Recomiendo:
0

Mario Benedetti vive adrede a sus 88 años

Fuentes: ABN

El 14 de septiembre de 1920, exactamente 88 años atrás, la esposa de Brenno Benedetti, Matilde Farugia, parió un niño en Paso de los Toros, Uruguay. Sus padres lo bautizaron a la usanza italiana con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia. Celebra su cumpleaños con su último libro, Vivir adrede, publicado este […]

El 14 de septiembre de 1920, exactamente 88 años atrás, la esposa de Brenno Benedetti, Matilde Farugia, parió un niño en Paso de los Toros, Uruguay. Sus padres lo bautizaron a la usanza italiana con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia.

Celebra su cumpleaños con su último libro, Vivir adrede, publicado este año. Una reflexión sobre la vida de los que aman y los que matan; de los que creen en Dios o le dicen ‘adiós’; de los que abrazan y de los que oprimen; del condenado a muerte y de aquellos cuya existencia es la condena, para comprobar, a sus 88 años, que todo sigue igual en este ‘viejo mundo’.

El libro también critica al imperialismo y la globalización, así como la denuncia de la pobreza y la miseria, Benedetti no hace concesiones y continúa siendo el mismo irreverente de siempre

A los dos años de edad hizo la primera de sus muchas mudanzas a Tacuarembó. Dos años más tarde, víctima de una estafa, la familia se trasladó a Montevideo, donde inicia sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Montevideo.

En 1933 ingresa al liceo Miranda de donde su padre lo retira ya que lo obligaban a hacer el saludo nazi, y un año más tarde ingresa a la Escuela Raumsólica de Logosofía. Sus estudios secundarios fueron interrumpidos por problemas económicos y los finalizó de manera libre. Desde los catorce años trabajó en la empresa de repuestos para automóviles Will L. Smith, S.A.

En 1945 Benedetti ingresó al equipo de redacción del semanario Marcha, y en 1954 es nombrado director literario. Permaneció en el semanario hasta 1974, cuando fue clausurado por la dictadura de Juan María Bordaberry. Al año siguiente se casa con Luz López Alegre, ‘es que casarse con alguien que lleva la luz y la alegría en su nombre parece una buena inversión’ dijo sobre su esposa, a la que había conocido desde que eran niños ‘tardé 6 años en decírselo y ella un minuto y medio en aceptarlo’.

En 1949 participa en el movimiento contra el Tratado Militar con los Estados Unidos en su primera acción como militante y recibió el Premio del Ministerio de Instrucción Pública por su libro de cuentos Esta mañana.

En 1964 viaja a Cuba para participar en el jurado del concurso Casa de las Américas. En 1968 participa en el Congreso Cultural de La Habana con la ponencia ‘Sobre las relaciones entre el hombre de acción y el intelectual’ y se vuelve miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas, entonces funda y dirige el Centro de Investigaciones literarias de Casa de las Américas, cargo en el cual se mantendría hasta 1971.

Junto a miembros del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, fundó en 1971 el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, una agrupación que pasó a formar parte de la coalición de izquierdas Frente Amplio desde sus orígenes. Benedetti fue representante del Movimiento 26 de Marzo en la Mesa Ejecutiva del Frente Amplio desde 1971 a 1973.

Tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973 parte al exilio en Argentina. Posteriormente se exiliaría en Perú donde fue detenido, deportado y amnistiado, para luego instalarse en Cuba, en el año 1976. Al año siguiente su periplo lo conduce a España. Durante diez años vivió alejado de su patria y su esposa, quien tuvo que permanecer en Uruguay cuidando de las madres de ambos.

En 1980 se traslada a Palma de Mallorca. En 1983 se residencia a Madrid.

Vuelve a Uruguay en 1983, iniciando su período de desexilio. A partir de ese momento Benedetti es reconocido mundialmente y empieza una época de homenajes y celebraciones oficiales.

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat graba el disco El sur también existe, sobre sus poemas; recibe el Premio Jristo Botev de Bulgaria; en Bruselas es galardonado con el premio Llama de Oro de Amnistía Internacional por su novela Primavera con una esquina rota; es condecorado con la Medalla Haydeé Santamaría por el Consejo de Estado de Cuba.

Benedetti también recibió el Premio Morosoli de Plata de Literatura, entregado por la Fundación Lolita Rubial, de Minas, Uruguay; junto a otros cincuenta escritores, fue distinguido por el Estado de Chile con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral; el Premio León Felipe, en mención a los valores cívicos del escritor; el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; y el I Premio Iberoamericano José Martí, entre infinidad de homenajes.

Después del exilio ha sido investido con títulos Doctor honoris causa por diversas universidades, entre ellas la de Alicante, la de La Habana y la de Valladolid.

La condecoración de mayor rango que ha recibido el laureado autor es la orden Francisco de Miranda en su Primera Clase, la más alta distinción que otorga Venezuela por aporte a la ciencia, a la educación y al progreso de los pueblos, impuesta en el Paraninfo de la Universidad de la República, en Uruguay en 2007, por el presidente Hugo Chávez, quien calificó a Benedetti como uno de los indispensables: ‘Benedetti es uno de los indispensables. Nosotros sigamos su ejemplo, luchemos toda la vida’.

En 2004 se presentó un documental sobre la vida y la poesía de Benedetti, titulado ‘Mario Benedetti y otras sorpresas’. El documental, escrito y dirigido por Alessandra Mosca, es protagonizado por el mismo autor.

Después de la muerte de su esposa, Luz López, el 13 de abril de 2006, se trasladó definitivamente a su residencia en el barrio Centro de Montevideo, Uruguay. Entonces donó parte de su biblioteca personal, al Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti de la Universidad de Alicante.

Ha publicado mas de 40 libros y ha sido traducido a 20 idiomas. Su versátil producción literaria abarca todos los géneros, incluso famosas y emblemáticas letras de canciones, y suma más de setenta obras; destacan entre ellas sus recopilaciones poéticas Inventario e Inventario Dos, los cuentos de La muerte y otras sorpresas, Con y sin nostalgia y Geografías; las novelas Gracias por el fuego y Primavera con una esquina rota, sin duda su mejor obra en prosa.