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Las razones de la presión sin precedentes sobre Melilla

Fuentes: Nueva Tribuna

A debate los asaltos repentinos y masivos de miles de inmigrantes africanos que intentaron forzar la frontera para cruzar a España. ¿Porqué ahora? Explicaciones de los expertos.

Esto es inaudito desde al menos 2017, como lo demuestra Omar Naji, miembro de AMDH Nador. El pasado miercoles y jueves, miles de inmigrantes africanos irrumpieron en la frontera entre la pequeña localidad de Beni Nsar, cerca de Nador y la localidad de Melilla. Algunos lograron cruzarlo, mientras que a otros las autoridades marroquíes y españolas se lo impidieron.

La prensa española, repetida en bucle por los medios europeos, habla de un asalto de 3700 personas. Una cifra que nuestra fuente de la AMDH describe como «inflada».

«Hemos estado en el terreno desde el comienzo de estos trágicos eventos. El primer día, miércoles, hubo 1.100 personas que intentaron cruzar la frontera. El segundo día jueves no superó los 600. En total sólo entre 500 y 600 personas como máximo lograron cruzar la frontera. La mayoría de inmigrantes fracasaron y 50 fueron devueltos a Marruecos «en caliente» porque no pudieron llegar al centro de acogida de Melilla» especifica Omar Naji, quien cree que España explota este nuevo caso con fines políticos.

Las cifras están infladas y la prensa española habla incluso de un intento de cruce de 1000 personas el viernes. Sin embargo el viernes no hubo nada. La situación estaba muy tranquila. Los españoles siempre juegan a este tipo de eventos para presionar a Marruecos o a Europa con el objetivo de conseguir más medios, más dinero» dice nuestra fuente de la AMDH.

El alto coste de cruzar el Sur empuja la gente al Norte

Si hay un debate sobre las cifras, queda que estos dos intentos de paso forzado fueron bastante espectaculares en comparación con lo que hemos visto en el pasado. «Este es el intento de entrada más importante jamás registrado» asegura la prefectura de Melilla.

Nuestra fuente de la AMDH confirma este retorno masivo de migrantes a la frontera de Melilla, que explica principalmente por el alto coste de la otra ruta en boga hasta entonces; el paso en barco desde el sur de Marruecos, desde El Aaiún o desde Dakhla.

«La travesía desde el sur de Marruecos hasta Canarias se había convertido en los últimos años en la principal ruta migratoria. Pero esta travesía se ha vuelto muy cara, su precio ha llegado a los 4.000 euros. De repente, los que no tienen medios para pagar se han volcado a la ruta clásica, la de Melilla», nos cuenta nuestra activista de la AMDH.

Camille Denis directora de Gadem, no dice nada más. Según ella, debe haber una explicación geopolítica, pero es demasiado pronto para sacar conclusiones. Una cosa es cierta, nos dice, y es que este evento está vinculado a «el cambio de rutas migratorias».

«La travesía en barco desde el sur de Marruecos se ha vuelto muy cara. Esto es lo que mucha gente nos dice como información. Añádase a eso la situación en Libia, una ruta que era muy popular y que se ha vuelto complicada, terrible. Esto es lo que explica esta presión en las fronteras terrestres de España con Marruecos» apunta la directora de Gadem, que hace una hipótesis sensata:

«No es una certeza, pero algunas personas hablan del efecto publicitario de los hechos de Sebta (Ceuta) en 2021. El paso de cientos de marroquíes a España en un contexto de tensiones diplomáticas y la cobertura mediática del hecho llamó la atención de los migrantes a esta ruta. Además, hoy en día hay cada vez más sudaneses entre los inmigrantes que intentan cruzar desde Marruecos. Cosa que antes era muy rara», añade la directora de Gadem.

Los inmigrantes, que vivían en el Monte Gurugú cerca de Melilla, eran en su mayoría de África Occidental. A partir de ahora también notamos la presencia de sudaneses, según Omar Naji de AMDH Nador. Lo cual es bastante sorprendente dice.

Para Camille Denis, este fenómeno de la llegada de los sudaneses a Marruecos, aún reciente, no puede explicarse precisamente en esta etapa- «Quizás esté ligado a la situación del país de origen, sumado a la situación de Libia, que hace que los intentos de cruzar sean muy difíciles y peligrosos» indica.

En cualquier caso, para Gadem, lo ocurrido en los dos últimos días no puede justificarse en modo alguno por un aumento del número de inmigrantes en Marruecos.

» No debemos transmitir en absoluto el mensaje de un aumento del número de personas en Marruecos, porque estamos simplemente en una lógica de rutas migratorias cambiantes: una ruta es complicada, entonces tomamos una por otra. Ahí vemos últimamente que hay más sudaneses que antes, ya no es un gran debate. Estos son sólo caminos que se mueven, que evolucionan en relación co la situación sobre el terreno, con las dificultades que pueden encontrar. Lo cierto es que las barreras terrestres de Melilla o Ceuta (Sebta) son las menos caras, aunque igual de peligrosas» subraya el director de Gadem.

Migrantes cada vez más bajo presión

El sociólogo de migración Medhi Alioua también dice que está sorprendido por el alcance de este «asalto». Pero quiere explicar este fenómeno por un factor más global. «Es cierto que no hemos visto esto en mucho tiempo, pero de hecho es bastante recurrente. Y las mismas razones del pasado siguen presentes. Entre las personas que viven en Marruecos, hay una categoría que tiene una sola idea en mente, pasar a toda costa. Las autoridades marroquíes ciertamente ofrecen condiciones de integración muy limitadas, pero hay cosas que se hacen para los que quieren vivir en la ciudad, pero no para los que quieren mudarse. De hecho, no tienen existencia real, no son reconocidos por las autoridades…Y cuando más quieren pasar, más los controlan y los molestan. y cuanto más molestos están, mas precarios son. y cuanto más precarios son, más desesperados están por querer pasar. Es un círculo vicioso» revela el sociólogo.

A esta presión y esta desesperación se sumó la crisis del Covid 19 piensa Mehdi Alioua.

«El covid ha provocado que las cosas estén cerradas durante dos años, las fronteras estaban bastante cerradas incluso para los viajeros habituales. El hecho de que hubiera tráfico Pr-covid permitió que algunas personas pasaran y dio esperanza a otros. Pero con el Covid todo estaba cerrado, había desesperación del lado de los migrantes que sólo estaban en Marruecos para pasar. Esto es lo que alimentó la desesperación y lo que llevó a la polícía a ser más severa, porque hace mucho tiempo que no ven esto y porque existe un contexto geopolítico tenso entre Marruecos y España, y el temor de ambos lados a una instrumentalización del expediente migratorio» analiza el sociólogo.

Violencia «sin precedentes» ante la oleada migratoria

La violencia fue precisamente la otra particularidad de estos dos días de «éxodo masivo» a Melilla. «Las imágenes que hemos visto son extremadamente violentas. Hubo heridos. Un número bastante elevado según lo que nos cuentan» apunta la directora de Gadem Camille Denis. Omar naji de ADMH Nador da fe de una violencia «sin precedentes» que su asociación condena enérgicamente «tanto del lado español como del marroquí» quiere precisar.

Pero esta violencia no fue, según Camille Denis, sólo del lado de las autoridades, de ahí la reacción que pudieron tener los policías fronterizos. «La gran violencia empleada por los migrantes, equipados con ganchos para trepar la alambrada y con palos y lanzamiento de piedras, les permitió arrollar a las fuerzas de seguridad marroquíes que intentaban impedir que llegaran a la alambrada» dice la prefectura de Melilla el primer día del asalto. Esto no justifica según Gadem y AMDH la violencia empleada por la Guardia Civil.

«La forma en que las autoridades españolas y marroquíes han abordado el tema se explica por las tensiones que hubo tras el asunto de Ceuta (Sebta) en 2021. Desde entonces, las cosas han estado muy tensas. hay temor de ambos lados a la instrumentalización de este tipo de eventos. Los marroquíes temen ser superados por los inmigrantes y culpados de una relajación o un intento de chantaje por parte de los europeos como en 2021. Y del lado español, se cree que Marruecos vuelve a hacer lo suyo. De ahí la reacción de las autoridades. Nunca habíamos visto imágenes en las que golpeen tan fuerte…» subraya Mehdi Alioua.

A diferencia de lo ocurido en Ceuta (Sebta), a mediados de 2021, la cooperación fue muy elogiada, especialmente por parte española, tanto por las autoridades de Melilla como del gobierno central de Madrid. Un discurso que cambia respecto al pronunciado hace casi un año y medio de una crisis diplomática en torno al «Ghaligate».

«No estamos en el mismo tono que el año pasado, ya que las autoridades de ambos lados alaban el espíritu de cooperación que reinaba. Pero en ambos lados, la reacción fue fuerte. Sentimos que hay algo mejor en la cooperación España-marruecos. Esta cooperación es encomiable, pero sus consecuencias para las personas son, por otro lado, extremadamente fuertes. nunc habíamos visto tantas imágenes de violencia en el pasado» explica Camille Denis.

Fuente Medias 24.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/razones-presion-precedentes-melilla/20220308103450196168.html