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Gaza 2.0

Fuentes: Naiz

En septiembre se van a cumplir ocho meses desde que Cuba sufre un bloqueo petrolero ejecutado por el régimen genocida estadounidense. Desde entonces, un único buque ruso descargó petróleo en la isla el pasado abril. Obviamente, a todas luces insuficiente. Las consecuencias sociales y económicas del sitio al que han sometido a Cuba, tanto Estados Unidos como sus esbirros americanos y europeos, así como la inacción de la llamada comunidad internacional, que mira para otro lado, son catastróficas.

Se está produciendo un genocidio silencioso que debería ser denunciado diariamente. En esta ocasión, el régimen genocida yanqui no ha bombardeado ni invadido Cuba. No se ven tanques ni aviones masacrando y exterminando a la población civil como hace su hijo putativo, el también régimen genocida y colonial sionista, en Palestina. Su estrategia es, no obstante, más sibilina. El régimen genocida estadounidense está tratando de convertir a Cuba en un inmenso campo de concentración, emulando y superando lo que el sionismo hace en Palestina. 

Desde que el régimen genocida yanqui agudizó este año el criminal bloqueo económico, comercial y financiero que sufre Cuba desde hace más de 60 años, la vida en la isla se está volviendo insostenible. No se debe romantizar la situación actual hablando de la heroicidad del pueblo cubano, que resiste los embistes genocidas de su vecino imperialista «resolviendo», como dicen los cubanos, para poder continuar otro día más. 

El régimen estadounidense está apretando al máximo la soga que han puesto alrededor del cuello del pueblo cubano. El secretario de Estado del régimen yanqui, Marco Rubio, acaba de afirmar que no solo van a seguir manteniendo la presión, sino que afirmó, además, que «cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar salir de la soga, simplemente se lo cerramos». Y estos son los que nos venden como los adalides de la libertad, la democracia y los derechos humanos. 

Esa soga que prometen ir cerrando cada vez más se traduce en que los hospitales no tienen energía para mantener con vida a miles de personas enfermas; no hay combustible ni para el transporte de alimentos ni de personas; la población sufre cortes de electricidad prolongados, lo que se traduce, entre otras cosas, en no tener acceso directo a agua potable durante días. Asimismo, la soga genocida ha hecho quebrar los recursos económicos de un país sometido a guerra económica durante décadas. Y aun así, pese a llevar meses sin que entre una gota de petróleo, el imperialismo genocida estadounidense todavía no ha logrado rendir al pueblo cubano. 

Cuba fue el primer pueblo que sufrió los campos de concentración a manos del imperialismo español. Ahora, como padre putativo del sionismo genocida que convirtió Gaza en el mayor campo de concentración al aire libre, el régimen genocida estadounidense pretende crear el mayor campo de concentración de la historia de la humanidad, en donde millones de personas están, una vez más, abandonadas a su suerte. El sionismo tiene una política de exterminio para acabar con la población palestina y poder colonizar el territorio; el régimen genocida estadounidense pretende convertir Cuba en una Gaza 2.0.

Fuente: https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/gaza-2-0