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Por un Frente Republicano de Izquierdas

Fuentes: Rebelión

«Cautivo y desarmado…….». Así parece que estamos las gentes de izquierda. Andamos de acá para allá, esperando que el gobierno de turno haga algo que nos parece especialmente injusto y lesivo, para tratar de movilizarnos.Hace tiempo que no ofrecemos alternativas ilusionadoras, solo sabemos oponernos. No a la guerra. No a la Ley de la enseñanza. […]

«Cautivo y desarmado…….». Así parece que estamos las gentes de izquierda. Andamos de acá para allá, esperando que el gobierno de turno haga algo que nos parece especialmente injusto y lesivo, para tratar de movilizarnos.

Hace tiempo que no ofrecemos alternativas ilusionadoras, solo sabemos oponernos. No a la guerra. No a la Ley de la enseñanza. No al decretazo. No, no, no….

En su momento, primero Convocatoria por Andalucía y luego Izquierda Unida, consiguieron ser una coalición aglutinadora, de partidos y personas representativas de distintas opciones en el ámbito de la izquierda. Comunistas del PCE y del PCPE, socialistas del PASOC, republicanos de IR, etc…, configuraron una opción de futuro y cambio social.

Poco a poco, IU se fue quedando sola. Se salió el PCPE, se salió el PASOC, se salió IR, se salieron muchos independientes…. Entonces empezó la suma de siglas, como si con ello pareciera que había más contenido y más personas. A las siglas IU-CA, se les intercaló LV, Los Verdes. A pesar de que tal organización se salió formalmente de la coalición, se siguió utilizando la sigla LV.

Tras la reciente salida de «Corriente Roja», y el ultimátum de la CUT-BAI, la cosa se complica. Ese intento multicolor de denominar a la coalición, rojo, verde, blanco y morao, no parece que sea muy definitorio.

No nos engañemos. Hay gente «roja», que no está en IU. Hay gente verde, que tampoco lo está. El pacifismo, también lo defienden otras opciones políticas y el «morao» feminista, no es tampoco patrimonio de la coalición.

La ruptura necesaria

Cuando en los últimos años del franquismo, nos debatíamos en aquello de, ruptura o reforma, todos sabemos lo que triunfó. Así, la monarquía impuesta por el dictador, se metió en el mismo paquete de la Constitución del 78, privándonos a la ciudadanía de poder decidir en un plebiscito, qué forma de estado queríamos, República o Monarquía. Como en el referéndum de la OTAN, todo venía en el mismo paquete.

Hemos estado todo estos años, «consolidando la democracia». Es decir, consolidando el que lo poderosos sigan obteniendo grandes beneficios, que la especulación esté a la orden del día, que la iglesia católica mantenga, e incluso aumente sus privilegios, que la banca haga cada año su agosto y un largo etcétera, que cuando joven, leía que se llamaba democracia burguesa.

Mientras, una mayoría de la ciudadanía está desideologizada, gracias especialmente al interés que los dirigentes del PSOE, desde que lograron el poder en el año 82, pusieron en ello. Los contratos basura y la precariedad laboral, son una asfixiante realidad. El acceder a una vivienda, es objetivo prácticamente inalcanzable. En fin, ¿para qué describir lo que ya sabemos?.

¿Qué hacer?

Cada vez que hago esta pregunta, me acuerdo, inevitablemente de Vládimir. ¿Qué hacer?. Pues desde luego, no seguir con más lo mismo, pues inevitablemente, si se hacen las mismas cosas, se obtienen los mismos resultados.

En las pasadas elecciones europeas, Izquierda Republicana, participamos y apoyamos la candidatura de IU, por otra Europa posible, y lo hicimos, esencialmente, porque coincidíamos en el programa electoral, en que queríamos una Europa laica, federal y republicana.

En los actos electorales, en los que los republicanos hemos participado, hemos dejado muy claro que, al igual que propugnamos estos valores para Europa, también estamos, obviamente, por una España laica, federal y republicana. Y hemos renovado públicamente nuestro compromiso en pro de la IIIª República española, ofreciéndonos para trabajar unitariamente.

No podemos seguir movilizándonos siempre a la contra. Es el momento de enarbolar, juntos, la bandera tricolor con el objetivo de la IIIª República española.

Hay que aglutinar a la izquierda, la que sigue en IU, y la que no, en pro de un objetivo suficientemente concreto, pero a la vez, suficientemente ilusionante y este, no puede ser otro que la IIIª República. En este objetivo, están inmersos el rojo, el verde, el blanco, y morao… y algunos más. «Agrupémonos todos…», ahora. Ya habrá ocasiones para disentir.

Libertad, Igualdad y Fraternidad.

* Francisco Vega Pérez, es miembro de la Comisión Ejecutiva de Izquierda Republicana.