidad política».

La izquierda abertzale, empero, no se cree que con esta propuesta se abra camino para construir un nuevo sujeto político. Y tiene razones para ello: Erauskin, entre otras cosas, recordó la sucedido con el nuevo Estatuto aprobado el 30 de diciembre de 2004, que Iñigo Urkullu ─ ayer en los asientos para invitados ─ mostró su voluntad de respetar la prohibición del Tribunal Constitucional y que Ibarretxe dio por buenas sus palabras. También puso sobre la mesa que el proyecto del Gobierno vasco tiene límites evidentes desde el punto de vista de la territorialidad: «Navarra no tiene lugar en esta Euskadi suya».

En general, Erauskin criticó duramente la propuesta y acusó a Ibarretxe de jugar con la voluntad de paz de la gente… pero, al final, una diputada del grupo Ezker Abertzalea, Karmele Berasategi concretamente, pulsó el botón del cuando Izaskun Bilbao [presidenta del Parlamento (n. del t.)] dijo que era el momento de votar. El panel electrónico que da el resultado de la votación traicionó a Berasategi, pues se encendió la luz verde en su escaño, como en escaño de los diputados del tripartito y Aralar.

La puerta, por tanto, está abierta. Y no la cerrarán, a decir de Ibarretxe. Pero difícilmente habrá quien asegure que el próximo 25 de octubre se celebre la consulta. Egibar dijo que ha marcado las dos cruces de la papeleta, pero admitió que duda de lo que pueda pasar. Éstas son sus palabras: «más allá de lo que suceda el próximo 25 de octubre, hemos abierto el camino».

Ziarreta dijo saber que enfrente tendrán un muro o un frontón. Pero que responderán: que el de ayer no es más que el primer paso y que vendrán más pasos. No aclaró nada más. Nadie aclaró nada más sobre lo que pueda pasar de ahora en adelante. No obstante, el presidente de EA dijo palabras iluminadoras cuando manifestó a quién beneficia, más allá de los años y de las propuestas, el no dar pasos efectivos hacia el cambio de marco jurídico-político: «ustedes [PSOE y PP] saben que mientras aquí no cambie nada se está fortaleciendo su modelo de nación española única».

El debate no podía acabar sin que quienes están cómodos «en ese modelo de nación española única» mencionaran la Eurocopa. Barreda, siempre aficionado a citar refranes y escritores, se sirvió de pasajes de William Shakespeare y Bernardo Atxaga en su intervención principal, pero en su turno final utilizó un figura más prosaica para responder a Ziarreta ─ y de paso a Ibarretxe. El fútbol. «Supongo que quieren la independencia y la república vasca para jugar la final de la Eurocopa contra España.»

Berria , 28 de junio de 2008

http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=harian&data=2008-06-28&orria=004&kont=301